Crucé los ríos de la desgracia navegué en las barcas de la adversidad fui pasajero de la inhospitalidad deambulé la vida en dos segundos. Me acuerdo de los paisajes de la vida el agraz en fusión de lo amargo el cabildo del susurro la mirada tenue de lo asido. Te hablo de la vida te hablo de lo precaria te hablo de incierto de la fragilidad. La fragilidad de un nosotros la fragilidad de lo eterno la certeza de la muerte de este pasajero incansable.
Texto agregado el 28-02-2014, y leído por 90 visitantes. (0 votos)