Puntos: lindas figuras si las hay!
Puntos suspensivos, punto y aparte, dos puntos, puntos fijos, difusos, puntos seguidos, juntos, unidos, tan juntos que forman líneas a veces.
Al final en este mundo somos sólo puntos. Pequeños, efímeros, simples puntos;
puntitos a veces de los chiquitos que nos sentimos
y otras puntos más grandes que el sol.
Vos y yo somos puntos,
simplemente puntos que de alguna manera y por ninguna razón nos cruzamos en un mar de puntos. En realidad como te dije siempre me gusta más el río: que con su corriente nunca engaña, siempre avanza, no sabemos bien a donde y hay que tener cuidado con algunos remolinos.
Pero bueno, hoy parece que somos un mar revuelto, picado.
El punto está en reconocernos como simples puntos, distintos, propios, mortales, divertidos, pero nunca irreemplazables; eso es lo lindo de ser puntos.
Cuando uno se cruza en la vida con otro punto, el punto está en reconocerlo; porque en esta vida mareada no sólo hay puntos, hay comas, cometas, veletas, volados y boludos.
Pero de alguna manera vos y yo somos puntos.
Ahora, eso quiere decir algo?
Depende.
Hay tantas formas de ser puntos, pero eso si para ser puntos hay que hacerse cargo de que somos puntos.
Y ahora viene la pregunta: (dos puntos) ¿Qué puntos queremos ser?
Eso si, es necesario que lo decidamos juntos para que el mar picado sea un río de nuevo y podamos fluir como puntos suspensivos que no saben donde terminan.
Lo que yo no quiero es que sean tres puntos suspensivos, eso no lo negocio porque eso para mí es un punto ciego.
Ciego porque no se ve, no se siente. No se toca, casi ni existe, es solo oscuridad.
Y como ya sabes a mi me gusta el sol y la luna, porque iluminan, pero por sobretodo porque de alguna manera también son puntos como vos y yo.
Y por cierto, sino llegamos a un punto de acuerdo seremos simplemente punto y aparte. |