Como un lobo solitario a la luna llena imploro,
me desvelo por aquella que quizá ya no me espera...
Sueño despierto sus manos tomar,
se ahoga mi pecho al despertar,
solo quisiera el sosiego encontrar,
estar a su lado, AMAR, no pensar.
Remolino cegado de fría ilusión,
vibrantes momentos de real ficción,
colmando mi alma de infundado amor,
perenne en mi sangre se agita el dolor.
Amor hechicero ya déjame libre,
te llevaste mi inocencia, mi fe,
anclando en la nostalgia al tiempo,
desmantelando sin piedad mi mundo.
La profecía de consuelo muere,
solo en mi núcleo la fuerza hallaré,
sólo y sin temerle a la soledad iré,
buscando un nuevo amor... la paz,
para encontrar, por fin, mi rostro.
Sasá
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