TU COMUNIDAD DE CUENTOS EN INTERNET
Noticias Foro Mesa Azul

Inicio / Cuenteros Locales / Bequeano / ¿Es importante el tamaño?

[C:607700]

¿Es importante el tamaño?

Jober Rocha (Cuento de HumorSarcástico)


Desde chico había sufrido por el pequeño tamaño de su pene.
Al cambiarse de ropa en el vestuário, durante las clases de gimnasia, siempre era blanco de bromas por parte de sus compañeros. Esto lo martirizó y lo hizo diferente a otros colegas.
Pasaron los años y acabó casándose con una antigua compañera que, aunque en la escuela no usaba el mismo vestuario de los niños en las clases de Educación Física, conocía su problema a través de las bromas de los demás compañeros.
Como el amor es ciego, superando todas las vicisitudes de la vida, ella terminó enamorada de su forma tímida e introvertida. Siendo buen alumno, sus notas estaban entre las mejores de la clase y el aire intelectual que tenía, quizás fue el gran atractivo que ella veía en ese rostro pálido y en ese cuerpo desvencijado.
Se casaron en la capilla del propio colegio, en una noche lluviosa, con la presencia (afortunadamente para él) de algunos pocos amigos y familiares.
La noche de bodas para la pareja sin experiencia previa fue normal, ya que ambos pensaron que la ausencia de placer era algo natural en una relación sexual. Y así fueron pasando los años sin mayores placeres, en la vida de la pareja, que las vacaciones en el Caribe o las estadías en hoteles de cinco estrellas en todo el mundo. Él, falta mencionar, poco después de graduarse, creó una empresa de éxito meteórico en el mundo empresarial y en poco tiempo se convirtió en multimillonario.
Debido a su riqueza y múltiples negocios en todo el mundo, pasaba solo unos días en casa con su esposa durante la semana. Pronto, pasó más tiempo con su secretaria ejecutiva que con su esposa. En unos meses él y la secretaria ya eran amantes.
Hablaré un poco de su secretaria: tenía unos 40 años, divorciada, hermosa de rostro y cuerpo y con un rico pasado en novios y amantes, asalariados como ella. Trabajaba en la empresa durante casi dos años. Elegante en la vestimenta, sobria en el habla, tenía los mismos gustos y estaba interesada en los mismos asuntos profesionales que él. Era totalmente diferente de su esposa, cuyos únicos intereses eran las tareas del hogar y trivialidades sobre telenovelas, ropa y joyas. Viajando en su empresa, por negocios, a países lejanos, la secretaria se había acostumbrado a entornos lujosos, conversaciones con funcionarios gubernamentales y restaurantes famosos de todo el mundo.
En poco tiempo ella pensó que la única forma de seguir disfrutando de todo eso era ganándolo cariñosamente. Entonces, haciendo uso de todo su encanto, comenzó a provocarlo durante sus viajes, ya sea vistiendo ropa sensual, tocándolo levemente, para que pudiera sentir su perfume de cerca, o contándole aspectos de su vida personal, donde enfatizó la soledad y la búsqueda incesante de un verdadero hombre que la entendiera y la quisiera como ningún otro hombre lo había hecho.
Al poco tiempo, el cayó en ese 'cuento amoroso del vicario' y comenzó a tenerla como amante. Después de algunas relaciones sexuales, escuchó, por parte de ella, un sutil comentario sobre el pequeño tamaño de su pene: ella, a diferencia de su esposa, había conocido a lo largo de su vida las tallas S, M, G, GG y XG.
Tratando de complacer a ese nuevo amor, el decidió buscar ayuda médica para corregir esa deficiencia. Antes de buscar un médico, probó un equipo, visto en un anuncio de Internet, que prometía aumentar el tamaño de su pene en diez centímetros. Habiendo pagado el monto relacionado con el equipo, recibió, dias despues, un volumen de Correos que contenía una lupa que magnificaba el objeto por diez veces.
Finalmente, recurrió a un especialista en Andrología que, tras examinarlo, descubrió que tenía un micropene. Ésta, en el contexto médico, es la condición de un pene cuya longitud, estirada flácida, es más de dos desviaciones estándar, por debajo del tamaño promedio para su grupo de edad, aún activo.
