(Confío mucho en ti señor)
Estoy a tus pies,
implorando perdón,
seguro que me ves
y escuchas mi oración.
Pido por mi hermano
que está en guerra,
por todo el humano
sin mirar fronteras.
Por aquel que sufre,
por aquel que llora,
por el que sucumbe
precisamente ahora.
Por el estudiante
y por el maestro,
por el que es cantante
y el hermano vuestro.
Por el campesino,
por el buen obrero,
por el triste niño
que es pordiosero.
Por aquella niña
que anda descarriada,
por la que suspira
y no se siente amada.
Por mi amigo adicto,
por el deprimido,
por el exconvicto,
por quien está dolido.
Por aquel enfermo,
por el triunfador,
por el que no veo,
por el perdedor.
Por quien tiene sueños,
por el que está triste,
por aquellos dueños
de lo que hoy existe.
Por quien esta leyendo,
por quien no lo lea,
por el que anda huyendo
y vive en su aldea.
Por la madre ausente,
por el padre viejo,
por toda la gente
y por mi también ruego.
Mírame señor
estoy a tus plantas,
soy un pecador,
mis penas son tantas.
Tócame señor
y seré sanado,
dame tu amor,
soy tu hijo amado.
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