Inicio / Locales / somnium / Conclusión
Seamos francos, hay solo dos cosas capaces de dirigir la voluntad de un hombre, el corazón y la carne, pero hay ocasiones en que las heridas del corazón son tan profundas que la carne no es capaz de concebir deseo alguno, heridas que no se curan, que el tiempo muchas veces se encarga de cerrar, lentamente, pero la cicatriz se queda, tatuada a fuego hasta el día de tu muerte. |
Texto agregado el 24-08-2006, y leído por 287
visitantes.
(6)
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login
|