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COMO LOS RECUERDOS O LOS SUEÑOS


¿Cómo empezar este relato?
Tantas cosas me lo impidieron. Pero estoy resuelto.
Las historias y las vivencias son como los sueños o los recuerdos
Los felices agradables y lo contrario pesadillas dantescas, según la historia
de esos sueños o recuerdos. En ellos hay amor, resentimientos y culpas.
Y nadie debe permitir que otro especule con ellos. Aun ni nosotros mismos.
Lo cierto que lo que me llega de este recuerdo, o sueño es que me hallaba como a 350 Km de mi lugar de residencia. Por un intercambio cultural entre municipios me encontraba desarrollando un Curso de guiones para comics, cine, radio y TV.
Uno de mis alumnos en la clase informativa era un niño de no más de 10 años de edad. Cuando leí el listado de los inscriptos la hoja tembló en mis manos.
¿Podía ser que él fuera quien yo pensara?
No me unía ningún parentesco, pero si una miríada de recuerdos.
Sí, fueran sueños en el descanso o en la vigilia eran muchos inconclusos.
Observe a los presentes y calcule que él era indudablemente quien mi interesara.
Mentí al decir que siempre tomaba un nombre al azar y al nombrarlo levanto su manita.
__Puedes ponerte de pie, así te reconocemos todos
Lo hizo con timidez y ternura.
__¿Por qué has decidido el venir aquí?
__Creo que con esto podré mostrar lo que no puedo decir.
Muchos de los presentes sonrieron. Otros tenían miradas de asombro.
Yo, yo esta conmovido en mis fueros más internos y en mis ojos, note el leve peso que producen las lagrimas al ser contenidas.
Explique luego de un instantes los fines que perseguía el curso y al final dije:
__Y como dijo Esteban: Con esto podrán mostrar lo que no pueden decir. Si
no es así vuestra postura, no vengáis a este curso seria una perdida de tiempo
Quien no se atreve a soñar y comunicarlo a la realidad, no puede abrazar ninguna disciplina del arte.
Cuando salimos del salón, él estuvo sentado como escondido en una silla ubicada en el ángulo más oscura de la antesala.
Me despedí de varios adultos y cuando estábamos casi totalmente solos me anime a dirigirle la palabra:
__¿Salimos juntos y caminamos charlando?
__Bueno.
Omití decir que estaba con su guardapolvo blanco de escolar y cargaba su
mochila como si fuera un gran peso que le daba la vida.
__¿Me quieres consultar algo?
__¡Uff! Tantas.
__Comienza con la que más rápido te llegue a la mente.
__¿Por qué en el listado de inscripción usted pedía el apellido materno?

No podía decirle lo que me conmovía ese lugar al que había llegado. O al menos así creía yo que no podía manifestarlo.
Respondí:
__ Saber el apellido materno de una persona es como, conocerlo algo más completo. Si no seria como saber mucho de tu padre y nada de tu madre.
Y tu necesitaste de los dos para ser.
Sonrío como dejando pasar lo que no creía.
__¿Y qué otras cosas más te han traído a mi curso?
__Me agrada escribir y dibujar aventuras. Pero, también vine para conocerlo a causa de su segundo nombre.
__¿Qué te extraña de él?
__Mi madre decía que en 1960, más o menos, había solo unos diez hombres con ese nombre. Creo que ahora abra unos veinte.
Ahora sonreí yo, pero mi viejo y ajado portafolio tembló en mi mano casi como para caerse y desparramar todos mis papeles de trabajo por la vereda.
Entonces era cierto, él era quien yo pensaba y caminamos hablando de cosas simples, las mejores para conocerse dos persona ¿Quizá él había venido esperando que yo fuera quien pensaba? .
No podía negar que iba amando a ese niño. O al menos transfería mi amor a otra persona hacía él.
De pronto lo sobresalto algo y en su cara donde moraba la ternura, esta huyo
dejando paso a la expresión de terror más indescriptible
__¿Qué hora es?__ pregunto casi temblando.
Cuando le dije, solo exclamo
__¡Mi padre se va a enojar!
Salió corriendo como jamás lo hace un niño de su edad.
Era como querer alcanzar el pasado.
Niño, niño. Pensé. No corras, yo era un tonto que hacía lo mismo.

