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Inicio / Lista de Foros / Literatura :: Cuentos *SUPER* cortos / Cien XI votación (tarde pero seguro) - [F:2:11341]


cien,06.12.2009
Más allá de algunos malhumores que comprendo y, sabiéndome causa, sólo puedo pedir disculpas al respecto.

Si bien hay explicación, darla sería faltar el respeto a mis compañeros de página, ya que no es la idea buscar comprensión, sino que sepan que lamento mucho haberme demorado, y si corresponde que me disculpen, quedaré agradecido por ello. Si sienten que no, no tengo derecho a quejarme.



Yendo al grano, éstos son los 23 textos enviados para participar de la undécima edición de Cien:

**********

Prisionera

Se oían desde lejos el redoblar de los pasos taconeando sobre el asfalto, la niña miraba a través de la cerradura, sus gestos aterrorizados en su pálido rostro la transformaban, estaba sola en esa casa casi destruida por los bombardeos, ya no quedaban alimentos disponibles, no sabía que había pasado con sus padres, un día derribaron la puerta y ella se escondió en un hueco debajo de un mueble, cuando se asomó ya no estaban.
Ellos siguieron de largo, sabían que no había nadie en la casa, hacía 20 años habían matado a todos sus habitantes, incluso a una niña.

**********

Te necesito, un verdadero poema de amor sin condiciones.

Nada ha de ser igual si tú me faltas
mi tiempo correrá sin miramientos,
y no podré evitar el extrañar
las densas horas que pasas en la casa.
Ya nada será igual,
los pisos sucios delatarían tu ausencia
los platos apilados esperando limpieza
y la ropa esperando tu clásico lavado.
Cubeteras sin hielo, la cama sin tender,
y al abrir la alacena un vacío profundo.
Quédate por favor, amada mía.
No imagino mis horas con tu ausencia
hasta el reloj de la pared, se quedará sin pilas.
Nuevamente te pido amada mía, no te vayas,
No puedo encontrar mi documento

**********

Ausencia

Todos salieron bien en la foto. Yo fui el único que salí con cara de idiota, como si entre el sonría y el flashazo de la Kodak hubiera visto algo. Cristina se sienta a mi lado. Me mira, yo la miro. Debatimos en silencio (me gano), nos aruñamos sin tocarnos (me dolió, nuestras sombras se pelean a muerte. Me sonríe. Yo saco una hojita y se la muestro:
- La firmaron todos- le dije-, me acorde de vos.
- Yo no firme- me respondió
- Por eso- dije disimulando lo mejor posible mi cara de idiota- brillas por tu ausencia.

**********

La prueba de Sir Ernest Shalketon

Cielo encapotado, el noble pero frágil, el James Caird, averiado resiste, en medio del mar, esta tormenta que no cesa, veinte almas dependen de nosotros cinco, debo demostrarles que aun hay esperanzas aunque efímeras.
Anclado, al pairo, y a la voluntad de dios, esperamos otra embestida, no hay agua, escasean las fuerzas, nunca estuve tan seguro de algo como de que moriremos aquí.
Tras horas la furia se aquieta, estamos al limite, vemos con alegría, el cielo abierto sobre nosotros, nos muestra a lo lejos, Isla San Pedro, desplegando las improvisadas velas, remamos hacia nuestra salvación, fue toda una hazaña.

**********

El protagonista

Sentada en la cama un escalofrío le recorre la columna. Fue un mal sueño.
Estira los brazos, enlaza las manos sobre la cabeza, extiende los dedos de los pies.
Inspira. Suelta el aire y se levanta.
Está frente a la ventana. Entre las cortinas ve un hombre que se detiene.
Ahoga un grito. Reconoce la silueta, es el protagonista de la pesadilla. Corre la tela para ver más claramente. No tiene dudas... es él.
Está aterrada.
Pocos minutos y el hombre se aleja.
No oyó el ruido de la puerta trasera.
Unas manos aprietan su garganta.
El sueño se cumplió.

**********

El encuentro

Allí estaba, esperándome. En la vereda transitada, con gente alocada que empujaba sin verse al rostro, sin detenerse a observar su mirada o aspirar el perfume de los naranjos floridos, que en medio del hollín de la ciudad siguen estando.
Mi buena suerte me inclinó ante él y lo tomé en mis manos. Lo sacudí un poco quitándole el polvo de miles de pisadas, hasta que brilló una vez más la carita del antiguo prócer inventor, amante de las tormentas. Le di un sonoro beso. Su valor seguía intacto, como era de esperar de un buen billete de cien dólares

**********

Complejo de Edipo

Un matrimonio pasaba los fines de semana en uno de los barrios cerrados que bordean la ciudad.
Los domingos, después del almuerzo, sus hijos salían a jugar en los jardines.
Mientras la madre ordenaba la cocina, el padre aprovechaba a leer, cómodo, el diario en el living.
Así ocurría, el día que estoy comentando, cuando el padre, desde su sillón, desconociendo que su hija de cinco años no había salido y estaba allí cerca, en su dormitorio, le dijo a su esposa:
- ¡Al fin solos, querida!
- No papá, mamá aún está en la cocina, lavando los platos- respondió la pequeña.

