El arroyo de tu vida se detendrá
se bifurcará
correrá por lechos subterráneos,
el sol será el mismo de siempre,
mas, con tus ojos cerrados
ni su calor sentirás,
estarás ocupados en otros menesteres,
cosas metafísicas de la extinción,
ecos reverberantes de la nada,
habrá llanto, sufrirán tu pérdida,
atesorarán tus gestos, tus risas,
tus fotografías se transarán
a un precio mayúsculo,
ironías de la vida
y de la muerte,
ya eres nada, sólo una estatua mustia
dentro del severo ataúd,
te aguardan tus dioses,
tus milenarios dioses,
un responso y solo sombras.
Mañana es palabra muerta,
la noche será tu compañera,
un adiós, un latido que cesa,
un espacio difícil de llenar,
obituario, misa de réquiem,
descansarás en paz
con tu recuerdo acogido
en cada alma viva…
Uno nunca sabe
cuando le llegará su hora,
¿quién no dice
si esto es mi epitafio?..
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