De repente la vi en un globo aerostático con su sonrisa y energía de siempre me estaba esperando Una charla profunda llena de anécdotas y de risas como solíamos tener en aquellos tiempos Pero tenía que bajar no queriendo que ocurra su dulzura y calidez me abrazaba mientras lloraba sin parar Eras vos Clarita mi segunda mamá que lo dio todo y que no dejo de extrañar
Texto agregado el 02-04-2025, y leído por 11 visitantes. (3 votos)