Sólo tu aliento se detiene en mi alma eternamente mientras los labios acrecientan el sabor de los cerezos. me declino en ti, al silencio del amor que mece vuelos para perderme en los mares ardientes de mil espasmos. Ana Cecilia.
Texto agregado el 12-08-2003, y leído por 420 visitantes. (5 votos)