TU COMUNIDAD DE CUENTOS EN INTERNET
Noticias Foro Mesa Azul

Inicio / Cuenteros Locales / juanfran / Mil Euros

[C:434952]

Con alguna frecuencia utilizo el metro para desplazarme en trayectos cortos – viajes que duran unos 20 minutos- para ir al centro de mi ciudad.
El metro por ser el medio de desplazamiento más popular, lleva intrínseca, la mezcla de clases sociales, razas, culturas. En fin, personas con vidas y preocupaciones aparentemente distintas.
Como me aburro en estos cortos viajes y mi imaginación no es controlable; me dedico a observar – con disimulo- a mis eventuales compañeros de viaje, intentando averiguar qué estarán pensando.

Puestos en situación. Observemos.

Delante, justo a mi izquierda y de pie; un joven, bien trajeado y encorbatado, mirada algo altiva, con maletín negro; un alevín de ejecutivo.
Absorto. Inmerso en sus pensamientos......
-¿Me he pasado toda mi juventud –piensa el encorbatado- estudiando como un cabrito para tener una licenciatura, incluyendo los malditos master y todo para que me paguen una miseria?. Con horarios canallas. Teniéndome que llevar el trabajo a casa, para poderlo terminar. ¡Me exprimen como un limón!. Sí, dicen, “que tengo mucho porvenir en la empresa y que con los años mi sueldo estará acorde con mi titulación”. ¡Pero me pagan solo mil malditos euros!. ¿Cómo se vive con eso?. ¡Pero que tengan algo claro, cuando pasen los años y esté donde me merezco, lo primero que haré, será, jubilar a la fuerza a la sarta de mamones que se están aprovechando de mí!.
-Seguro que ese negro que tengo enfrente gana más que yo.......

-Con los mil euros –piensa Malú-que he podido ahorrar en los seis meses que llevo aquí, mis padres y mis once hermanos – ¿o son doce?-se podrán cambiar de casa. No se creerán que en solo seis meses he podido ganar tanto dinero. Sí, trabajo muchas horas y también los festivos, pero cuando me pagan estoy tan contento que me pondría a dar saltos.
-Cuando consiga los papeles de residencia, entonces tendré mejores empleos y más largos y si pudiera conseguir un trabajo continuo con un buen sueldo de unos mil euros, por decir algo, ¡me comería el mundo!. Al principio no cobraría eso, pero con el tiempo... Así podría traerme a mis hermanos. Y cuando yo fuera mayor y me jubilara tendría una buena pensión y viviría sin trabajar. ¡No me lo puedo creer, que te paguen sin trabajar!. Como este señor que esta a mi lado, seguro que esta jubilado, ¡qué suerte!........

-¡Malditos hijos de perra, obligarme a que me jubile!. ¡Tratarme como si fuera un abuelo carcamal!. ¡La culpa la tienen los jovencitos que contratan y sobre todo los emigrantes!. ¡Les pagan menos y como no protestan les hacen trabajar más y todavía están contentos!. ¡Claro a mí con cuarenta años que llevaba en la empresa, no se atrevían a decirme ni mú!. ¡Cómo el día en que al jodido del señor Martínez se le ocurrió decirme! “López, usted, siempre es el ultimo que entra y el primero que sale” y yo le contesté ¡Vaya que casualidad, su mujer siempre me dice lo mismo!. La que se armó. ¡Y qué!, no me pudo hacer nada, por algo yo era delegado sindical. ¡No les dejaba pasar ni una!. ¡Y lo que es trabajar, poco, poco, poco!. Las charradas que teníamos los veteranos, mano sobre mano. ¡Mientras los jovencitos y los emigrantes de los cojones, arriba y abajo, corriendo, como si fueran a heredar la empresa!. ¡Pelotas, esquiroles!.
-¡El mismo día que cumplía la edad, me jubilan, no han dejado pasar ni un día!. ¡Y yo que hago ahora, me aburro!. ¡Y mi mujer todo el día diciéndome!: “Como no tienes nada que hacer, ves a comprar al supermercado” ó “Como no tienes nada que hacer, ves a recoger al colegio a los nietos”. ¡Me aburro! ¡Y para colmo, los cabrones de la empresa como me cotizaron bajo, no llega ni mucho menos a mil euros la jubilación!.
-Vaya, esa que acaba de subir al metro que buena está y que polvo tiene......

-Veremos como pago –piensa la tía buena- los últimos mil euros de la operación de las tetas.
-Lo que me faltaba, en el paro y sin un euro... ¿De donde saco los mil euros?. Y si no pago, ¿qué me pueden hacer?. Las tetas no me las pueden quitar. Que lo intenten. Los mato. ¡Mis preciosas tetas no se tocan!. Bueno, si se tocan, pero quien yo quiera. ¡Oye lo tengo claro, que les den!.
-Ahora, que a la empresa tengo que ir un día, hecha un putón; iré a saludar al baboso del señor Gonzalez, y le restregare mis nuevas tetas por sus morros, para que vea lo que se ha podido perder. Seguro que se pondrá a cien, con lo salido que es. Veras como se arrepiente de haberme despedido. ¡Es un cabrito, mira que decirme “señorita Trini, tiene muy poco interés por la empresa, llega siempre tarde y cuando suena el timbre de salida, ya esta en la puerta, la primera”. ¡Como me hubiera gustado contestarle!.
- ¿A la sosa de mi hermana, no le quedará algo del dinero que ganó dando clases particulares?. Pero que va, si se lo gasta todo en matriculas para la universidad y en master y lo que le sobra para libros. Pero libros que no se pueden leer. No son de amor. Son de “cosas profundas”. ¡Que rollo de tía!.
-Ese tío no hace mas que mirarme, con disimulo, pero no me quita la mirada. ¿No le preguntaré, si me puede dejar mil euros?........

Texto agregado el 09-12-2009, y leído por 239 visitantes. (6 votos)


Lectores Opinan
05-08-2011 Muy buen relato. Un humor exquisito. Aquenomepescan
19-03-2010 Lo que da de si un trayecto de tren. Buena imaginación la tua, gran capacidad de observación y las historias entrelazadas te han quedado muy bien, como la vida misma. Enhorabuena. Claraluz
15-01-2010 Genial! Una especie de vidas cruzadas en el metro, con fina ironía y humor, que oculta cargas de profundidad... walas
21-12-2009 Me gratifica el haber cliqueado tu nick.Bien,me gustó mucho escofina
21-12-2009 Es muy bueno,me gustó emece
Ver todos los comentarios...
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! ]