Soñaba con ser un ave nocturna, y volar entre las tensas neblina de las noches bien oscuras y devorar ferozmente a sus presas sin misericordia alguna, su anhelo era ser un gran búho, un búho poderoso con potentes alas que zumbaran al volar a poca altura e infundir temor en relación a su presencia, principalmente con su mirada misteriosa.
Desde niño fue estrictamente criado con un patrón de los que usan los padres que son comerciantes, donde debía trabajar mucho, comer poco y guardar casi todo, y en medio de esa combinación tan compleja de comerciante y el anhelo de ser un búho, se hizo todo un adulto, dando como resultado un empresario poderoso en el país donde sus padres lo llevaron desde muy pequeño cuando salieron huyéndole de la hambruna de la madre patria.
Siendo ya un hombre era totalmente estricto en no gastar casi nada y guardar casi todo, como les enseñaron sus padres, pero su papa era aún más estricto que el mismo, tanto así que muchas personas decían en forma de broma que era tan pobre, tan pobre, pero tan pobre, que lo único que tenía era dinero, pero aparte de eso no tenía nada, no tenía paz, no tenía felicidad, no tenía compasión y sobre todo no tenía amor por nada ni por nadie, excepto por el dinero que era su único dios.
El búho, como le hubiese gustado ser, se hizo muy poderoso e influyente según fue pasando el tiempo en aquel país corrupto donde su familia se radicó, pues él había aplicado muy bien las enseñanzas de su padre en su vida de comerciante y a la vez la había combinado con las características de su ave favorita el búho, lo cual le dio unos resultados impresionante para su fines de empresario poderoso e influyente.
El éxito en su vida era notorio desde el punto de vista económico, y consistía en aplicar perfectamente en el plano personal las característica misteriosas del famoso búho y lo hacia con toda conciencia, primero trataba por todos los medios infundir temor a los demás en torno a su personalidad, así como lo hacía el búho también el trataba de hacerlo. Segundo así como volaba el búho en medio de las noches oscura y tenebrosas, así también se manejaba él perfectamente entre las tinieblas de un país totalmente corrupto, corrompiendo a los políticos de todos los partidos siempre y cuando tuvieran posibilidad de subir al poder financiándoles las campañas electorales, no importando quien fuera, podía ser el mismo diablo en persona y si tenia posibilidad de ganar ahí estaba él para aumentar su cuota de poder y aumentar así su gran fortuna con las ayudas que le daban los gobiernos luego que ganaban porque él invertía millonadas en ellos, pero sacaba billones del pueblo.
Otra característica del búho que aplicaba muy bien en su vida, era el de devorar a sus presas sin compasión alguna, aprovechando el más mínimo descuido de su adversario para devorarlo en un instante en medio de la inmensa tiniebla donde se movía perfectamente sacando provecho sobre sus rivales que se perdían fácilmente en la oscuridad.
Los mejores negocios lo hacía como el búho, cuando el tiempo estaba en tiniebla, cuando había guerras, grandes conflictos, ahí salía él y negociaba habilidosamente.
Al paso del tiempo había logrado infundir temor en relación a su presencia, así como lo hacia el búho en su entorno, pero él lo hacía con una ambición insaciable, con sagacidad y malicia, a tal punto que todo el que lo conocía muy bien y sabia de lo que era capaz de hacer para aumentar su poder le tenía pánico, terror y les andaban de lejos.
Su temor lo difundía por todas partes, ya que en pocos años se apoderó de casi todos los medios de comunicación de su país, tanto en la radiofonía, como en la televisión y prensa escrita, y se introdujo en el negocio de la comunicación, no simplemente por los beneficios económicos que estos les pudieran dejar, sino por la gran difusión de su poderío que esto le permitiría.
Llegó un tiempo, que el búho había alcanzado tanto poder económico y político, que los presidente estaban casi obligado a buscar su respaldo financiero y le consultaban casi todo al gran búho que se hizo imprescindible para los políticos de rapiñas que no defendían los intereses del pueblo sino de aquel quien le podía financiar su campaña electoral.
Hubo un presidente que andaba para arriba y para abajo con el gran búho y todo se decidía en la casa del “prestigioso empresario”, y con su gran influencia y dinero llegó a tener casi todo el control de la banca nacional, pero un mal día, el presidente constitucional de la republica le pidió un favor personal de varios millones de dólares y el búho no se lo concedió, actitud que al presidente constitucional no le agradó para nada y como había de esperarse se enojó en gran manera y lo amenazó con hundirle el gran barco de prosperidad que poseía el búho, pero el búho no se quedó tranquilo con la horrible amenaza del presidente, y confiado en su poder tenebroso, se le enfrentó también y le respondió con una contra amenaza, la cual dictaba bien claro que lo iba a tumbar del poder, recordándole al mismo tiempo que él fue quien lo había llevado hasta la presidencia de la republica, cuando con todo su dinero invirtió una fortuna en su campaña presidencial, haciéndole con todos sus medios de comunicación, una imagen agradable dirigida al pueblo, la cual el candidato no tenia.
Todo esto aconteció sin que la población se enterara de lo más mínimo, y aquella hermosa amistad desinteresada, que unía al presidente y al gran empresario, se convirtió repentinamente en una lucha de gladiadores, donde solo ganaría el más mentiroso, el más corrupto, y el que usara mejor sus artimañas.
El presidente de inmediato sacó ventaja en el duelo, y aplicó todas sus fuerzas para desacreditar a un personaje que en la sociedad se tenía en el más alto nivel de honradez y seriedad, y de inmediato el presidente sacó a la luz publica todo los desacatos y las violaciones a las leyes que el empresario había hecho en su historia como exitoso empresario y que nadie sabia en el país (o se hacían que no lo sabían).
La lucha fue rápida y muy dolorosa, pues al poco tiempo el presidente había acabado con el gran poderío del búho y lo había mandado directo a la cárcel, pero esto acabó con las intenciones del presidente de seguir en el poder, ya que al desrumbar un consorcio económico tan importante como el que tenía el búho le hizo mucho daño a la economía del país y al mismo tiempo a las aspiraciones del mismo, el cual fue derrotado fácilmente en las elecciones presidenciales, por consecuencia de la pésima economía.
Resultado, ambos perdieron, pero el que más perdió fue el pueblo que no estaba metido en el juego y pasó momentos muy penosos por culpa del duelo de dos patriotas, que tarde o temprano serán exaltados al altar de la patria.
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