El médico le dijo que, aproximadamente, uno de cada 200 hombres lo padece. Algunas causas identificables de su aparición son: deficiencia de hormona del crecimiento y / o gonadotropinas; pequeños grados de insensibilidad a los andrógenos; varios síndromes genéticos (enfermedades congénitas) y variaciones en los genes homeobox. El médico le dijo, en ese momento, que algunos tipos de micropene se pueden tratar con hormona del crecimiento o testosterona en la primera infancia. En su caso, sin embargo, dijo el médico, la solución tendría que ser quirúrgica.
La cirugía de agrandamiento del pene, también llamada faloplastia por el cirujano, en la gran mayoría de los casos solo tenia indicación estética, que era su caso. Los pacientes de faloplastia sufren com la insuficiencia en cuanto al tamaño de sus genitales, precisamente su caso.
El cirujano explicó que seccionaría el ligamento suspensorio del pene, próximo a su inserción en el pubis, hasta el nivel de la aponeurosis perineal media, y su fijación cerca de la superficie anterior del pubis permitiría el avance distal del tallo del pene, a través del que pretendía lograr un aumento de al menos cuatro centímetros en su longitud. Dijo que sería una cirugía relativamente simple, con anestesia local, donde seccionaría parcialmente el ligamento suspensorio, liberando un segmento de unos tres a cuatro centímetros que se incrusta internamente en la pelvis, aumentando la longitud externa del pene, especialmente cuando está flácido. Dijo que sería necesario utilizar un dispositivo extensor en el postoperatorio, para evitar problemas de retracción de la cicatriz.
Sin decir nada a su esposa y a su amante, el programó la cirugía para la semana siguiente, cuando viajaría solo a África Central, por negocios, como comentó en su casa y en la empresa.
Cuando llegó el día señalado se dirigió a la clínica, ubicada en un lugar desierto y agradable, donde permanecería unos días recuperándose de la cirugía.
Después de la cirugía, el cirujano vendó la región y le aseguró que la operación había sido un éxito.
Así, estaba bastante emocionado por su nueva situación sexual que esperaba impaciente el día en que el médico le quitara los puntos y pudiera contemplar con orgullo al miembro más nuevo de la familia.
Llegó la ocasión durante tanto tiempo esperada. Cuál non fue su decepción al contemplar el nuevo pene, mucho más pequeño que el anterior. El médico también dijo que estaba sorprendido y que desconocía lo sucedido. Esa cirugía siempre había tenido resultados - dijo el cirujano - y este fue el único caso en el que la técnica no funcionó. Le dije, además, que devolvería los honorarios cobrados, disculpándose por lo ocurrido.
Tan furioso estaba el, que se fue directamente a la oficina del abogado. Quería, por todas sus formas, procesar a ese 'charlatán', como empezó a nombrar el médico a partir de entonces.
El abogado, con considerable experiencia en casos civiles, explicó que, para que el médico sea civilmente responsable y tenga la obligación de indemnizar a un paciente o a su familia, era necesario demostrar que había actuado con culpa. Esto implicaría que se comprobara negligencia, imprudencia o mala praxis. La única excepción a esta regla, en cuyo caso el médico respondería objetivamente, fue el caso de la cirugía plástica cosmética; es decir, su caso específico.
Esto se debía a que, a diferencia de la actividad médica tradicional, en este caso el médico tendría una obligación de resultados y no de medios. Al buscar un cirujano plástico, para corregir un determinado defecto físico, el paciente espera un resultado estético, resultado que el profesional médico se compromete a lograr; por tanto, si no se da el resultado esperado por el paciente, éste puede demandar al médico, pidiendo una corrección o reparación por daños físicos, estéticos y morales - concluyó el abogado.
