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Inicio / Cuenteros Locales / dulceideologia / TE ESPERE EN LA VEREDA

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Es el primer domingo de octubre ansiosa espero que den las 13: 30 pm. para salir de casa y llegar al encuentro pactado a las 14:00 pm, toda la mañana me ha parecido eterna para verte y la noche anterior apenas he pegado las pestañas de sentir que pronto te veré.
He pasado gran parte de la mañana pensando que atuendo luciré para ti, como te gustaría verme? He pensado si voy a maquillarme o no , aunque sabes que prefiero las cosas al natural quiero lucir distinta para que sientas quer de verdad es importante verte.
Por fin he decidido que hacer, me puse el vestido rosa que tanto te gusta, me maquille levemente para mantener un medio entre verme distinta pero seguir siendo yo.
Ha llegado la hora de salir estoy muy emocionada, en mi pecho el corazón me late a mil por hora, siento que se detiene y corre todo a al vez, es tan raro no lo crees? Después de estar casi juntos un año siento lp mismo que las primeras veces que empezamos a salir, pero podría decir que es normal, ha pasado un mes o quizá más desde la última vez que pude abrazarte y sentir el calor de tu piel, siento que la tarde será simplemente perfecta, es que acaso puedo pedir algo más?
He llegado al lugar pactado junto a aquella parada de taxis donde cerca esta una hermosa arboleda, el lugar clásico, nuestro punto de encuentro donde cada vez que llego ansiosa espero verte llegar, faltan aún unos minutos para q de la hora pactada sintiéndome ansiosa agarro el teléfono para mandarte un mensaje y recordarte cuanto te quiero.
Al agarrar el teléfono me percato de que tengo un mensaje tuyo, el corazón da un vuelco de la felicidad, es que acaso se te ocurrió lo mismo que a mí y me has ganado la idea? Pero lo que era una sonrisa furtiva se transforma en un desanimo total y no puedo evitar hacer una mueca de decepción. El mensaje dice “no podre llegar, lo siento” no hay más después de eso, ninguna explicación o siquiera una estúpida mentira de justificación.
Me senté en la vereda cerca de la arboleda alrededor la gente pasa absorta en sus asuntos, es difícil deparar que pasa alrededor, en un principio solo puedo sentir ira, rabia y desprecio hasta que noto cálidas gotas de agua surcando mis mejillas, estoy llorando! No es ira, lo que en realidad siento por el contrario es decepción con una mescla de tristeza.
Me siento en la vereda esperando que vengas a buscarme, sintiéndome la persona más tonta del mundo por aun confiar en ti, por creer en tus palabras, por creer que de verdad me extrañas. Cierro los ojos y abrazando mis rodillas continúan brotando las lágrimas de mis ojos recordando que hace unos días decías cuanto ansiabas verme y caigo en cuenta que fui yo quien te pidió vernos, que soy yo la que cada que puede te dice que te quiere, que soy yo la que espera ansiosa, que fui yo l qué puso el lugar y la hora y tardaste siglos en contestar, que siempre soy yo la que te busca………
Sigo acá asentada en el borde de la vereda las lágrimas aun brotan de mis ojos espero ansiosa que llegues, sé que no lo harás, sé que no vendrás, sé que aun te creo tan ciegamente como las ovejas al pastor, que aunque no es la primera vez que esto ocurre y el desenlace es casi el mismo siempre, te termino creyendo cayendo a la desolación cada vez que me fallas. Esta vez no pude contenerme y llore sola sentada en la vereda llore en silencio para pasar desapercibida con las gafas puestas para que nadie vea que soy débil, que soy frágil, que soy tan humana como el resto.
Ha pasado una hora desde que te espero sabía que no llegarías aun así lo hice, nunca perdí la esperanza, es momento de pararme y continuar, mostrar a quienes me importan que soy una mujer entera con una sonrisa de lado a lado, nadie debe saber cuánto me duele no verte. Al fin y al cabo eres mi secreto nadie sabe que volvía sucumbir ante ti, nadie sabe que ante ti soy débil y frágil, nadie sabe que aun te amo como desde hace un año.
Me sentare un rato más quizá acá en la vereda junto a la arboleda a ver morir unos cuantos minutos, minutos que pudieron ser tuyos ser míos. Quizá fugazmente pueda cambiar la suerte y vuelva respirar ya no por inercia sino por libertad.

Texto agregado el 03-10-2016, y leído por 69 visitantes. (3 votos)


Lectores Opinan
2016-10-04 00:24:11 Aunque triste,llegó la hora de cambiar.UN ABRAZO. gafer
2016-10-03 18:40:00 En mi país eso se llama dejar colgado, y duele seroma2
2016-10-03 15:43:20 Bien escrito, creo que representa el sentimiento femenino que ellas nunca nos revelan y del que tendríamos que aprender, saludos... litomembrillo
2016-10-03 12:14:37 Es triste amar sin ser correspondido, es triste brindar tu corazón a alguien que no te valora elpinero
 
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