Te concedo un lecho
de sensaciones volátiles,
sin esperar al amanecer.
Una dulce mentira deliciosa,
y esas palabras de fuego
que borran sueños vacíos.
Deja que cuente tus lunares,
que abra puertas y verdades
en lo cotidiano de tu piel,
gozando olor en tus susurros,
como rebelde cuita de siembra.
Una primer melodía a oscuras,
ninfa de sensación infinita
perdida en el sendero de un viaje,
donde puedo ser casi nada
en los trajines de mujer dormida.
Texto agregado el 04-12-2012, y leído por 371
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