Bueno, esto no es nada... nada en lo absoluto,
una simple y casual alza de temperatura. He visto
tantas veces esta dolencia que para un médico
como yo, no representa dificultad ni enigma alguno.
Además el abuelo luce fuerte y vigoroso como un roble, como un espolón que en alta mar desafiara las temerarias olas de la tormenta.
Es un hecho fáctico que hablamos de la Fiebre de la Pasta, complicación gástrica debido a la ingesta de tallarines tipo ondinas.
Por tanto, querida familia del abuelo, suspender en la dieta del abuelo, los tallarines y... ya está. Mañana vuestro abuelo estará nuevamente sobre su corcel, guiando el ganado.
Al día siguiente, el doctor dictaba su clase de medicina en una famosa universidad y un mensaje le fue entregado discretamente por un alumno: El abuelo había fallecido.
El doctor leyó la nota con alguna molestia, con desagrado y luego, con notable desdén, guardó la misma en uno de sus bolsillos.
Luego volviendo a sus alumnos volvió a repetir...
Esa dolencia, no es nada... nada en lo absoluto,
para un médico con mi experiencia... Nada.
He dado servicios médicos a la reina de Inglaterra,
su majestad, a sus hijos, los príncipes, a la nobleza,
he viajado por diversos continentes en demanda
de mis servicios brillante, y ahora esto?.
Algunos mueren, es la vida, contradicen a los médicos y mueren sin más.
Qué pueden saber ellos de medicina, esta ciencia noble y pura, que por cierto, no es para todos. No queridos alumnos, no para todos, sino solo para algunos elegidos. Vosotros !!
He dicho !!
Concluye la clase del famoso doctor con aplausos ensordecedores por parte de sus alumnos.
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