Estaba sola, o al menos asi lo creia.
De repente de sus labios salieron las palabras '...acá estoy', si quieres reir, rie conmigo, si quieres llorar, llora conmigo, si quieres pelear, pelea conmigo... y me abrazó.
Esas palabras bastaron. Un amigo le declaraba la guerra a la soledad...
Ganó
Texto agregado el 11-08-2008, y leído por 226
visitantes. (4 votos)