**********

Espera mortal...

Tomó la copa y se miró la mano, esas pastillas serían suficiente y las puso en la boca controlando una arcada.
Se sentó en el sillón junto a la ventana acomodando la cortina para que le permitiera ver afuera.
Ya era noche y la luz de la calle dibujaba arabescos con las plantas agitadas por el viento.
Un escalofrío recorrió su espalda, un suspiro escapó de su boca apretada.
No quería recordar pero lo hacía, ¿cuándo fue que se lo dijo? ¿de qué forma?.. Ya no interesaba, estaba hecho todo, el cuerpo aparecería por la mañana, ella no lo vería.

**********

El preso Jorge

Vio, a través de los barrotes, que el policía yacía peligrosamente cerca de su jaula, dormido y recostado hacia su izquierda, la pistola se hallaba a su lado ¡y de su lado!
Con cierta torpeza, pero con sigilo, se aplastó contra los barrotes y alargó la mano hacia el arma, alcanzaba a rozarla con los dedos… solo… un poco más… y… de pronto, una gigantesca sombra humana cubrió toda la escena.
Miró hacia arriba y vio el rostro sonriente que para el era todo.
Mama le alcanzó la pistola y el policía dormilón.
Y Jorgito sonrió, dentro de su corralito.

**********

La última sonrisa

Busco entre sus ropas, tembloroso, ¡tenía que darles algo! Uno de los jóvenes, casi preadolescente, hurgó apresuradamente en los bolsillos exteriores que el ya había revisado. Dos pistolas y un cuchillo lo urgían a encontrar algo.
Pero se engañaba, solo ganaba tiempo.
Se dirigía a conseguir una changa.
Estaba con los bolsillos secos y ahora solo esperaba la compasión de aquellos delincuentes.
No la hubo, insultos, un disparo y el ruido de pisadas que se alejaban.
Allí, en el suelo, soltó su última sonrisa, recordó que le dijo a su hermano que en conseguir ese trabajo le iba la vida.

**********

Shut up!

- ¡Este mendigo piojoso, además de abollarme El Mercedes, ocupa la única camilla!, ¡¿y a mí me sientan en esta sillita mugrienta?! ¡Usted! ¡Enfermerucha! ¡Búsqueme al director de esta pocilga, que ya me va a oír!
No pasaron ni dos minutos que cruzó las puertas vaivén “La entrenadora local de luchadores de Sumo”, esta fiera doctora le gruñó:
- ¡Abra grande la boca!
Obedeció sin dudarlo.
Con un firme movimiento le introdujo un termómetro.
- ¡Ciérrela, y no la abra hasta que yo vuelva!- sentenció y se marchó.
Con los ojitos bizcos y sumisos quedó mirando sin respirar… el aún tibio… termómetro rectal.

**********

¡Miedo!

Los rumores desaparecen a medida que declina el día. Una tenue niebla desciende imprevista humedeciendo y plateándolo todo. El viento arrastra oscuras nubes cargadas de lluvia y la luna, cansada de intermitencias, decide esconderse entre ellas para dar paso a esta interminable noche. Mis pulmones; ansiosos, en búsqueda de aire nuevo, hacen del aliento un jadeo. Mis oídos retumban; un martillo forja rítmico golpeando en mi cerebro y las gotas frías de sudor que descienden de mi frente, hieren burilando mis gestos. Un cansancio punzante intenta calarme hasta los huesos y un miedo inesperado, atroz, que me paraliza, irrumpe impulsivo.

**********

¡Vuela poeta!

¡No te opongas! déjate seducir por el abrazo del viento, las caricias del amanecer y los arrullos de la noche. ¡Vuela enredado en tus palabras!... esas palabras que atesoras desde siempre en tu sensible corazón de poeta y que todavía no has pronunciado. ¡Vuela cantando!... con la alegría de las tempranas golondrinas, que escapando del implacable invierno anuncian verano.
Para encontrar tu camino, para que puedas llegar a conocerte a tí mismo, es necesario que vueles. Es necesario que enfrentes el hastío ¡Véncelo! que resignado jamás te tiente.
¡Vuela! debes hacerlo porque todavía no nos has regalado tus mejores versos.

