Pensaba en vos...
cuando el viento corría las nubes,
y la luna daba luz la noche
volviendo todo
de un color amarillento;
y mientras pensaba en vos,
no podía desprenderme
de la incandescencia que tenía
tu presencia en el aire,
ni de esa aparición permanente
que tenía en mi fantasía
tu forma
tras el cristal que te escondes.
Entonces,
pensaba que tus manos de sal
se extendían hacia mis manos
como invitación eterna,
y pensaba que la brisa te hacía bailar
un instante entre las olas
mientras viajaban a un mismo espacio
las miradas de nuestros ojos;
esos ojos,
que jamás me miraron,
pero que sueño
que siempre me dirán
lo que hay dentro tuyo.
En vos pensaba...,
y en tu cuerpo mojado
como si estuvieras
poseída del mar,
y en cómo serían
esas tardes de dulce pereza
que te ponen a soñar.
¿En qué lugar de mi casa
debería pensar en vos
para sentirte más cerca?
¿En qué lugar
el tiempo para el encuentro
será más breve?
Pensaba…
y sé que jamás me agotaría
de buscar tu voz
ni de escuchar tu risa
que vuelve a la vida más creíble.
Y estoy aquí,
y no puedo dejar
de pensar en vos,
aún cuando sé
lo peligroso que es hacerlo,
aún cuando sé
que tengo tantas responsabilidades
de que ocuparme,
aún cuando sé
que estas a millones
de kilómetros de mi,
por encima de todas los visiones,
en medio de todos los mares,
alejada de todo,
inaccesible en tu irrealidad,
escondida en tu misterio,
donde yo no puedo tocarte,
ni verte,
pero donde has quedado a descubierto
(por no haberlo advertido)
de mis palabras.
Si pudieras adivinar
mis pensamientos,
si pudieras sentir mi boca
llena de vos,
mi boca llena del sueño de tu boca,
del sueño de tus labios,
mientras ruego al cielo
tenerte algún día junto a mi,
a este lado del mar,
igual que tengo hoy junto a mi
a esa luna enorme
brillando en medio de la noche.
En vos pensaba…
y me entrego al delirio
frente esa aparición nocturna que sos
con los rayos de luna
volviéndote sustancia,
con el color de la ilusión
arrojándose sobre tu cara,
inundando tu boca de estrellas,
anudando tu cuerpo en la noche.
Y el pensamiento vuela
de un espacio a otro,
y parece
que el la noche se detiene.
Pensaba en vos...,
y parecía que se apagaban
las palabras,
se detenía
el tiempo,
se ensanchaba
la vida.
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