EL ZORRO DE LA CUESTA DEL NEGRO
Una noche patrullando, lo vi, echado a la orilla de la ruta, pasado el kilómetro ciento ochenta y seis, donde comienza la cuesta El Negro, sus ojos brillaban con el reflejo de los faros de la patrulla, bajé la velocidad para verlo mejor, era un hermoso zorro plateado que al acercarme se paró en sus cuatro patas y movió la cabeza como si estuviese saludando. Cada noche que pasaba por ahí ponía cuidado pues me llamó la atención esa especie de saludo.
Pasaron algunos días cuando de nuevo lo vi, esta vez estaba parado al inicio de las barreras de contención, estacione la patrulla en la berma como a veinte metros de él , detuve el motor apague las luces y no se movió, lentamente baje del vehículo tratando de no hacer ruido para no espantarlo , él se echó cuan largo era, puso su cabeza sobre sus patas delanteras y me observaba como esperando , inicie un lento avance hacia donde estaba, un paso a la vez, me detenía, lo miraba y el imperturbable, solo me miraba, cuando llegue a estar casi a cinco metros de él oí una voz ronca que dijo
.- no tenga miedo amigo
Me sobresalté, mire hacia todos lados buscando a la persona que me hablaba, pero no había nadie, la luna llena alumbraba como el día y su luz plateaba los cerros, no habría sido difícil distinguir si hubiese alguien cerca, sonreí nervioso pensando en que había sido el zorro el que había hablado, solo para espantarlo dije en voz alta
.- ¿ fuiste tú el que hablo?
Luego oí
.- si fui yo pero, no tenga miedo
Quise salir corriendo subirme a la patrulla y salir de ahí, pero la curiosidad me tenía paralizado, poco a poco me fui calmando y pregunté
,- como es que puedes hablar si eres un zorro
.- ahora soy un zorro, antes era Romulo Olivio y fui contramaestre de una mancarrona que no resistió el viento surweste y encalló en esos roquerios que usted ve desde aquí, he vagado por estos parajes desde entonces, cuidando el tesoro de mi capitán.
.- ¿que tesoro? , ¿que capitán?
.- hace muchas preguntas amigo y aun no sé su nombre
.- me llamo Santos Tobar paredes y soy patrullero vial
.- bien , bien don Santos, varios días lo he visto pasar en esa cosa que para mi gusto, tiene demasiadas luces y mete mucho ruido, sabía que la curiosidad en algún momento lo haría detenerse y ahora que está aquí y que no conocemos puede acercarse un poco más para no tener que hablar a los gritos, usted sabe, las piedras son mudas pero nos oyen.
Aunque la noche de julio estaba fría yo estaba traspirando de miedo, sentía mis manos sudadas y mi cara ardía como si hubiese una fogata cerca, me acerque un poco más hasta llegar a un par de metros de él
.- vea amigo santos , cada luna llena , como la de hoy, salgo al camino a buscar a quien favorecer, estoy cansado de cuidar un tesoro que sé que mi capitán, donde este, no necesita , pero cuando hablo y quiero presentarme salen corriendo suben a sus camiones y por la prisa no ven la curva y se accidentan, sabrá usted el número de casos que han sucedido.
.- a que tesoro se refiere amigo Romulo .
.- Romulo Olivio así me llamo , bueno, el 30 de julio de 1836 con mi Capitán el corsario Alphonse Villacasta más treinta tripulantes habíamos atacado varios puerto desde el sur hasta aquí. Nuestra nave se fue deteriorando hasta convertirse en una mancarrora que no soporto los vientos de esta zona, la idea era llegar a los Vilos e iniciar las reparaciones necesarias y pasar por el puerto de Callao para encontrarnos con las otras naves, la flota constaba de cuatro galeones ,pero la suerte y los fuertes vientos nos hicieron encallar, quedamos vivos seis tripulantes , mi capitán y yo, los seis marineros agarraron algunos bártulos y en un bote que aunque a mal traer, si les sirvió para salir de aquí , se negaron llevarme porque dijeron que mi color de piel traía mala fortuna , procedo de Guinea ecuatorial y soy , o era negro. Mi capitán murió al poco tiempo y me hizo prometer que cuidaría su tesoro con mi vida dijo que si cumplía mi alma estaría ligada a estos roquerios hasta que el tesoro fuese perturbado, por eso mi amigo Santos quiero entregarle a usted el lugar donde está el mapa que lleva al lugar exacto en se encuentra media tonelada de monedas de oro, y yo descansar en paz de una vez para siempre.
La hermosa luna llena ya estaba en el cenit cuando termine de oír a Rómulo, yo estaba en una especie de catarsis no pudiendo creer todo eso que había escuchado de un zorro, quien me iba a creer, aunque jurara por mi mamacita
.- amigo Rómulo me tengo que ir, ha sido entretenida su historia pero .
.- espere , antes que se vaya tengo que decirle que, la próxima luna llena venga a media noche y busque debajo de aquellas peñas, encontrará un arcón cerrado, saque de mi cuello un lazo de cuero que llevo con la llave que abre el candado del arcón, ahí dentro encontrará el mapa , cuando usted tenga el mapa en sus manos ya mi alma estará libre y podré descansar en paz
Con más curiosidad que miedo me acerque al zorro metí mi mano entre las greñas de su cuello y encontré el lazo de cuero con una llave de bronce que rieló con la luz de la luna, la guarde en mi bolsillo y me despedí de Rómulo
.- ósea que no lo volveré a ver amigo Rómulo Olivio
.- eso espero don Santos
Subí de nuevo a la patrulla con la sensación de que todo lo sucedido no era mas que un sueño, terminé mi turno sin contar a nadie lo sucedido. Llegué a mi hogar, hurgué en mi bolsillo y ahí estaba la llave, prueba fehaciente de que todo había sido una noche mágica en la cuesta del negro
La próxima luna llena iré a la cuesta del negro, pero, esa es otra historia.
Santos tobar
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