**********

¿Culpable?

Se vio de pronto inmerso en esa tragedia sin saber por qué, protagonista de la realidad más triste y no lo quería ser.
No supo nunca cómo inició el cometido infame, destruyó todo a su paso, calmadamente a veces, otras furioso.
Sentía los chillidos de dolor, el desgarrar desesperado de los que caían a su lado.
Y requería el oxigeno para seguir su carrera y no quería hacerlo, pero su peculiaridad se lo exigía.
Oía las voces alzadas, los lamentos tenues que traía el viento.
Quería justificarse, mas nadie lo oía, fue ruin y culpable.
Cayó rendido, sabiéndose sólo... Fuego.

**********

Nostalgia

Comenzar el día camino al trabajo, ver a cada lado de la calle tus hermosas flores tiñendo de azul las veredas...
Mi corazón viaja tan apresurado como el colectivo que nos lleva a destino, pero él se marcha junto al río aquel; cómplice y compañero de nuestras aventuras, y es en ese instante, que regresa a mi recuerdo el mismo azul de tus flores ¡jacarandá querido!
Bordeando el camino, plagado de flores en tu copa y en el piso, como un manto sagrado, casi divino, que hace que mi nostalgia sea infinita, pues allí estarás por siempre, amor mío querido.

**********

Mar de Impotencia

El llanto de Amanda se transformó en un mar, por el que comenzaron a navegar incontables barquitos. Levantó el dedo y, evitando escuchar más reproches, empezó a guiarlos: uno a la playa inmensa de la distancia, otro a la bahía oculta de la decepción, aquel, al abismo del silencio. Cuando puso en marcha el remolque que arrastraría los besos que nunca llegaron a tocarlo, una lágrima negra lo enturbió todo. Se hizo consciente del silencio. Levantó la vista y sintió escalofríos al mirar la pantalla: la silla vacía y la ventana abierta lo ahogaron en una amarga y profunda impotencia.

**********

Ayer, hoy y mañana

Un grupo de niños jugaba en un callejón a la pelota. Un anciano se aproximó a ellos y les dijo: “Hoy es el futuro del ayer y al mismo tiempo el pasado de mañana y pienso que mañana habrá de ser distinto, porque el hoy será ayer y mañana el presente”
Con esas palabras y con paso cansado el abuelo se fue caminando lentamente.
Los niños perplejos se quedaron pensando hasta que uno de ellos dijo. Es mentira lo que dijo el viejo. Mi hermano nació hoy, y para él, no hubo ayer.
La pelota, siguió rodando entre sus risas.

**********

Resignación

Estaba fuertemente atado a un árbol Los pigmeos me castigaron por robarles un chimpancé.
En la noche apareció Faizi. Sus ojos dilatados y su color ceniciento dijeron que algo terrible sucedía.
- Escapa, bwana. Las hormigas ya están aquí
Mi mente se resistía a comprender. Los negros corrían desesperados conduciendo los antílopes, los cerdos y los babuinos a sitio más seguro.
Traté desesperadamente de desatarme. Imposible.
Las hormigas formaban una hirviente masa negra que atravesaba una cerca protegida por altas hierbas.
Fue inútil que algunos negros con largas varas ardiendo trataran de desviarlas.
Cerré los ojos y recé por primera vez.

**********

Papelito

Papelito, tenía la edad de los sin tiempo. Cada mañana llegaba a la peatonal, elegía el umbral de algún negocio y allí desplegaba su tesoro de papeles. Con sumo cuidado doblaba cada hoja, cortaba tiras y con las tiras realizaba cuadraditos, casi cortados con precisión milimétrica.
Nada del entorno lo perturbaba. Los curiosos le hablaban y sus palabras rebotaban contra el muro de su fortaleza de papel.
Por la tarde dejaba el tendal de papeles, el viento con delicadeza los esparcía. Una de esas tardes el viento se llevo también a Papelito, nadie supo mas de él. Solo el viento.

**********

Allá, acá

Sé que allá conviven la vida y muerte… y quiero que sepas que acá también…
Sé que allá hay alegrías y tristezas... y quiero que sepas que acá también...
Sé que allá hay mañanas y noches... y quiero que sepas que acá también...
Sé que allá hay risas y lágrimas... y quiero que sepas que acá también...
Sé que allá hay buenos y malos... y quiero que sepas que acá también...
Sé que allá está Dios... y quiero que sepas que acá también...
Pero quiero que sepas que yo no quiero estar acá (en la cárcel),
Yo quiero estar allá...

