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Un hasta mañana

Siempre guardó en su mente el recuerdo más bello que tuvo durante su adolescencia. Fue el primer amor, el despertar a otros sentimientos que desconocía, y fue tal la huella que dejo en él, que pidió un deseo: que nunca lo olvidara.
Desde entonces, no ha pasado ningún día que, en su rememoración, no persista el recuerdo de tan maravillosa época.
La verdad es que entre ellos, en aquellos momentos de enamorados adolescentes, sólo hubo miradas inocentes, jamás hubo atisbos de contacto y ni tan siquiera llegaron a entrelazar sus manos. Sólo existió la típica nota de colegiales que ella le hizo llegar y que decía: “a quien mucho quiero”.
¿Cuánto fue el período en que estuvieron sin verse? Le parecía una eternidad y era una sensación por él nunca vivida y que quedaría grabada en su memoria.
Recuerda todo tipo de detalles, de fechas y datos de la pequeña dama.Sabe dónde vivía, cuándo era su santo y cumpleaños, adónde empezó a trabajar, cuáles eran sus gustos, sus artistas de cine preferidos…
El tiempo pasó. No obstante, nunca pudo olvidarla y su deseo era volver a encontrarla.La buscó donde vivía, en los derredores de trabajo,por la Hoz del Júcar por la que solía pasear.
Ya, cuando no lo esperaba, una tarde de domingo, en la Plaza Mayor,volvieron a verse.Apareció de la mano de un muchacho y él se detuvo nada más verla.Ambos, extasiados,se lanzaron una mirada, una suave sonrisa.Fueron instantes de un dulce reencuentro, pero al final desviaron sus miradas al suelo.Quiso acercarse a saludarla, pero se quedó suspenso, no se atrevió, volvió a tener miedo de verse rechazado, y ello fue suficiente para desistir de su intento. Fue una cobardía,pensó al instante, ya no volvería a saber más de ella.
Así, con este recuerdo vive desde entonces, y cada noche cuando duerme, se acuerda de ella, se reafirma con un hasta mañana.
Nunca habla de estos recuerdos, pero ahora, en la senectud,lo hace con la persona que comparte su vida y a la que,en ocasiones, le da a conocer ciertos detalles. De su compañera recibe puntuales censuras por su comportamiento.
-No fuiste valiente, le suele decir.
Él no suele admitir reprobación alguna, baja la cabeza y surge el silencio.
A pesar de ello, al cabo de un rato, su compañera vuelve a la carga:
-¿No te gustaría saber que ha sido de ella?, ¿dónde está?, ¿cómo será en la actualidad…?
Piensa entonces que acaso no fuera desacierto, que debería intentarlo, que convendría no cerrar los ojos de por siempre, e intentar reencontrarse con ella.
Volvió al barrio de San Antón, donde ella vivió, un barrio reformado con nuevas viviendas. La casa, aunque antigua, seguía existiendo.La fachada había sido reformada y a la vista resultaba atractiva.No encontró a nadie que pudiera informarle, dado el tiempo que había pasado, por lo que esta gestión no dio sus frutos.
El primer intento por encontrar un rastro le resultaba grato,si bien era totalmente normal que, a las primeras, no se obtuviera algún resultado positivo. Pasó algún tiempo hasta que hizo una nueva tentativa. En esta ocasión, usó técnicas modernas, se introdujo en el intrincado mundo de Internet. Aquí encontró una página que hablaba de reencontrarse con antiguas amistades, familiares, personas desaparecidas, etc. La página pedía perfiles de la persona que se quería localizar, solicitaba fechas, requería que se indicaran los lugares frecuentados de la persona buscada.También había que dejar la dirección de correo electrónico para poder establecer el contacto.
Mas, muy a su pesar, pronto se dio cuenta que por estos derroteros, tampoco conseguía nada y que la cuestión era baldía.
Su compañera estaba al corriente de todo. De ella solía salir toda iniciativa y, su intuición femenina,consideraba importante seguir intentándolo, pues a su juicio, merecía la pena.
Él, a su vez, se planteaba una incógnita. ¿Qué le preguntaría cuando se volvieran a encontrar? ¿Se reconocerían después de tanto tiempo?
Pero si no lo consigo –se decía, no importaría tanto, estaba conformado. Sería un recuerdo lejano, una ilusión del pasado.
Y ya, perdida toda esperanza, surgió algo inesperado.
Abrió su correo electrónico. Sí, era ella, no cabía duda, pues allí se podía leer: “desde hace días vi que me buscabas y dudé, ciertamente dudé. Mas hoy, convencida, me decido a ponerme en contacto contigo.”
Siguieron escribiéndose y ella un día le anunció: voy a ir a Cuenca, añoro tiempos pasados y, por qué no decirlo, también a mí me gustaría verte.
Llegado el día, quedaron en encontrarse en la plaza, en el mismo lugar en que se vieron la última vez.
¡Por fin, por fin llegaba el momento esperado!
Quiso ser el primero, se adelantó, llegó con media hora antes del tiempo fijado. Recorrió con la vista la plaza.En ella únicamente había unos cuantos turistas y unas palomas que alzaban el vuelo al paso de ellos.Miraba su reloj ansiosamente y durante ese tiempo, decidió sentarse en un banco.
Anhelante en la espera, miró por última vez la hora que era. Al pronto notó que desde atrás llegaba el halo de su presencia, supo que era ella,intuyó que estaba allí. Se volvió, y ambos se quedaron respirando amor, inmovilizados, presos de una mirada contenida. Ninguno de los dos habló al pronto, y el silencio momentáneo, se hizo eterno.
Aunque el tiempo cambia las caras, no la extrañó. Ella con el pelo blanco, indisimulado, no teñido; el cuerpo gentil y la cara angelical de siempre. Serena, elegante, tan bella como entonces.
La mujer, por su parte, no se sorprendió, no hizo el mínimo gesto de asombro, daba la impresión que, para ella, no había existido nunca “un hasta mañana.”
-Ya estoy aquí –oyó que decía la voz femenina.
Y el hombre, asombrado y confuso, quedó sorprendido al ver que la persona que él esperaba, no era otra que la que había estado a su lado en los últimos años…
Y en ese momento, él se despertó.

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Texto agregado el 29-08-2015, y leído por 71 visitantes. (4 votos)


Lectores Opinan
30-08-2015 excelente narración y muy bien llevada... seroma
30-08-2015 Hermosa y muy bien contada historia, querida Acuariana. Tanto tiempo que no sabía de ti y qué hermoso para mi corazón encontrarte de nuevo. Te abrazo full y con el cariño de tantos años. No vuelvas a alejarte. Te quiero. SOFIAMA
29-08-2015 Interesante historia. Me gusto mucho. Felicitaciones. 5* dfabro
29-08-2015 pero justo en ese momento e tenía que despertar igual no deja de ser una hermosa historia de amor yosoyasi-
 
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