Por la dignidad, la vida:
Y un día hace más un siglo, en el 1857, esas 80 mujeres dijeron basta.
Dijeron, debe ser un trabajo justo.
Debe haber un salario digno.
Debe haber un horario humano,
Y dijeron que ahora no bajarían la cerviz, que ya era mucho bajarla todo el día en la máquina de coser, para hacerlo, frente a los patrones.
Y se presentaron y lo pidieron de la mejor manera que sabían hacerlo, y los patrones se negaron de la mejor manera que sabían hacerlo, amenazaron, gritaron, soltando a sus perros vestidos de policía o de guardias.
Y ellas persistieron, y dijeron que no volverían atrás. Y no temieron a los perros con uniformes de policía o de guardias.
Y los patrones persistieron, y las arrinconaron con fuerza y odio.
Y ellas; paralizaron la industria y luego al ver que ellos no querían que trabajasen solo sus 8 horas con un salario digno, se tomaron la industria.
Y ellos, los patronos, pensaron que no podían ni debían ser derrotados por las mujeres, y enviaron a sus perros vestidos con uniforme de policía o de guardias.
Y rociaron la industria con gasolina y otros combustibles, y con las mujeres dentro de la fábrica, la incendiaron.
Y ellas, murieron quemadas.
Quemadas solo por ser MUJERES dignas.
Tan solo por pedir jornada de trabajo justa, salario digno y respeto a su calidad de seres humanos.
Y fue un 8 DE MARZO DE UN AÑO MUY LEJANO.
“Qué alegres son las obreras,
hermosas y bellas, como las estrellas
que alegres son la obreras
bailemos con ellas.
(Víctor Jara).
Y la socialista alemana Clara Zeltkin usó años de su vida para recordar este día como “Día Internacional de las Mujeres” un día la Sociedad de las Naciones lo reconoció y más adelante las Naciones Unidas también reconoció este día, así mismo.
Y hoy es diferente, que ha cambiado?????
Acá en mi país a ustedes que están en edad fértil, pagan un impuesto por eso, por ser posibles madres.
En la salud y en los trabajos están los contratos con y sin derecho a útero, o sea, deben optar por ser o no madres, si quieren serlo, han de pagar más por la atención de salud.
Al ser contratadas puede que, le obliguen a comprometerse a no ser madres, si no, no hay trabajo.
Hay mujeres temporeras en las labores agrícolas que trabajan en campos saturados de plaguicidas perjudiciales para la salud, del campo han debido ir al hospital a ser desintoxicadas, además que su jornada de trabajo supera largamente las 8 horas mentadas.
Luego de trabajar 10 horas y más, de movilizarte una hora o más en micro, llegas a casa, ¿Y? cocinar, lavar la loza (vajilla) lavar ropa y planchar, atender a los cabros chicos y como es marzo, ayudarles a que sus tareas escolares queden bien, y muchos de nosotros que? … cuando se durmieron los hijos, anhelamos una noche pasional.
En muchos lugares los sueldos no son iguales para iguales responsabilidades, la mujer gana menos que su colega varón por el mismo cargo.
En fin, no todo ha cambiado desde ese fatídico 8 de marzo.
Pero, es un día para saludar a nuestras amigas, compañeras, amores, MUJERES.
Y hoy quiero saludar a todas y cada una de ustedes, mujeres de mi patria y del mundo.
Como dice Benedetti.
Si te quiero es por que sos
mi amor, mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
Mi saludo a todas y cada una de ustedes.
En este 8 de marzo, os invito a brindar,
por la vida y por la paz,
por la alegría y la dignidad,
por la ventura y el amor
por tus ojos y mis manos,
por el sol y la humanidad
por la naturaleza y la tibieza
de tu alma y mi corazón.
Por los soquetes y tus agujas
por tu valentía y mi compañía.
Por tus dolores y mis incomprensiones
que son solo malas razones.
para esconder feos dolores.
Cantemos en este día
el himno a la alegría.
Que estén todas, que no falte ni una:
Ni la rubia ni la morena,
La baja y la alta,
la ancha y la angosta
la del norte y la del sur
la de los montes y la del mar.
La de tierra adentro y la isleña,
la que está en el polo y la del África.
La alegre y la taciturna
La seria y la risueña
La mujer que amo,
las que me han amado
y la que un día me amará.
La abuela y la nieta
La madre y la hija
La tía y la sobrina
La tímida y la osada,
La esposa y la amante,
Y tu también, si tu.
La estudiosa y la analfabeta
La obrera y la ingeniera
La María y la Cristina
La maestra y la que aprende
La mediadora y la transgresora
La enfermera y la heladera
La abogada y la encarcelada
La que con poco billete para la olla
Cada día para sus hijos
y su marido cesante
La verdulera y la aventurera.
.
La secretaria y la gerente,
la que vende casas, la que compra papas
La docente y la intendente
La de oriente y la de occidente
La Laura y la Paula,
la que hace cuentos,
y la que hace el almuerzo,
la poeta y la concreta,
la bailarina y la que colgó sus zapatillas.
La Ernestina y la Guillermina.
La bióloga del caribe y
la dentista de tierras calientes,
la de cabello liso y la rizada
La guitarrera y la enamorada,
la gringa y la paisana.
La linda, la bella y la hermosa,
La fea como noche estrellada,
que se mira en el mar
en una noche de septiembre.
La Juana de Dios
que un día de diciembre
se le ocurrió parirme.
La gitana que otro día
parió a mis hijos,
y la Paula que me
hizo abuelo.
La compañera que hoy muere
y las que nacerán,
La que usa chador
y la que va desnuda.
La cristiana y la krishna
la monja y la Maria Magdalena,
La Margarita y la Dafne,
la violeta y la Fresia,
la Jacinta y la florinda,
la Orquídea y la Jacinta.
La guerrera y la pacifista
La que acata y la que porfía
La de acá y la de allá,
mexicana o uruguaya,
del borinquen isleño
o del bosque húmedo del sur,
la patagónica o amazónica,
argentina o boliviana,
chilena o panameña,
española o polaca.
Todas, si todas.
Para cada una, un ramo margaritas y violetas
Juan Manuel
Marzo 2005
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