**********

El perseguido

Había una vez un hombre cuyo karma era creer que todos pensara que era engañado por su mujer (o sea cornudo)
Un día se dirigía al almacén a comprar pan. De frente a él un hombre en una bicicleta le saluda:
-Adiós mi amigo!
El hombre amaga a responder el saludo, y comienza a pensar: “Amigo?.. éste no es mi amigo... por qué habrá dicho ser mi amigo... mi amigo... mia.... miau? Miau hacen los gatos... los gatos toman leche... la leche viene de la vaca... la vaca se enamora del toro...
- Ya sé, el hijo de puta me dijo cornudo!

**********

Miedos

Arístides Lombardo tenía la extraña virtud de poder nadar en el aire. Tomaba carrera de una cuadra, extendía los brazos estilo crol y remontaba nado. Solía vérselo en el barrio por las tardes utilizando como carriles guía a los cables de alumbrado público.
El problema se presentaba cuando comenzaba a llover. Arístides tenía terror a la lluvia –quizá algún trauma desde su infancia-; ni bien le caía la primera gota, ya fuera invierno o verano, corría hacia la primera piscina o lugar con suficiente agua que encontrara y se metía de cabeza. Allí volaba bajito hasta que pasara el aguacero.

**********

La triste espera

- Te amo- dijo con el último suspiro y cayó.
- Te amo- dijo. Pero nadie le oyó, la lluvia aturdía en su infinito repiqueteo sobre el asfalto.
En lo alto donde agonizaba, el mundo ensordeció ante sus palabras.
Eterna pareció la espera de nuestra damisela, que ya no podrá esperar y que no lo volverá a ver. Amargos los minutos, y las noches en vela. Soñando el encuentro futuro que nunca podrá saborear. Triste su final y la promesa que no podrá cumplir. Murió nuestra hojita de sauce, esperando su amor de primavera, un día gris, el último día de otoño.

**********



Hay sólo una excepción en la participación: el texto Ausencia, que en realidad tiene 97 palabras.

El error radica en haberlas contado con el contador de Word, que interpretó que los guiones de tres párrafos eran palabras independientes, un típico error sobre el que advertí en la convocatoria.

Otros tres textos tuvieron una palabra de diferencia y me tomé el atrevimiento de hacerle modificaciones mínimas para satisfacer la condición de la convocatoria, pero en este caso entendí que las modificaciones debían ser demasiadas.

Igualmente, abriré otro foro para que, quienes así lo deseen comenten si están de acuerdo o no con esta decisión.

De esta manera, los textos participantes son 22, según el siguiente listado:

Allá, acá
Ayer, hoy y mañana
Complejo de Edipo
¿Culpable?
El encuentro
El perseguido
El preso Jorge
El protagonista
Espera mortal...
La prueba de Sir Ernest Shalketon
La triste espera
La última sonrisa
Mar de Impotencia
¡Miedo!
Miedos
Nostalgia
Papelito
Prisionera
Resignació n
Shut up!
Te necesito, un verdadero poema de amor sin condiciones.
¡Vuela poeta!

Se recomienda, ante el caso de similitud de algunos títulos, ser preciso en la puntuación y nombre de los títulos favoritos.




Votación

Considerando la cantidad de trabajos presentados, cada votante dispondrá de 6 votos (no más, no menos), a distribuir de la manera que deseen, pero no más de 3 votos a un único texto, es decir, alguna de estas distribuciones posibles:

3 y 3
3, 2 y 1
3, 1, 1 y 1
2, 2 y 2
2, 2, 1 y 1
2, 1, 1, 1 y 1
1, 1, 1, 1, 1 y 1

La forma de emitir el voto, como en ocasiones anteriores, será publicando el título del texto que considere merecedor de su apoyo, sin precederlos de texto o símbolo alguno.

Por ejemplo:

Texto A
Texto A
Texto A
Texto B
Texto B
Texto C


No se contarán los votos que no respondan a estas características.

Ante cualquier duda al respecto, se sugiere ver los foros de votación de las últimas ediciones.


Queda abierta, entonces, la etapa de votación, que se extenderá hasta el 20 de diciembre próximo.

Cualquier duda o comentario sobre el presente, se invita a discutirlo en el foro de discusión que abriré en unos minutos.

Desde ya, están todos invitados a votar, y a invitar a votad a contactos, amigos, y amantes de esta página.
 
