La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]

Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Azul
Eventos
Enlaces
Temas
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / DesRentor / Te acompaño al colectivo

 Imprimir  Recomendar
  [C:584860]

Queríamos cambiar el mundo, queríamos una mejor vida, una buena conversa y un paquete de cigarros.

Una buena mesa donde poder sentarnos, hablar un rato y cagarnos de la risa de todo lo malo a través de los años. Sonreírle a la noche después de fumarnos unos tabacos, bebiendo vino o cerveza, hacíamos todo eso intentando sacar las ganas de destruir lo bonito y lo visible que representábamos. Cantábamos canciones, bailábamos en locales y ella escribía tonteras en papeles que dejaba en la calle, esperando que alguna pobre alma leyera y notara que estaba mejor que nosotros, pero aún así riendo. Inundados en la borrachera y en la pena de terminar siempre en el mismo lugar. Casi como un templo lustrado e instalado para nosotros. Conversando otra vez de lo mismo hasta aburrirnos de darle puteadas y lágrimas a la orilla de las veredas como si todo fuese un regalo. Algunas veces abrazados. Otras veces distanciados. Rutinarios. Tontos. Extraños. Disfrutando de películas que llenan el cuerpo de estigmas y recuerdos pasados de cada uno y de personas que ya no se encuentran a nuestro lado. De esos amores viejos y únicos que nunca sabremos superar porque fuimos y seguimos siendo así, o por lo menos yo, ahora que la extraño. Malos para sentirnos bien con nosotros mismos. Nos hacíamos daño, creo. Fuimos buenos amigos y quiero decir que no fue en vano.

Nos contábamos todo, como casi hermanos y probablemente igual esté exagerando. Discutiendo por tonteras y yo pidiendo perdón cada vez que entendía tarde las palabras que ella utilizaba o el modo en que me las decía. Hoy escribo esto esperando sus llamadas en las madrugadas. Esperando las risas y retos que me dejaba durante la mañana. Las interpretaciones de series que compartimos e hicimos nuestras mientras dejábamos aparte el respeto por nuestro cuerpo, aguantando en fiestas algunos días de semana sabiendo que mañana habría una suerte de arrepentimiento acompañado de más risas y una que otra migraña.

No sé qué pasó, lo juro. Tengo una extraña sensación de que existen cosas que pasaron frente a mí explícitamente y no las logré rescatar, percibir, descifrar. Es algo que podría decir que odio de mí. Nos fuimos destruyendo día a día, palabra a palabra, vaso a vaso, cigarro a cigarro, casi al borde del colapso. Pero puedo decir que con ella, a fin de cuentas, queríamos salvarnos. Salvarnos del destierro de encontrarnos solos en un futuro incierto, viviendo el día a día como un encierro y reconociendo que una cerveza más nunca bastaría para decirnos la verdad que siempre escondimos: Ser nosotros mismos a los ojos de todo lo que nos confiamos y dijimos.

Texto agregado el 19-01-2018, y leído por 0 visitantes. (1 voto)


Lectores Opinan
2018-01-21 06:04:17 Muy significativo. Faith
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! |
]