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El trasplante.

La playa se encontraba, a esa hora de la noche, totalmente desierta, sólo una figura se distinguía entre las sombras, era una joven mujer de cabellos negros que miraba perdida y asustada hacia las olas.
Frida, a pesar del frío y la tormenta no podía abandonar la playa era como si algo la detuviera y no le permitiera marcharse.
Pocos meses atrás todo era diferente su vida transcurría como la de cualquier muchacha de veinte años, rodeada de amigos, familiares y profesores que la querían y la ayudaban.
También tenía un novio, Martín, un joven muy agradable y de excelente familia.
Los dos estudiaban idiomas en un instituto que otorga becas a los mejores estudiantes en Francia con todos los gastos pagos por un año, gracias a la embajada francesa que las daba.
Casi no lo podían creer cuando los profesores les comunicaron que ese año, las dos becas habían sido para ellos.
Los jóvenes corrieron a avisar a sus padres y pronto comenzó el preparativo para el viaje.
Todo marchaba sobre ruedas hasta el día del viaje. Ese fue un día sumamente extraño, cuando Frida fue a despedirse de su futura suegra, ésta le dijo que no era necesario ya que ella viajaría con ellos.
Se llevaba muy bien con la madre de su novio, pero esto le pareció algo anormal ya que nadie se lo había comunicado anteriormente.
Al llegar a París una delegación los estaba esperando para llevarlos a un hotel hasta que estuviera pronta la casa donde iban a vivir durante un año.
En ese momento algo nuevo llamó la atención de Frida, mientras que ella se dirigía al hotel, Martín y la madre partían hacia otro lado.
La muchacha quiso saber a qué se debía ese cambio y su novio le explicó que ellos tenían familiares en París y por un tiempo se quedarían en casa de ellos.
Frida se instaló en el hotel de muy mala gana hasta el día siguiente cuando se encontraron nuevamente con otros chicos de otros países que también habían sido becados.
Martín estaba muy extraño, casi no hablaba y esto llamó aún más la atención de Frida quien decidió preguntarle qué era lo que estaba sucediendo.
El muchacho tuvo que contarle la verdad al fin.
Le contó que la verdadera razón de su viaje no era el estudio, su madre se lo había ocultado por años, pero sufría una rara enfermedad al corazón y en Francia le podían hacer un trasplante ya que en nuestro país era imposible todavía por el costo y la falta de cirujanos especializados.
Ahora, abrazados, lloraban los dos sin poder comprender por qué el destino les había jugado tan mala jugada.
La madre del muchacho pidió perdón a Frida por no haberle contado antes, pero hacía pocos días que se había enterado de que el trasplante debía ser lo antes posible.
El médico le recomendó que hiciera vida normal hasta que consiguieran un donante compatible con él.
A los pocos días el médico llamó a Martín para avisarle que ya tenían un donante y que debía internarse lo antes posible para los estudios correspondientes.
Marín hizo prometer a Frida que pasara lo que pasara ella debía seguir con su vida si es que él ya no estaba, la muchacha le dijo que vivir sin él le sería imposible y que le deseaba la mejor de las suertes, que ella lo estaría esperando.
La operación duró varias horas de angustia para las dos mujeres hasta que una enfermera les avisó que todo había salido a la perfección.
Luego de un tiempo Martín volvió a sus estudios y su madre pudo al fin volver con el resto de su familia, su esposo y sus otros hijos que la extrañaban.
Luego de un tiempo, Marín se sentía perfectamente, pero algo ya no andaba bien entre ellos, Frida notó que se distanciaban cada día más. Martín había cambiado mucho, peleaba por cualquier cosa y hasta se había vuelto agresivo con ella.
Frida comenzó a extrañar a su familia y no veía la hora de volver con ellos en cambio Martín ya casi no estudiaba y pasaba sus días con amigos poco deseables, vagando por la ciudad.
Al fin llegó el día de la partida, Frida pasó a buscar a Martín, pero éste jamás apareció y resignada se dijo a si misma que quizá era lo mejor que cada uno siguiera su camino separados.
Al llegar, todos habían ido a esperarlos y al no ver a Martín la madre se preocupó, pero Frida le contó lo que había pasado y si él ya no la quería eso era lo mejor para los dos, separarse antes de casarse.
Los padres de Martín llamaron inmediatamente a París y al contestarles el joven les dijo que no se preocuparan ya que había pensado quedarse un tiempo más por su cuenta, tenía amigos nuevos que lo iban a ayudar hasta que consiguiera un empleo, ni siquiera nombró a Frida.
Martín le contó a su madre que había conocido a la novia del muchacho que había sido su donante y que se llevaban muy bien.
Al enterarse de esto Frida comenzó a pensar en el cambio que había sufrido Martín luego de la operación era debido al corazón implantado que había llegado a dominarlo a tal punto que era como si Martín hubiera muerto y el donante ahora ocupara su lugar no sólo en el corazón sino también en su mente.
Estos pensamientos llenaron el corazón y la mente de Frida a tal punto que meses más tarde y con la ayuda de sus padres volvió a París para enterarse de los verdaderos sentimientos de Martín hacia ella ya que no podía dejar de quererlo.
