Invierno depredador,
se acortan los días
y en penumbras medita el corazón,
se dilatan las nostalgias
y trataré de aprender a vivir sin vos.
Amor bonito,
amor de a dos,
amor que llenabas el alma de gloria y redención,
dame huellas para llenar,
dame primaveras para sembrar.
Necesito el calor que me dabas,
tus brazos de guitarra,
tus besos como savia
y el goce de nuestras manos entrelazadas.
Me atormenta la melodía de tu voz,
hombre que devino de padre, hijo y hermano,
hermoso ser que a tiempo me has amado,
has contemplado mi interior
y esta tonta muchacha lo ha arruinado.
Te espero desde hace muchos años,
te soñé despierta ante un mundo devastado,
vejado por sus parásitos, ¡los humanos!,
te encontré sin pensarlo,
me buscaste y ahora no existen olvidos para remediarlo.
Dulce y poeta,
psicodélico y cómplice en estas tierras,
no te olvides de mí, por favor
que necesito armarme en tu abrazo,
que me hace falta un alma
con la cual fundirme en el ocaso.
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