Deambule por el barrio como un par de horas, seguro de saber cual era su domicilio a pesar de tantos años. De no ser así, ya me las ingeniaría para saberlo. Tenia los apellidos de sus padres.
Cuando me acerque al domicilio, algo había cambiado.
Observe que a un costado del terreno había como un pequeño departamento
en medio del patio de tierra. Estaba habitado por gente que por su aspecto
mostraban a las claras algo de pobreza y falta de la educación básica.
Ninguno de ellos se asemejaba a las personas que yo conociera.
Cuando pregunte por Esteban me miraron con mala cara, donde moraba también el desprecio.
__¡Ah! El hijo del dueño. En esa casa del fondo.
Esa casa sí era como la que yo conocía.
Seguro que la habitante ciega que yo conocía y su esposo don Elías ya
no vivían. Si tenían mi actual edad cuando yo era un adolescente.
De golpe recordé. Los recuerdos son así, hay algún disparador que sirve como detonante y el aparece sin que halla lógica entre él y el disparador.
Fue cuando mire al suelo de tierra y r avanzar un simple cascarudo.
Ese cascarudo me había hecho recordar que fallecieron cuando yo tenia la mitad de la edad actual.
¿Qué buscaba yo?
El pasado.
Y él ya no existía, solo en mis recuerdos, culpas y resentimientos.
Un niño desarreglado con moquillos colgando y con más tierra que piel en su cuerpo salía de esa casa corriendo y riendo con Esteban.
Cuando observe su rostro note que en mi crecía el odio el rencor, la furia. Todos cabalgando sobre el peor corcel, el de la violencia. El niño no se percato de mi presencia y agradecí a Dios, dudando si es que hay uno, que el no me viera, tanto hubiera sido su vergüenza.
Me aleje antes de que me viera. Deseando que la medianera vecina me devorara como un enorme monstruo de fauces con hileras de dientes de acerado filo.
En las mejillas de Esteban dos cárdenas marcas las cruzaban.
Testigos innegables que una varilla hecha con rama de árbol fue el objeto
con el que se castigara al niño.
Tan solo por llegar algo tarde a su hogar. Si podía llamarse así un lugar donde residía la violencia del fuerte sobre el débil.
Esteban nunca vino al curso y yo evitaba el encontrarlo.
Pero siempre iba a un bar donde realizar tertulias y así ganarme la confianza
de los parroquianos, para poder como al pasar enterarme de historias de vecinos.
Que mejor que un solitario con ganas de charlar, o un beodo, o entre jugada de billar o cartas.
Así fui hilando la trama.
Hasta que una tarde se dio la posibilidad de hablar con un hombre de unos treinta años al que lo aborde al enterarme del apellido de su madre.
__Eres algo de Esteban?
--Primo. Soy hijo de su tía mayor.
__¿Susana?__ pregunte
__ Sí ¿la conocía?
__¡Hum! También conocía a tus abuelos, a Irma y a...
Me quede callado y no pude seguir
__Lili__ agrego__ Mí tía menor.
__¡Ah! Sí Lili ¿La madre de Esteban, no?
__Claro. Usted debe ser el del raro nombre.
__También.
__Y usted tiene unos tres años más que ella.
__Sí.
__¿Es cierto que usted fue...
__Sí__ Interrumpí las palabras del primo de Esteban.
__Sabe Lili le hablo tanto al Estebancito de su raro nombre, era como decirle que usted era un grato recuerdo. Pero, claro, usted después...
__Estupideces de adolescente y no combatir el resentimiento, la culpa.
No saber perdonar y no animarme a saber aceptar errores.
__Ta... que lo tiro, y dejarla que se uniera ese cretino con 20 años más que ella.
__La familia se lo impuso y...
__Perdone, don. Yo diría que eso son justificaciones
__Sí. Acháquesela también a que las ordenes de los mayores...
__Hoy no tanto. Sabe don Germi... Yo se que mi primito lo adora. Él dice
que con ganas lo cambiaria por usted.
En ese momento vi venir a Esteban y temblé si entraba al bar.
Me volví dando la espalda a la vidriera y de refilón lo vi al niño. Ese día un ojo amoratado le cerraba el ojo izquierdo.
__No tema__Me dijo su primo__. El padre no lo deja entrar al bar. Lo descubriría como es y terminaría por odiarlo más.
¿Y Lili?
__Huyo con su amigo Gabriel Montoya.
__¿Con mi amigo,¿ Gabriel?
__ Si después de usted fue el que más la comprendió
__Pero, Gabriel...
__Sí. Ideológicamente estaba en una línea parecida a la suya; pero violenta.
__Pero, como Lili...
__Se comió tanta violencia de ese turro. Y me voy , el que viene atrás rezongando es el padre... y yo no aguanto su presencia. Chau. Hasta la próxima.
Escuche como el padre le recriminaba a su hijo.
___¡Y no te demores por ahí! Acordate Pan y vino... y no gastes una moneda en boludeces de facturas o caramelos.
Todo en un tono socarrón como los que se saben dueños de la situación.
El primo de Esteban y él se cruzaron en la puerta del bar sin dirigirse la palabra.
__Salud la barra sojuzgada
Note como muchos de los parroquianos saludaron forzados.
Me miro.
__¿Nuevo en el barrio?
Lo observe y no respondí.
__¿Sordo o mal educado el hombre?
__Como andan las cosas__ le pregunto el dueño del bar__¿Bajo la harina?
__Que va a bajar don Ernesto. Estos tirifilos educados tienen el poder de la guita. Educaditos pero turros y haraganes.
__Sabe mi amigo, __Tercie__ Turros y haraganes son casi sinónimos.
Me miro y como si no oyera y le respondió a don Ernesto
__Por eso digo basta de boludeces. Laburo, chupi y palos. En especial palos.
__Y si son más débiles que yo para los palos mejor. No me podrán devolver ni uno__Agregue con sorna
Yo notaba en mi como la violencia iba creciendo, rápidamente me preguntaba: Donde estaban mis principios no violentos. Bueno dar la vida o poner el cuerpo sin sentido, no. Ante un violento el derecho a replica, a veces es necesario.
Si el padre de Esteban lo comprendía, buscaría calmarse.
Pero no, los animales cebados en sangre, rara vez recapacitan. Solo cuando se enfrenta a su propia cobardía.
__Parece que se cree bravo el hombre. En la cancha se ven los pingos.
__Sabe que tiene razón señor.__ Y comencé a usar mi astucia__ Le pido disculpas. Don Ernesto Destape un botella del vino que más le agrade. Yo pago.
Me acerque al mostrador y con aparente lisonja y miedo dije:
__¿Puedo servirle señor?
__Más le vale. Educadito, pero sabe quien es el que manda.
Su tono socarrón me decía que había caído en la trampa
Llene los dos vasos de vino tinto hasta el borde
__¿Le lleno más al señor?
__Pare che. No tenga tanto miedo. Ya me sirvió hasta el borde.
__No crea puedo servirle más.
__Pero entienda, che ¿donde lo va a poner.?
Tome mi vaso y le respondí.
__Mire donde le pongo
Y le arroje el vino de mi vaso en la cara.
__Hijo de mil put...
No lo deje terminar. No se de donde saque fuerzas de mis manos chicas y le aplique dos puñetazos en el estomago mientras decía:
__Por don Elías y su esposa ciega. Por Susana, Por Irma y Lili.
Y mientras los nombraba le daba un nuevo puñetazo el rostro, la cabeza...
Y estos son por Esteban... y le di una seguidilla de golpes.
Cuando ya iba cayendo recostado en el mostrador agregue:
__ Y no le pegues más a Esteban. Pues yo volverá para darte más y creo
que esa vuelta será por mí. Escuchaste.
__Sí..Si..—mientras un borbotan de sangre salía de su boca
__Sí..¿Qué?
__Si señor.
__Perdone don Ernesto ¿Cuánto le debo?
__Nada, la casa invita. Hace rato que se merecía esto Usted cuando guste
es invitado don...
Y agrego el apodo con el que me conocían cuando era adolescente.
Mire al anciano más que ochentón y dije:
__Me reconoció don Ernesto
__Como para no hacerlo. Si abras hecho la guardia esperándola a ella.
Pasaron cuarenta años, ¿te acordas yo ayudaba a mi viejo y vos porque
te llevaba casi veinte años me pedías consejos Vaya si los llevaste a cabo
Escritor y boxeador. Anda tranquilo ese pibe es más tuyo que de él. Aunque
él halla sido el autor.

