La felicidad viaja vieja en cuerpos cansados.
Pies cuarteados. Caminar decepcionado
y las tristezas de desnudeces mustias
y libros llenos de garabatos y desengaños.
Mientras le llueven suaves brisas de inquietud espiritual.
Ella monta presurosa en el vientre del viento,
tratando de revivir sonrisas primeras
con la punta de los deddos y la suavidad de la seda.
La felicidad viaja vieja de días gastados.
Condenada a insuflar voluntades caidas,
predicando cielos pletoricos de leche y miel
en un bosque nigromante de camas usadas.
Ella pasa rauda , pronosticando el final del espejismo.
Alentando un baño de prodigiosas memorias
en la espuma elemental del olvido,
para llenar de asombro esos fastuosos bolsillos vacios.
Quiere trocar dolor por enanos divertidos.
LLenar con lagrimas de risas los ojos.
Donar generosa un blanco papiro construido
con alas de angeles y miradas de niños.
Pero ella viaja vieja .Con antiguos querubines .
Carga un costal pesado, con primaveras y veranos.
Un espejo en cada mano y un beso y un abrazo.
Pero los cuerpos , los dias y los querubines,
yacen flotando sobre los cuartos de lechos usados,
con un rostro triste mirando hacia el pasado . . .
12/03/2010
Texto agregado el 07-11-2012, y leído por 178
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