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Un cabello

Son las 6:45 pm, circulo sobre la avenida Tollocan, una de las más bonitas de Toluca, en dirección al oriente donde una “ilusión” me aguarda. Hace ocho meses que no sabía nada de Sandra. Muchas madrugadas en vela, con el corazón estallándome.

Por la mañana recibí una llamada… era ella.

- Hola Ray, ¿Cómo estás?; oye necesito me lleves al tec. Milenio, estoy estudiando una maestría, entro a las siete de la tarde, y regresarías por mí a las diez de la noche para llevarme de regreso a casa. Me gustaría mucho que tú me llevaras… ¿Qué dices?

¿Qué contestar…?

Si.

Conté literalmente los minutos, pasaban tan lentamente. Cada uno con recuerdos agradables y otros no tanto, pero todos la traían de nuevo a mí. Llegue a su casa, bueno la de su mamá, fue un poco raro. Cuando la conocí vivía independiente.

Aparece y casi se me doblan las rodillas. De piel muy blanca, con un par de luceros por ojos, una sonrisa radiante y sus cabellos negros, como pequeños brazos que invitan a abrazarla. Ella lo hizo primero.

Los saludos de “cajón”. Algo muy fuerte
se revuelve en mi interior. Justo en mi pecho.

El tiempo que la tuve solo para mí - de su casa a la escuela - justifico con creces los ocho meses sin verla. Serían unos veinte minutos. Feliz la dejo en el tec Milenio y silbando me subo a mi nave –un Tsuru 2003- y avanzo por avenida Pino Suarez. La tarde se viste de los colores del crepúsculo y veo al poniente el imponente volcán Xinantécatl, con el que tengo una cuenta pendiente. Algún día llegare a su cima sobre mi bici de montaña.

Escucho en la radio “La diferencia” de Juan Gabriel.

“Aunque no quieras pronunciar mi humilde nombre
de cualquier modo yo te seguiré queriendo
yo sé que nunca tu querrás jamás amarme
que a tu cariño llegue demasiado tarde…”

¡Caray!; el “divo de Juárez” conoce mi historia

“Perfectamente sé que no nací yo para ti
pero que puedo hacer
si ya te quiero”

¡Maldición! La balada ranchera de “Juanga” saca lágrimas de mis ojos; ¿no que muy “macho”? ¡Ajá! Todos nos doblamos ante las féminas, y más si son como Sandy…

¡ Ay ay ay ayyyyyyy ¡ (grito ranchero)

Solazándome en mi dolor me sobresalta un aullido; ¿Sera mi imaginación?, recién adopte el Tótem de un lobo y fue a raíz de conocer a Sandy. El aullido se oye de nuevo y ahora repetidas veces. ¡Ahora recuerdo!; lo puse como tono de mensaje en el celular. Orillo el auto y me apresuro a leerlo.

Es Divanny.

- Hola chico. ¿Cómo estás? ¿No te gustaría tomar un cafecito conmigo? Te quiero mucho, besitos.

A ella y otras las conocí haciendo un esfuerzo por olvidar a Sandy… No funciono. Sin embargo disfrute mucho su compañía. A pesar de mi naturaleza lobuna, me buscan. Divanny es una pelirroja preciosa, con unos ojos color miel, donde se ve el atardecer. Trabaja como secretaria en la Suprema corte de Justicia, sale a las ocho. Tengo tiempo.

La veo salir del vetusto edificio tipo colonial. Se detiene. Voltea en ambas direcciones de la calle. Toco el claxon. Me ve. Sonríe deliciosamente. Bajo del auto y le abro la portezuela. Me abraza efusivamente y dice:

- ¿Por qué me desatiendes tanto? ¿Acaso no me quieres? - Con una voz melosa, pero de sus ojos salen dos llamaradas que casi me desparecen.

- Este… si-i… ¡Vamos por tu café! – contesto cortando por lo sano y enfilando mi auto hacia un paraje solitario. En el camino paramos en un “OXXO”, compro su café “suspiros de Milán” y unas galletas.


