Llegaste a mi vida Tímida como un el rocío primaveral Gigante como una muñeca Que deslumbrara a todo el país Se levantaron paredes, Construimos muros Tu traspasabas paredes Yo las construí Mas luego se desvanecieron Como lo sólido desvanecido en el aire Espinas por doquier Lúgubres cigarrillos Amilanaban la estrechez Del saber que te perdí Pequeños ideologizados Construíamos en lo venidero Pues cuando se escribe entre nubes Se pierden como el sol A los ojos de aquél ciego que nunca más lo vio Remembranzas vienen a golpear mis ensueños aletargados tus pupilas aún descansan en mis párpados tus imperfecciones perfectas aún caminan por mi piel tu esperanza infantil aún me alienta Santiago ha cambiado Los valles ya no son lo de antes Tenía miedo del futuro, con gritos desesperados rompiendo ventanas pedía una esperanza, un destello de posibilidad No llegó más nunca Te cobijaste en otros brazos Brazos débiles Para sostener la inmensidad de tu pureza Un sabor acerbado Recorría el matriz de mis entrañas Mas ahora después de tantas noches con tu imagen en mis pupilas He conocido este albatros enjaulado Asustado y maravillado Te reconoce como a la mujer que amo El amor latino Existió en sus espacios inexistentes En el tiempo sin límites Así fue nuestro amor Se despidió con un No sé mañana.
Texto agregado el 22-10-2008, y leído por 170 visitantes. (1 voto)