Inicio / Cuenteros Locales / Martilu / Ronroneo
No hubo anuncios ni despedidas.
Me siento a esperar el final como quien, distraído, espera el autobús equivocado. Pensé que sería rápido, definitivo, silencioso.
No lo es.
Mi mente sigue pensando en todo lo que dejo: una taza sucia, un libro sin terminar, la carta póstuma que no hice. Mis sentidos se avivan y recuerdo todas las veces que pude morir y no lo hice…
El tiempo avanza con crueldad: el zumbido de una mosca, el reloj marcando los segundos inútiles, el latido insistente de mi pecho, hasta creí escuchar mi torrente sanguíneo fluir.
Todo continúa sin pedirme permiso.
Entonces ocurre lo imperdonable:
—Miau
No ha comido
—¡Miauuuu!
—¡Maldito gato!
Me incorporo, corro al baño a vomitar.
—Vamos Mishi, es hora de comer
—Miau —se frota en mis piernas.
Sigo aquí, no siento alivio ni derrota, solo vergüenza, incluso para morir he fallado.
Cargo con una muerte inconclusa, camino con ella a cuestas como una sombra que me recuerda que no siempre se muere cuando se quiere.
No es que ahora ame la vida, es que mi sombra ronronea. |
Texto agregado el 09-01-2026, y leído por 29
visitantes. (0 votos)
![]() |
![]() |
![]() |
Lectores Opinan |
![]() |
|
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
10-01-2026 |
![]() |
Pues sí, el gato tiene hambre y ese es un argumento irrefutable. Gatocteles |
![]() |
![]() | ![]() |
|
![]() |
|
![]() |
![]() |
| |
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login
|