Divanny viste una blusa blanca semitransparente, falda negra de esas que dan arribita de la rodilla, pero que al sentarse descubren la mitad de los muslos… ¡Auuuuuu! Un saquito que hace juego con la falda y zapatillas negras. Ella nunca descuida su arreglo personal. Nunca la he visto en “fachas”. Tampoco a Sandy. En eso se parecen...

Llegamos al mirador, donde se domina todo el Valle de Toluca, ya con luces nocturnas encendidas. ¡Qué bonita es mi ciudad! Divanny sorbe con delicadeza a través de un popote su café. Me ve significativamente. Mientras murmura con sus labios rojos entreabiertos;

- ¿Quieres…?

Me aproximo lentamente, aprisiono con mi boca el popote. Sorbo un poco de café. Esta dulce. Pero seguro no tan dulce como la boquita de Divanny. El popote resbala. Toco sus labios, los muerdo ligeramente.

- Espera… - dice mientras se quita el saco. Lo dobla cuidadosamente y lo deposita en el asiento trasero. Desata su cabello.

A la luz de la luna alcanzo a ver sus blanquísimos muslos, mi mano busca esa inquietante zona.

No los aburriré con detalles, que por sabidos son redundantes. Solo les diré que la Diva me obsequio un pedacito de paraíso. No sentí pasar el tiempo. Oigo de nuevo los aullidos. Es Sandy.

- ¿Ya vienes? – dice el mensaje

Veo el reloj; ¡pasan ya de las diez!

-¿Quién era?- pregunta Divanny

Lo medito unos segundos. No se mentir. Sandy; Respondo escuetamente, mientras pongo el auto en marcha. Divanny sabe de Sandra. No sabe que la vi hoy. Le explico lo sucedido. Sonríe. Llegamos a su casa. Bajo corriendo del auto. Le abro la puerta. Recoge su saco del asiento trasero. Me sujeta del cuello, aproximándome a su boca. Me besa con fuerza. Y dice a manera de despedida;

- Me la saludas - y entra grácilmente a su casa.

Me quedo atontado.

Veo la pantalla digital de mi reloj; 10:25 pm. Por fortuna no estoy lejos del campus universitario. Reviso el auto. No hay nada comprometedor. Llego rechinando las llantas. Enciendo y apago los faros. Sandy aparece iluminando la noche.

- ¿Todo listo? – digo

- Si Ray; ¡Vámonos a casa! – dice graciosamente señalando la carretera.

Que hermosa es Sandy – pienso-

Ya para arrancar el auto me dice:

- Espera… ¿Qué es esto?- y toma del tablero un largo cabello.

Me quedo impávido.

- Aquí estuvo una rubia – dice entrecerrando sus preciosos ojitos.

De todas las respuestas posibles en el Universo pasado, presente y futuro solo salió de mi bocaza la siguiente afirmación;

- Es pelirroja…

Y quede silente, cayendo en un abismo.



al pie del volcán Xinantécatl
toluca, méxico
agosto 2016


ray…




Texto agregado el 23-08-2016, y leído por 721 visitantes. (28 votos)


Lectores Opinan
2017-02-22 22:08:31 jajajaja.. ay lobito lobito.. por que no le dijiste que eras TV ?? sheisan
2016-12-31 23:59:22 Ve patojón, lee Mentiras de Vejette! Mentiroso! za-lac-fay33
2016-12-17 08:56:50 justo que la encontraste!!!!! yosoyasi
2016-12-12 15:35:10 que buena narración! borrador
2016-12-03 15:38:55 Ah… Mi Caballero Sir Yar Galahad. Extrañé tus historias de lobo que siente como hombre. Bello y ligero tu relato. Sonreí el tiempo todo mientras te leía. Un rebeso, amado Caballero, custodio de mi Reino. Te re amo SOFIAMA
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