Condenado con mi piel de gato
a errar como vil perro
por estos inciertos caminos
de este mugre torbellino
salido del control de sus amos
Los intestinos del monstruo
son mi alimento
y mi refugio
y mis senderos
ruedo como guijarro
al impulso de mis apetitos
este timón que tengo
es nomás de utilería
la noche eléctrica me cobija
al igual que me aturde.
Presencia mi cansancio
ante la pantalla de plasma
y su infinita maldad.
Odio vivir así
tanto como me place,
las noches son para dormir
añoro soñar en tecnicolor
porque allí mismo
la región más transparente del aire
apesta a mofle automotor.
Texto agregado el 07-11-2006, y leído por 189
visitantes. (2 votos)