Martín fue al hotel a verla y la muchacha casi no lo reconoció, su pelo había cambiado hasta de color y su aspecto no era el de antes, quedaron de verse a la noche, pero el muchacho jamás se presentó.
A la mañana siguiente Frida comenzó una investigación salió muy temprano y se dirigió al hospital donde había sido operado Martín, allí hablo mucho con la enfermera que lo había atendido durante el tiempo que estuvo internado y le rogó que le diera la dirección de la familia del donante ya que su novio estaba tan agradecido que quería conocerlos, debido a que nadie le había ordenado lo contrario, la mujer le dio los datos y la dirección.
Un jardín florido y una hermosa casa vio Frida al llegar, aún no sabía a ciencia cierta qué era lo que iba a hacer ni decir a las personas de la casa, pero estaba decidida y tocó el timbre.
Una señora de cabellos canos a pesar de no tener tanta edad le abrió la puerta, Frida no le mintió al ver la bondadosa figura que le hacía pasar y le contó la verdad a la persona que resultó ser la madre de Sergio, el donante.
Al entrar sintió todo el dolor de una madre y no estaba segura de querer decirle el motivo verdadero de su visita a la señora.
Frida entonces le preguntó a la madre de Sergio, de qué había muerto el muchacho a lo que ella le respondió que su hijo no tenía padre y que las malas compañías lo habían llevado por mal camino, lo habían iniciado en las drogas y en robos y quién sabe en qué otras atrocidades y que hasta su novia que pertenecía a la misma pandilla, era una ladrona y fue en uno de esos asaltos que murió su único hijo, su novia lo había delatado para quedarse con lo robado sin que nadie la viera.
El muchacho al sentirse herido había pedido ver a su madre y fue en ese momento que ella decidió donar sus órganos al ver que no había salvación para él.
Quería por lo menos redimirlo con una buena acción, ante Dios.
Luego de oír a la mujer, Frida le contó el motivo que tuvo al ir a verla.
La señora le pidió a Frida que le describiera a la joven con la cual salía Martín y de inmediato supo que era la ex novia de su hijo a la cual buscaba la policía.
La policía vino al instante que la señora los llamó, había aparecido la mujer que buscaban, lo que ella no sabía era que el revolver con el cual mataron a su hijo le pertenecía, gracias a las huellas digitales se supo que fue ella la que lo mató.
Frida dejó a la mujer y llamó a Martín diciéndole que necesitaba hablar con él urgentemente y al oir esto el muchacho le dijo que al día siguiente iría a verla. Al llegar, Frida sin decirle a dónde iban lo llevó a la casa de la madre de Sergio.
La señora los hizo pasar y al verla, Martín se sintió tan mareado que casi se cae, pero Frida pudo sostenerlo mientras la señora le traía agua al verlo tan pálido.
Repuesto un poco Martín se puso a mirar las fotos que estaban en una repisa poco a poco las mejillas del muchacho se fueron humedeciendo y se puso a llorar de tal manera que las mujeres no sabían qué hacer para consolarlo hasta que Martín se abrazó a la señora, le pidió perdón y luego cayó al suelo muerto.
Todo esto sucedió hace algunos meses, Frida volvió junto a sus padres, pero le era imposible olvidar lo ocurrido, aún no lo creía y fue así que decidió que esa noche, ella también debía partir que de alguna manera era culpable de la muerte de Martín que para tener su perdón, debería reunirse con él.
Pero Dios está en todos lados, donde menos nos imaginamos y esa noche decidió no abandonar a Frida.
Quiso el destino que en el momento en que ella iba a tirarse al agua, sintió un gemido débil algo así como un grito apenas perceptible que provenía del agua.
Una pequeñita luchaba contra la tormenta y las olas para salvar su vida, estaba tan débil que sin la ayuda de Frida jamás se hubiera salvado.
Frida olvidándose de su pena y del motivo por el cual se encontraba allí, se lanzó al agua y la sostuvo entre sus brazos, llevándola hacia la arena, a lo lejos se podía ver una embarcación dada vuelta sin tripulantes que se alejaba río adentro, la niña era la única sobreviviente de esa embarcación que fuera otrora de sus padres que para ganarse la vida salían a pescar y al no tener con quién dejarla, la llevaban con ellos.
Dios en su inmensa sabiduría supo salvar dos vidas que desde ese momento se cuidarían mutuamente olvidándose muy pronto de las penas pasadas y que si ese había sido el deseo de Dios, ellas no lo defraudarían.
Luego de un tiempo, la vida de Frida cambió, ya no pensaba en la muerte, volvería a ser la de antes, volvería a sonreír, volvería a vivir.
Omenia.





Texto agregado el 02-11-2021, y leído por 56 visitantes. (5 votos)


Lectores Opinan
04-11-2021 Siempre hay alguien necesitando de nuestra ayuda y que al salvarlo, seamos salvados. Lindo cuento. Saludos, Sheisan
03-11-2021 Una historia conmovedora, con un final colmado de expectativas de vida.***** Un fuerte abrazo con mucho cariño. sensaciones
03-11-2021 Hermoso cuento de vida y muerte. Más de vida, por los afortunados acontecimientos que suceden al final. muy bueno, Ome. maparo55
02-11-2021 —Así es la vida, lo que parecen episodios de una ficción van conformando un cuento de realidades que muchas veces no lo parecen, pero suceden. —Un abrazo. vicenterreramarquez
02-11-2021 Finalmente! Qué bueno eso. MujerDiosa
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