TU COMUNIDAD DE CUENTOS EN INTERNET
Noticias Foro Mesa Azul

Inicio / Cuenteros Locales / hipsipila / Retazos de conversación

[C:605250]

Un día de estos mi amiga Lucía se desahogaba conmigo ante una taza de café, en la sobremesa.
La había invitado a comer en mi casa, pues hacía mucho que no conversábamos largo y tendido. Ella, de natural discreto, tal vez espoleada por las copas de Rioja con que acompañamos el asado, dio rienda suelta a sus cuitas. Yo la escuchaba decir:
-Cuando murió la hija de Mercedes y Luis en accidente de coche, tan joven, los acompañamos de cerca. Nada peor puede pasar que unos padres sobrevivan a un hijo.Es antinatural.
Pero me causó mucho dolor cuando , al morir mi madre, a la que la enfermedad la barrió en tres meses, tan lozana y joven como estaba, Mercedes me dijera al enterarse:
- A ti no te ha pasado nada- aseveró sin pizca de piedad.
No, a mí no me ha pasado nada. Nada de nada. Mi padre murió en un accidente a los treinta y seis años de edad, cuando yo aún no había cumplido diez. Quedamos solas mi madre( que a la sazón tenía treinta y tres años) y yo, en absoluto desamparo y con una situación económica estrecha.
Pude estudiar en diversos internados gracias a las becas por huérfana. Mi madre, con una pensión de viudedad exigua, tras pasar por una profunda depresión, se hizo cargo de la hacienda familiar, que nos ayudó a no pasar penurias. Ni nos sobraba ni nos faltaba lo necesario gracias a la sabia administración de mi madre, una mujer de garra. Mi abuela, su suegra, nos acogió en su casa y nos dio mucho amor.
Me casé y me divorcié de un hombre bueno por una aguda crisis. Por circunstancias que voy a obviar sufrí maltrato psicológico durante años por partida doble.
Esa etapa fue un infierno y culminó con una gravísima depresión, a la que también pudo colaborar una enfermedad de mi hija, que de pequeña quedó en silla de ruedas. Por suerte, a los seis meses estaba recuperada totalmente tras muchas sesiones de rehabilitación.
Estaba bastante bien anímicamente tras volver con mi exmarido, cuando un cáncer me deja definitivamente huérfana, ahora sin madre, la persona que más me ha querido en la vida.
No, a mí no me ha pasado nada. Nada de nada.
Gracias, amiga, por escucharme. Pues a otras que se llaman amigas les queda muy grande la palabra.
Acabado el relato de mi invitada, no pude sino acompañarla con un silencio de respeto a su hondo dolor.
Para que recuperara la sonrisa, le propuse dar un paseo a la orilla del mar.
Finalmente, el vaivén de las olas la hizo recobrar su natural buen ánimo, vencedor de tantos naufragios.

Texto agregado el 08-12-2020, y leído por 87 visitantes. (11 votos)


Lectores Opinan
08-12-2020 Qué buena lección dejan tus palabras, nunca deberíamos dar una sentencia auque creamos tener el derecho de hacerlo. Antes habríamos bien en probarnos los zapatos del otro, o imaginar la cruz que carga. ***** vaya_vaya_las_palabras
08-12-2020 —Lo que a veces contamos que dicen los amigos, sobre todo referente a situaciones dolorosas, en el fondo es poder exteriorizar nuestro propio dolor y sentir una voz y una mano amiga. Así creo que lo hizo Lucía, seguramente, sabiendo de tu bondad y buenas maneras de brindar acogida. —Un abrazo. vicenterreramarquez
08-12-2020 Habrá personas con vidas más leves y amables, pero la mayoría guardamos penas muy hondas que con el transcurrir del tiempo y el trabajo interno se van diluyendo para no dañar tanto. Un beso, mi Hipsi querida. MujerDiosa
08-12-2020 Amiga, el dolor ha ensanchado las paredes de tu alma y así, me explico que le des cabida a tantos y tantos. Cuánto no daría por vivir a la vuelta de tu esquina y poder compartir esa taza de café junto al mar. Gracias, gracias por abrir las ventanas de tu vida y compartir tu experiencia. Siento que las palabras no tienen la fuerza suficiente para expresarte lo mucho que te estimo. -ZEPOL
08-12-2020 Cada cual guarda en secreto sus dolores y como los conoce, son los que más duelen, ¿el otro? el otro está ausente, cargando con los propios. Excelente forma de mostrar la falta de empatía, pero así somos los humanos: francos seres imperfectos. Un abrazo, sheisan
08-12-2020 Tu relato me resulta muy interesante, mi querida, porque nadie puede decir: "a ti no te ha pasado nada", "lo tuyo no es tan grave", porque nadie sabe lo que sientes, nadie sabe qué herramientastienes para enfrentar lo que sea que te haya sucedido. A los ojos de un tercero, podría ser que lo tuyo es "leve" porque se te "ve bien". Triste tu relato, de una amiga yo espero que no me juzgue jamás, que respete mis silencios y me escuche si quiero hablar. Un abrazo grande. gsap
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! ]