ElnegroHinojo,06.12.2009
El preso Jorge
¿Culpable?
Complejo de Edipo
El encuentro
Miedos
La última sonrisa
 
cesarjacobo,06.12.2009
Miedos
Miedos
Nostalgia
Shut Up!
Complejo de Edipo
El Encuentro
 
La_Aguja,06.12.2009
El protagonista
La prueba de Sir Ernest Shalketon
Espera mortal
Papelito
Resignación
Ausencia
 
zumm,06.12.2009
Vuela poeta
vuela poeta
La triste espera
papelito
prisionera
El encuentro
 
nanajua,06.12.2009
Papelito.
Te necesito, un verdadero poema de amor sin condiciones.
Ausencia.
Miedos.
Complejo de edipo.
¡Suth Up!
 
DIVINALUNA,06.12.2009
VUELA POETA
VUELA POETA
RESIGNACION
RESIGNACION
EL PROTAGONISTA
SHUT UP
 
ggg,06.12.2009
Prisionera.
Prisionera.
Prisionera.
Papelito.
Papelito.
El encuentro.
 
avjota,06.12.2009
NOSTALGIA
EL PERSEGUIDO
AUSENCIA
ESPERA MORTAL
VUELA POETA
¿CULPABLE?
 
OSCPRIN,07.12.2009
AUSENCIA
ESPERA MORTAL
EL PROTAGONISTA
VUELA POETA
MIEDOS
PRISIONERA
 
auroracow,07.12.2009
-Te necesito, un verdadero poema de amor sin condiciones
-El protagonista
-El encuentro
-El preso jorge
-¡Miedo!
-El perseguido
 
dulce-quimera,07.12.2009
PRISIONERA
MAR DE IMPOTENCIA
SHUT UP
LA PRUEBA DE SIR ERNEST SHALKETON
ULTIMA SONRISA
EL PROTAGONISTA
 
shosha,08.12.2009
prisionera
prisionera
nostalgia
miedo
vuela poeta
mar de impotencia
 
marcos_user,09.12.2009
¡Miedo!
¡Miedo!
¿Culpable?
Papelito
El perseguido
El encuentro
 
silvimar,11.12.2009
El perseguido
El perseguido
El preso Jorge
¿Culpable?
Shut up
El encuentro
 
Faluu,14.12.2009
Complejo de edipo
La triste espera
Miedos
Prisionera
El encuentro
¡Vuela poeta!
 
YO-SOY-ASI1,15.12.2009
Te necesito, un verdadero poema de amor sin condiciones.
Te necesito, un verdadero poema de amor sin condiciones.
¡Vuela poeta!
El encuentro
¡Miedo!
Papelito
 
cromatica,15.12.2009
Lo siento, dí enter antes de tiempo :S


La triste espera
Miedos
La última sonrisa
Prisionera
El Encuentro
¿Culpable?
 
alejandrocasals,16.12.2009
complejo de Edipo
ayer, hoy y mañana
el perseguido
miedos
culpable
el protagonista
 
elbritish,16.12.2009
Te necesito, un verdadero poema de amor sin condiciones.
Te necesito, un verdadero poema de amor sin condiciones.
Nostalgia
La última sonrisa
Miedos
 
elbritish,16.12.2009
Nostalgia
 
el-tabano,18.12.2009
El Preso Jorge
El Preso Jorge
El Preso Jorge
Papelito
Papelito
Te necesito, un verdadero poema de amor sin condiciones

 
nefftali,18.12.2009
Miedos
Miedos
Papelito
Ayer hoy y mañana
¿Culpable?
Complejo de Edipo
 
compromiso,18.12.2009
¡Vuela poeta!
Miedos
¿Culpable?
El encuentro
La última sonrisa
¡Miedo!
 
Maria-del-Mar,19.12.2009
Te necesito, un verdadero poema de amor sin condiciones
Te necesito, un verdadero poema de amor sin condiciones
Te necesito, un verdadero poema de amor sin condiciones
Ayer, hoy y mañana
Ayer, hoy y mañana
Ayer, hoy y mañana-
 
FlordeLiz,19.12.2009
te necesito, un verdadero poema de amor sin condiciones
te ne cesito, un verdadero poema de amor sin condiciones
la triste espera
la triste espera
te necesito, un verdadero poema de amor sin condiciones
el cuentro
 
NeweN,19.12.2009
Ayer, hoy y mañana (3)
Shut up! (2)
Complejo de edipo.
 
ElnegroHinojo,21.12.2009
sindari, si ya terminó la votación mañana subo en mi página mi cuentín pedorro (el que avisa no es traidor)
 
sindari,22.12.2009
ya me pongo a contar.
 



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