TU COMUNIDAD DE CUENTOS EN INTERNET
Noticias Foro Mesa Azul

Inicio / Cuenteros Locales / raulato / Soy de una sola línea

[C:607419]

Iván, alto, de buena facha, siempre de terno y con su pelo y barba canosa muy bien recortados. En la oficina lo apodaban el Sean Connery. Cada vez que en las conversaciones existía un comentario sobre lo buena moza de alguna de las niña de la oficina o alguna visita él se excusaba de dar su opinión porque “era de una sola línea”. Al principio la mayoría de las compañeras de oficina ese gesto lo celebraban, consideraban que era una postura fiel para su esposa en no tener ojos para ninguna otra mujer. Incluso algunas de ellas nos infamaban que nosotros odiábamos a Iván porque ninguno era cómo él.

Cuando llamaba la esposa de Iván por teléfono, año 1996, con teléfonos fijos, las secretarias que respondían se deshacían en frases como estas: “Iván siempre tiene tiempo para Ud.” “El saldrá de la reunión para atenderla” y así.

Ser fiel no era patrimonio de Iván. Pero esa frase que además las decía en el momento menos oportuno provocaba que la conversación cambiara de rumbo, conversaciones a veces iniciadas por las mismas compañeras de trabajo. Era molesto. Lo que antes ellas mismas alababan de Iván con el tiempo esa postura ya no les parecía de buen gusto. No tenía nada que ver una cosa con otra. “Como no puede opinar de una artista de cine, o de una cantante, y siempre con esa misma frase que él es solo de una línea”. Lo encontraban el colmo.

Con el tiempo los más agudos, ellas y ellos, empezaron a sospechar que detrás de esa posición había gato encerrado. “No puede ser tan tajante”. Comenzaron a relucir muchas conjeturas, cada uno tenía una opinión distinta. Por mucho tiempo fue un verdadero misterio.

Una de las secretarias del departamento de administración pronto contraería nupcias. La invitación en una primera instancia fue al grupo. ”Están todos invitados a la iglesia y después a un coctel bailable en tal lugar”. Durante los días siguientes no se habló de otra cosa y se supuso que por los tiempos difíciles la fiesta no sería tan regada, acordamos llevar una botella a escondida. Iván era el principal partidario de dicha idea.

Pero todo cambió cuando llegaron las invitaciones formales. La tarjeta de invitación decía invito a Ud. y Señora. O la inversa. La idea del trago a escondida ya no era un tema, Iván no estaba de acuerdo y no participó en la discusión de nada.

En la fiesta se formó un grupo con la gente de la oficina. Iván un poco apartado porque además de su esposa asistió también su hija mayor, de ya diecinueve años. Los novios de acercaron al grupo acompañados del fotógrafo y ella comenzó a saludarnos muy emocionada uno por uno con la ronda de presentaciones correspondiente. Mi señora, mi pareja, mi esposo. Y así. Cuando llegó al grupito de Iván la novia lo abrazó fuertemente, lo besó en cada mejilla, algo que no hizo con nosotros, y les dio a entender a su señora e hija que ambos eran muy amigos.

Después que los novios caminaron hacia otro grupo, la hija de Iván le dijo a su mamá, mirando con desafío a su papá y sin ningún disimulo hacia nosotros

- Mamá, no quiero ver más a esa mujer cerca de mi papá.
- Si, hija, estoy de acuerdo.

Texto agregado el 15-04-2021, y leído por 33 visitantes. (1 voto)


Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! ]