El abogado, aun sin observar el efecto de la cirugía, garantizó que, en el caso alegado por él, sí, fue objeto de una acción de reparación por daño físico, estético y moral.
Habiendo presentado el abogado experimentado la petición inicial ante el Tribunal del Distrito, poco después se programó la primera audiencia. Sin embargo, sin que él o su cliente lo supieran, el tema de esa acción civil se había filtrado al Foro y, el día programado para la audiencia, la sala estaba llena de abogados, pasantes y funcionarios judiciales, curiosos por conocer los detalles del caso y en mirar el tamaño de la 'pieza' que había motivado esa causa judicial.
Cuando el llegó a Vara Cível acompañado del abogado, se sorprendió por el gran movimiento de personas, algunas incluso con cámaras y videocámaras. Al entrar en la habitación, inmediatamente escuchó los primeros chistes: - ¡Lo que debe buscar es el Tribunal de Niñez y Juventud!
Pensó en marcharse inmediatamente; pero, el abogado argumentó que eso sería desistir de la acción y, en consecuencia, de la reparación a la que tendría derecho.
Gustaria de poder decir al lector que me ha acompañado hasta ahora, que él se fue de allí como había pensado, dejando atrás todos sus argumentos y demandas; pero, al igual que el escritor Camilo Castelo Branco, en 'La caída de un ángel', también tengo aqui, junto a mi, al demonio de la verdad que esta siempre a mi lado, inseparable del escritor e historiador sincero y, por lo tanto, relataré el caso hasta el final.
En ese mismo momento el recordó todo el infierno que había sido su vida, debido a esa discapacidad de la que se avergonzaba. Pensó en los sufrimientos por los que había pasado en innumerables ocasiones, cuando se dio cuenta de que era incapaz de dar placer a su pareja. Decidió, con valor, que iría hasta el final de esa acción; incluso si todos los familiares, amigos y empleados de su empresa, llegaran a conocer los hechos que lo avergonzaban, lo cual sería cierto, ya que eventualmente se harían públicos debido a la dimensión que esa acción había tomado ante el ámbito jurídico municipal. .
Fue con la cabeza en alto que enfrentó las preguntas de los abogados del médico - como eran dos - y las preguntas del juez. Cuando mostraron dos fotos comparativas de su caso, antes y después, todos se rieron de ambas, mientras él permanecía serio. Estaba dispuesto a ganar ese caso para demostrar que las enfermedades y malformaciones, sean las que sean, no pueden ser objeto de burlas y que los médicos que se comprometan a curarlas, como el de su caso, deben ser considerados civilmente responsables cuando no cumplan con las normas que prometió.
Después de la acción, con su victoria en el tribunal, el parecia que era outra persona. Elogiado por algunos abogados por la valentía de enfrentarlo todo y a todos, incluida la prensa que, dada la magnitud del caso denunció el hecho en la primera pagina de los periódicos, ya no se avergonzaba de su condición. A partir de ese episodio comenzaría una nueva vida, según confió a su abogado, a quien, poco después, terminó perdiendo el contacto con él.
Solo unos años después del incidente, el abogado supo de él, en una carta recibida con sellos del Tíbet: el se había separado de su esposa, abandonó a su amante, vendió su empresa. Actualmente era monje budista en un convento en las altas montañas del Himalaya y se había casado con otro monje, su amigo. Siguió orinando sentado y cada vez que miraba su micropene, sonreía complacido.
El tamaño, en realidad, agora ya no era importante para alguien que, como él, solo se preocupaba por las cosas relacionadas con el espíritu. Sin embargo, ahora estaba absolutamente convencido de que en una nueva encarnación vendría muy bien dotado, al menos en tamaño GG, y que lo que había pasado en esta era solo una prueba del Creador, siempre juguetón y curioso, para ver como se comportabam sus creaturas en situaciones adversas...

Texto agregado el 30-04-2021, y leído por 41 visitantes. (1 voto)


Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! ]