Hay pasado algunos años. Posiblemente don Ernesto ya no este entre nosotros.
Y al leer en el diario que el adolescente Esteban fue ganador de un certamen
de jóvenes escritores nacionales me emociono Y el muy tramposo dice que me
debe mucho a mi. Aunque dice tener un pequeño resentimiento hacia mi.
Que no me atreví a esperarlo la única vez que fui a su casa a preguntar por un chico llamado Esteban. Y hay otra, todavía espero su segunda visita. No me mudare hasta que venga.
Hoy me pregunto con más calma: ¿El día que trompeé al padre ¿Estaba golpeando a su progenitor, o me estaba golpeando a mi?
Uno carga con tantos resentimientos, culpas y miedos que quizás no se resuelvan nuca. Pero nunca voy a hablarte de ellos, tengo miedo y te quiero
tanto, y eso que no somos de la misma sangre. O prueba que eso es mentira
Te escribiré un email.
Mira vos Esteban, lo que puede el paso del tiempo, antes escribíamos cartas.
Te pondré: Voy a dar, después de años, un nuevo curso a nuestro barrio y necesito un buen colega como ayudante ¿Queres serlo?
Prepara el listado y no olvides de preguntar los apellidos maternos. Uno nunca sabe...

FIN
10/11/03 15.26 horas

Texto agregado el 23-12-2003, y leído por 178 visitantes. (0 votos)


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