La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]

Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Azul
Eventos
Enlaces
Temas
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / carlosivankelso / La Matacarlos (la asesina de los Carlos)

 Imprimir  Recomendar
  [C:585850]

Esta es la historia de una asesina llamada Ana Lorena Quesada, conocida como “la Matacarlos” o “la asesina de los Carlos”, llamada así por el simple hecho de que todas sus víctimas se llamaban Carlos…
“La Matacarlos” le tiraba Quesos a sus víctimas. Generalmente se trataba de esos Quesos tipo Miny Fymbo, fáciles de llevar en una cartera de mujer, donde además también llevaba el revolver o el cuchillo con que cometía los crímenes.
Según parece siendo muy niña, a fines de los ’80, todas las mujeres de su familia (madre, hermana, tía y hasta una sirvienta) fueron brutalmente asesinadas. La propia Lorena sobrevivió porque los asesinos creyeron que estaba muerta, luego de haberla violada en forma salvaje. Por el hecho fueron acusados cuatro hombres todos llamados Carlos, de ahí la obsesión criminal de esta chica por quienes tienen ese nombre. Estos asesinos eran “Quesones” (tiraban un Queso sobre sus víctimas) lo que explica porque la Quesona luego practicaría el mismo ritual, pero de una mujer hacia un hombre.
Los asesinos eran Carlos Grosso, acusado de ser el autor intelectual y que habría contratado a los otros tres homicidas, Carlos Russo y Carlos Vazquez, autores materiales y Carlos Olarán, partícipe necesario. Lo cierto es que los acusados apenas estuvieron presos un breve tiempo, la causa se cayó y todo quedó archivado. Lorena espero ser mayor, y según se cuenta, a fines de los ’90, llevó a cabo su venganza.
Buscó y encontró a los cuatro asesinos, y los fue asesinando uno por uno. Al primero que asesinó fue a Carlos Grosso, a quien baleó en una oficina del centro de la ciudad. Luego vinieron Carlos Russo, salvajemente apuñalado luego de una noche de sexo; Carlos Vázquez, a quien la asesina le clavó un cuchillo en la nuca y finalmente Carlos Olarán, baleado en un estacionamiento (aunque algunas versiones indican que podría haber sido estrangulado y asfixiado con sus propias medias blancas por la Quesona, en esta versión Olarán habria sido asesinado durante una noche de sexo como Carlos Russo).
Claro que la asesina no pudo detener su furia criminal y siguió asesinando hombres llamados Carlos. Así fue asesinando, en un raid criminal impresionante, a otros catorce hombres, totalizando un total de dieciocho víctimas. Tal como señala Bernabé Velázquez, siete fueron asesinados a balazos y otros siete con arma blanca.
En los primeros figuran el farmacéutico Carlos Alejandro Alfaro Moreno, el rugbier Carlos Di Masi, el ex futbolista Carlos Compagnucci, el mediático Carlos García conocido como Charly G, el automovilista Carlos “Carlitos” Okulovich (asesinado en su propio auto de competencia de TC), el tenista Carlos “Charly” Berlocq (baleado en su chacra de Chascomús) y finalmente el futbolista Carlos “Carlitos” Tevez, a quien la asesina baleó en un descampado luego de haberlo seducido en un conocido boliche.
Las otras víctimas fueron el rugbier rosarino Carlos Ciochetto (a quien la asesina le clavó un cuchillo en la nuca como a Carlos Russo), otros apuñalados en una cama generalmente luego de haber tenido relaciones sexuales (como el ex futbolista Carlos Alberto Enrique, el rugbier Carlos Arguindegui, y los actores Carlos Martín Karpan y Carlos Luciano Raúl Giacobone), otro degollado (Carlos Simoni, la asesina le cortó la gargante con un cuchillo) y uno tal vez degollado y apuñalado a la vez, Carlos Sebastián Sosa, cuyo cadáver apareció en una silla.
Obviamente este raid criminal fue hecho por parte de la Matacarlos siempre cambiando de nombre, lugar de residencia y apariencia física, principalmente color de cabello. Según señala Velázquez, en el año 2007, luego de asesinar a Carlitos Tevez, crimen que conmocionó a la opinión pública del momento, la asesina fue identificada por la policía, pero no pudo atraparla. Permaneció prófuga unos meses, y se radicó en una capital de provincia con otro nombre y apariencia. Allí su furia criminal no tardó en aparecer y la asesina se fijó en quien sería su próxima víctima: el basquetbolista Carlos Matías Sandes, estrella del equipo de la provincia, un joven que medía dos metros y calzaba 51. De acuerdo al relato de Velázquez , la asesina sedujo a Sandes y lo invitó a tener sexo con él. Según se cuenta luego de olerle, besarle y chuparle los pies al basquetbolista, la asesina intentó apuñalarlo con un machete, pero tras una temible pelea donde sufrió varias heridas, finalmente el basquetbolista logró apoderarse del machete finalmente le cortó la cabeza a la Matacarlos. Según relató Sandes a la policía, el basquetbolista tiró sobre el cadáver de la asesina el mismo Queso que ella pensaba tirarle a él, si lo asesinaba claro esta. Sandes fue sobreseído pues la justicia entendió que actuó bajó en estado de “emoción violenta” y en “legítima defensa”. Al reastrear el departamento de la asesina, no hubo dudas que se trataba de “la Matacarlos” pues la chica guardaba recortes de la prensa sobres sus asesinatos. Fue así como llegó a su final “la Matacarlos”, tal vez la más famosa (pero no la más sanguinaria ni la más prolífica) de todas las asesinas seriales de hombres, las Quesonas Asesinas.

Texto agregado el 12-03-2018, y leído por 0 visitantes. (5 votos)


Lectores Opinan
2018-03-13 00:39:56 Tu última línea, "tal vez la más famosa (pero no la más sanguinaria ni la más prolífica) de todas las asesinas seriales de hombres, las Quesonas Asesinas” me hace suponer que en tu closet mental guardas toda una colección de quesonas. Si proceden por orden alfabético, cuando lleguen a la “O” de Oscar no dejes de avisarme. Se te agradecerá con una dotación triple de queso gruyere. -ZEPOL
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! |
]