El príncipe modesto y la estrella multicolor
En medio de los universos había un príncipe de un mundo caracterizado por su paz y su amor; mas este no tenía grandes dotaciones de riqueza, como magníficos palacios o un ejército poderoso que conquistara mundos.
Solo era un príncipe que gobernaba un mundo de pájaros cantores, plantas de té, frutas dulces, vacas gordas y rebosantes, y leones que mantenían a la población de siervos y a otros animales bajo control.
Ante los ojos de otros mundos, no era un buen lugar para hacer negocios, pero sí un lugar para descansar y calmar las ansias.
Es sabido que a todos los príncipes les gustaba admirar y conquistar estrellas hermosas del firmamento.
Por ejemplo, el príncipe de Rax, que poseía el ejército más poderoso de la galaxia 4, había conquistado diez estrellas, pero a ninguna la sentía especial: era algo más que poseer.
Lo mismo pasaba con el príncipe Sami del universo 10; él había conquistado quince estrellas e iba por más, pero nada lo hacía sentir bien ni satisfecho.
Se sabía que los príncipes buscaban estrellas y las estrellas, príncipes.
Pero para el príncipe del mundo de pájaros cantores, plantas de té y más, las estrellas no le son cercanas, pues es sabido que ellas solo fijan su luz en grandes reinos.
Sin embargo, existía una hermosa estrella multicolor, sensible al amor.
El príncipe del mundo modesto se dio cuenta y dijo para sí:
—Qué estrella tan inusual.
La observó cada noche y le enviaba mensajes interestelares, hasta que nació en él un sentimiento de amor.
Le deseó lo mejor. No quería admitir que deseaba conocer a tan hermoso astro de cerca.
La estrella parecía responder a sus mensajes con destellos de buen sentir.
Mas el príncipe modesto decía en su mente:
—Lástima que las estrellas no van con príncipes de pájaros cantores, plantas de té y más.
Si tuviera oro y plata en mis calles y un ejército que conquistara mundos, esa estrella multicolor me sería cercana.
No se sabe si el príncipe de pájaros cantores y plantas de té conoció a la estrella multicolor,
pero sí es cierto que el príncipe modesto le deseó lo mejor,
y eso realmente es amor.
Las estrellas no se fijan en príncipes de pájaros cantores y plantas de té.
¡Saludos para la hermosa estrella multicolor!
Que Dios le cuide el corazón y le dé lo mejor.
Firma:
El príncipe de pájaros cantores, plantas de té, frutas dulces, vacas gordas y rebosantes y leones. |