YA NO ESTÁ
Sentado en su casa pensando, recordando todos los momentos vividos con él, releyendo los diálogos estúpidos que solíamos tener cuando salíamos. Acá está su colección de piedras,sus libros repartidos por toda la casa, sus cuadernos con todos los borradores de los cuentos subidos a la página, años de escritura que tal vez no tengan gran valor literario pero sí un valor sentimental enorme para mi, con él aprendí a querer los libros a pensar ideas para mini cuentos, incluso el primer micro cuento es mío en un 90 por ciento, él lo escribió pero yo lo dije, algunos de ustedes que solían leer sus cuentos acá tal vez recuerden se llama LIBERTAD.
El tiempo se detuvo en esta casa hace un mes, cuando un contagio virulento comenzó como un normal resfrío, luego mucha tos. Me pregunto si debí hacer algo más que prepararle su eterno jengibre, pero él dijo que no me preocupará que estaría bien, así que lo dejé acostado con todo a mano pensando en que ya había pasado un par de veces por lo mismo.
Cuando lo llamé por teléfono al otro día no contestó, tampoco había entrado al whatsapp el resto ya no tiene sentido explicarlo mi padre había partido, Trotskki ya no estaba más y se lo extraña, echo de menos su humor extraño, su rapidez mental para las bromas.
Mientras escucho una de sus últimas joyitas un Disco de Joaquín Sabina en Vinilo escribo estas líneas y las subo a la página porque a él le habría gustado, estoy seguro.
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