Creo poder conocer a ese vivo retrato, a esa muerta ambulante, a quien llamas por su nombre y quien tal vez esté o no esté aquí, ese es problema tuyo, no mío, porque la verdad… yo me compré una máscara. No tiene sentido tratar de conversar sin ninguna necesidad y sin ningún fundamento, total aquel a quien dices conocer, ya la conocí, tan amarga como la noche sin una sola estrella. Me dijiste entonces que compartamos más de lo poco en común que teníamos, y es que la verdad, no sé de qué mas hablar con vos, ya quedó todo claro, a quien vos conoces… ya conocí, fue mi amiga, con quien compartí mis desalmados comentarios sobre la realidad, ahora es tu compañera, pero lo que no sabes y no te enteraste es que ella te traicionará… |