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Inicio / Cuenteros Locales / tsk / Aventuras de Bim Clores, tres.

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Aquel día Bim Clores se despertó con necesidad de espacio vital. Empezó a andar por los alrededores de su ciudad y cuando se quiso dar cuenta estaba rodeado totalmente de campo.
Anocheció y a Eliseo no se le ocurrió otra cosa que seguir el camino de una misteriosa luz en mitad de la nada en cuya dirección titilaban de vez en cuando unas luces alternativamente verdes y rojas.
No hizo falta mucho tiempo para darse cuenta que se dirigía a un club de carretera. Poco después se apercibió de que se llamaba "Club el Cabrito". Ahí ya le entró dentera.
No obstante ante la alternativa de seguir el camino a casa por aquella desangelada carretera, se metió dentro. Había cuatro parroquianos, tres putas y la que debía de ser la madame- que se abanicaba sentada mientras sorbía un pimermind detrás de la barra.
Cuando Eliseo se quitó el polvo del camino reveló su humana figura. Era verano, tiempo de asueto y las costumbres relajadas impidieron que llamaran a la policía,
pues hasta entonces- hasta quitarse el polvo- formaba con éste una más que sospechosa figura.
Aquel sujeto extraño que accedía al Cabrito a través del monte se ganó pronto la simpatía de aquella tan variopinta concurrencia. La madame le sirvió una copa con la condición de que les contase las razones de aquella irrupción tan sorpresiva.
Verá, señora- empezó Eliseo-: salí a dar una vuelta, me perdí en el monte y lo siguiente ha sido empujar la puerta.
Todos se rieron de la ocurrencia.
Es la primera de las aventuras de Bim Clores- que merezcan reseña. De este redivivo Ulises que se dejó subyugar por aquellas luces- auténticos modernos cantos de sirena. A partir de entonces se le oía entre amigos: me voy al cabrito; y todos se pensaban que iba de caza. También descubrió que la mejor manera de no decir la verdad no era tirar mentiras.

Texto agregado el 31-07-2017, y leído por 32 visitantes. (1 voto)


Lectores Opinan
2017-08-01 02:37:42 Tu escritura es directa, la "escritura de "la calle" de los burdeles, es la típica escritura latinoamericana que deja ver la crudeza de la vida en tonos desgarrados y bohemios. Un buen relato. Totalmente contrapuesto con mis escritos pero está bien hecho, saludos alejandroeder
 
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