La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]

Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Azul
Eventos
Enlaces
Temas
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / vejete_rockero-48 / El vaticinio de la bruja

 Imprimir  Recomendar
  [C:577067]

La noche de ayer fui a dejar a Jimena al aeropuerto, seguramente ya debe estar en Santiago. Desde allí tomaría otro vuelo a Estados Unidos; su familia viven en dicho país y ella debe ir cada cierto tiempo así logra mantener vigente su doble nacionalidad. Pasará algunos meses junto a sus padres para finalmente viajar a España donde realizará una maestría académica con el fin de profundizar sus estudios en psicología.
Con lágrimas en sus ojos tiernamente besó mis labios; abrazándome con fuerzas susurró "adiós mi amor. Siempre te amaré" y de la misma casual manera como llegara este amor a nuestras vidas, se alejó. Debo ser sincero al decir que la amé y extrañaré con todo mi corazón.
Sábado en la mañana, último día de trabajo y jornada laboral más cansadora, generalmente el flujo de clientes se incrementa los fines de semana debido a que familias completas visitan la tienda de vestuario.
Sentados en el bandejón central de la plaza "Almirante Carlos Condell" esperamos que llegue Don Arturo Payaya dueño y encargado de la apertura del recinto comercial donde trabajamos. Y ya está algo atrasado.
Thomasito y Patricio ambos compañeros de sección permanecen acomodados y dormitando junto a mí; un par de metros más allá Rose Marie, Soledad y Susana quienes también trabajan con nosotros comparten unos cigarrillos protegiéndose del reinante calor de la mañana bajo la sombra de las grandes palmeras que embellecen la plazuela.
_ Este viejo conchasumade que se demora_ Comenta Patricio bostezando airadamente.
_ ¿Se fue Jimenita?_ Pregunta Thomasito trás algunos segundos en silencio.
_ Anoche la fui a dejar al aeropuerto_ Hay tristeza en mi respuesta.
_ Ella es muy simpática, además que ustedes hacen una linda pareja. Me retracto con ese último comentario, como Jimenita ya no está y no creo que regrese debí decir "hacían linda pareja"_ Hay una jocosa risa cómplice entre mis colegas.
_ Hoy en la noche vamos al "Cantón de Nebrasca" por algunas cervezas para ahogar en alcohol todas las penas que generó la despedida_ Acota patricio con los ojos cerrados.
El "Cantón de Nebrasca" nuestro sitio de reuniones de camaradería, un centro de eventos donde hay muy buena música ambiental, además disponemos de excelente gastronomía y podremos disfrutar de un buen licor o una fría cerveza, estaba pensando en ello cuando por el rabillo de mis ojos la vi venir.
Subía por calle Tarapacá y presentaba un embarazo de algunos meses, al verme repentinamente detiene la marcha. Observo claramente como su rostro adquiere un tono pálido y angustiado; pareciara no saber como reaccionar o que hacer.
Trato de permanecer impávido como si no la hubiese visto, debo mantener la calma y agradecer a las gafas de sol que ocultan mis ojos; ella piensa que no me he percatado de su presencia, no dejo de mirarla. ¡Dios no ha cambiado nada!, pensé que jamás la volvería a ver, ha pasado tanto tiempo, creo que cerca de ocho años y allí estaba ahora a solo unos metros de mí.
Marcela vuelve a retomar el camino, pero está vez cogiendo la acera que rodea la plazuela. Aquella ruta alejada de mi mirada, pasa disimuladamente por mi espalda, a pesar de no verla puedo sentir como me observa. Siento hasta en la médula de mis huesos el retorno de toda la tristeza que nunca nos abandonó. Ella fue mi primer gran amor.
_ Jorge; llegó Don Arturo, ven, apúrate que ya está abriendo la tienda_ Susana mi compañera de labor viene por mí.

En la actualidad, así como en aquellos días, ambos sucesos siempre serán demasiados extraños; ya ha pasado cerca de tres décadas y su recuerdo se mantiene fresco.
Un par de años después que todo esto sucediera, una bruja que vivía en una pequeña población llamada Tamelcura ubicada cerca de la cordillera de los andes entre las fronteras de Chile y Argentina profetizó que solo habrían tres mujeres realmente importantes en mi vida; y dos de ellas ya se habían alejado para siempre de mi lado despidiéndose de distintas formas la misma mañana _ Tampoco lo entiendo, pero es lo que veo_ Dijo la bruja.
Tardé en comprender de lo que hablaba, hasta que recordé aquel hecho; nunca había relatado esto a nadie.
Cuando escribo estas líneas pienso en eso, de la misma manera en qué lo pensaba aquel Sábado en la mañana, último día de trabajo y jornada laboral más cansadora.





Texto agregado el 22-03-2017, y leído por 161 visitantes. (12 votos)


Lectores Opinan
2017-03-23 19:40:06 Te falta otro dolor? O ya pasó la tercera? Olgo que hay que esperar y no con mucha tristeza. za-lac-fay33
2017-03-23 01:57:25 No sólo tú sentiste en la médula lo que narras, también tus lectores fuimos tocados por esa sensación de tristeza que trasmites en tu bien lograda historia. La disfruté, aunque pinceladas de tu melancolía se adueñó de mi corazón. Hermosa historia, realmente, bella. Un full abrazo, amigo Vejete. SOFIAMA
2017-03-22 21:30:03 Un lindo cuento, muy bien escrito. filiberto
2017-03-22 19:46:07 Estupenda forma de escribir y describir situaciones y experiencias ***** grilo
2017-03-22 19:06:06 Muy bueno. Esas cosas suceden elpinero
Ver todos los comentarios...
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! |
]