La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]

Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Azul
Eventos
Enlaces
Temas
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / tsk / Los fumata. Y tres: artistas invitados.

 Imprimir  Recomendar
  [C:575042]

Al principio los fumata éramos tres. Y nos empezamos a llamar, los tres fumatas. Luego se incorporó Katy, a la que se le ocurrió lo de fumata blanca. Pero nos dejó pronto, aunque no se llevó las siglas, como suele decirse. Desde entonces cogimos la costumbre de invitar a alguien- con unos mínimos conocimientos musicales- de entre nuestro círculo, a las giras.
Después de Katy- que abrió una farmacia y decía que no tenía tiempo para chorradas- invitamos a Gemma a hacer los coros. Cuando ella entraba se notaba al público vibrar, que parecía que cantara un ángel – decían. Pero no encajaba en aquel mundo de carretera, furgoneta y manta. Lástima, pues nos catapultaba exponencialmente- como decía Iván, el bajo, que había dejado la carrera en segundo de exactas. Y era cierto; era abrir la boca la chavala y erizársele el vello a la concurrencia. De no ser por su escasa afición a la música se la hubiesen disputado grupos de mayor… no sé cómo decirlo… caché. Caché, porque no categoría, pues podían cobrar más pero muy pocos nos ganaban en pundonor, profesionalidad, seriedad y constancia. Por ello- lo cierto- es que nos hirió un poco aquello de no tener tiempo para chorradas. Era nuestro medio de vida y a ello nos dedicábamos con ahínco. Entre otras cosas porque el futuro no se mostraba halagüeño para tipos como nosotros. Los tres originarios: el batera, Iván y un servidor, nos habíamos conocido en el barrio de chavalines. Ahí no había posibilidades de escisión. Si habíamos llegado a aquel punto del camino, mal se tenían que dar las cosas para que no siguiera siendo el mismo el de los tres. Únicamente el cansancio podía poner coto a aquella aventura, pues la vida de un Licenciado en Historia,la de un aspirante a matemático y la de un out sider como el batera ofrecían muy pocas o escasas rutas alternativas.
Fuimos probando con una y otra hasta que se cansaban pero nuestra imagen hasta mucho tiempo después estuvo ligada siempre a una cara femenina. Abría muchas puertas aquello de llevar a una chica; y más si se trataba de una tía buena- como suele decirse- y como se contará en posteriores entregas de esta no por sorprendente menos veraz historia.

Texto agregado el 04-01-2017, y leído por 68 visitantes. (2 votos)


Lectores Opinan
2017-01-04 23:50:02 Si continúa la historia,estaré pendiente,pues me gustó .UN ABRAZO. gafer
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! |
]