Las palabras se escabullen como luz con cucarachas cuando existes insolente y delante te me plantas. Mi mentón desencajado suelta baba en cataratas. Desespera el alma mía, que el cerebro se me apaga. Yo que estaba con el mono -con el mono de unas bragas- y vas tú y te me presentas como un chute hasta las trancas. Dime tú quién piensa ahora. ¿Ahora quién piensa, guapa? Ni siquiera me sonríes. Se jodió lo que marchaba. Toca ir de vuelta al lodo. A ver tú cuándo te largas y yo me sigo arrastrando. Pa' qué vienes, qué putada.
Texto agregado el 11-12-2025, y leído por 71 visitantes. (1 voto)