No sabía que hacer, ese padre andaba bastante agobiado, su hijo Pablo había llegado del colegio llorando, un compañero le había contado "toda la verdad sobre los Reyes Magos de Oriente" ¡eran los padres quienes traían los regalos!
Se llevó toda la navidad pensando en como consolar a su hijo ante tal desilusión, así que el día 5 de enero antes de acostarlo lo sentó en sus rodillas y le contó esta historia...
"Mira hijo, hace miles y miles de años el mundo no era como ahora, era mucho más pequeño, solo existían tres reinos, tres reinos muy diminutos, un reino se llamaba Tralará y en el reinaba Gaspar, el reino vecino se llamaba Tocotó y en él reinaba Melchor y justo a su lado estaba el reino de Gurugú donde reinaba Baltasar. Como los tres reinos eran pequeños tenían muy pocos habitantes, así que Gaspar, Melchor y Baltasar, que eran muy amigos, decidieron que una vez al año se unirían y junto a sus pajes irían casa por casa dejando a cada niño un regalo. Esto les hacía muy felices pues al día siguiente todos los niños disfrutaban jugando con los amigos, así lo hicieron durante muchos años... Pero el mundo comenzó a crecer y crecer, y cada vez vivía más gente, incluso se crearon nuevos reinos...Así llegó un año en el que casi no les dio tiempo a repartir todos los regalos, cosa que les preocupó mucho pues querían hacer felices a todos los niños. Estuvieron pensando durante unos meses una solución ante tal problema y la encontraron.
Reunieron a todos los padres y a todas las madres de los reinos y en una gran ceremonia los convirtieron a todos ellos en "reyes magos" con la misión de seguir manteniendo viva la ilusión de la noche de reyes. Es por eso que desde hace mucho tiempo los padres son también reyes y tú, cuando seas mayor y tengas hijos, también te convirtirás en rey mago".
Pablo miró a su padre con admiración, se metió en la cama y cuando estaba medio dormido musitó :" toma ya, papá y mamá son reyes, papá y mamá son reyes..." |