La sangre que brota del alma negra es dispersada
por la lágrima roja de la última batalla ganada o mejor dicho perdida.
constante la herida que impregna mi alma de mortalidad
cortemos nuestras venas que es la nueva era y el silencio resplandecerá
en la visión del futuro que la sombra guiará nuestra ambición.
Y la ambición guiará nuestras almas putrefactas entre tinieblas.
Texto agregado el 16-11-2005, y leído por 283
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