Vendre a ti descalza
sólo con mi olfato
a olerte el deseo cuando gira hacia mí
a tocarte el dolor que se desprende
cuando me posees en la mirada
y me dices que no hay amor
sin dolor en los rebordes
en la ropa sobre el suelo
Mirar como se acomoda la pasión
entre las rendijas de los poros
ver como te crecen los sentidos
se extienden las alas de tus pupilas
olfateando los rincones apartados
pulcros e íntimos de la desnudez
Apagar las estrellas todas
dejando sólo el lucero
de los cuerpos
que rueden como monedas flexas
en las sábanas de la noche
Con los ojos cerrados
vislumbrando eternidad
Atreverse a dejarse ser en el otro
de mezclar albúminas
en camas de espejos
taurinos deleites en plazas de toreo
sin aplausos ni público
Y dejar tendidos en el tajo venidero
los sentidos vencidos
en combate
muertos de goce
desgarrados.
Texto agregado el 03-06-2009, y leído por 197
visitantes. (5 votos)
Lectores Opinan
04-06-2009
Perfecta cadencia, intensidad de las imágenes y pinceladas surrealistas que le dan un toque mágico. 5* el-tabano
04-06-2009
Siempre tan intensos tus poemas, Marcela. Y siempre invitando a más. Un beso y estrellas! cromatica
04-06-2009
exquisitamente agradable para mis sonnolientos ojos...me gusto...mis estrellas sin mezquindad. Saludos gabov
03-06-2009
¡¡Buenísimo!!
Deslumbrante de sensualidad.********* tequendama
03-06-2009
Sensual y delicadamente erótico. Un poema precioso. Besos y estrellas. Magda gmmagdalena