Qué habrá sido de ella no la he vuelto a ver ni a saber nada como si la tierra se la hubiera tragado. No niego que me dio momentos espectaculares en el cielo y momentos de dolores que me bajaron al infierno. Aún así no le deseo mala suerte ojalá que sea bien fuerte cuando desata tempestades que no sabe controlar. Ojalá que esté sembrando amor y cosechando alegría y felicidad ojalá que no siga sembrando dolor puede morir de soledad. Después de debilitarme tanto me volví fuerte como el acero yo creí que sin ella iba a derrumbarme como se derrumba un castillo de naipes. Al no matarme me hizo más fuerte el dolor fue vitamina poderosa para mi crecimiento personal ahora mi visión es universal. Si una mujer no tiene las medidas de mi alma la dejo que siga su camino hace rato me rebelé con el destino. Pedro Moreno Mora
Texto agregado el 16-02-2025, y leído por 40 visitantes. (11 votos)