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Las manos de José se sienten ásperas, su cuerpo y su ropa denotan evidente falta de aseo. No cuenta con credencial alguna, es indigente. Dice tener cuarenta años pero sus escasos dientes, los profundos surcos en su piel y un deteriorado estado de salud hablan de una historia bastante más larga, quizás de cincuenta años.


Tiene mirada triste, dice vivir en la calle, dónde mismo fue abandonado.


Entre sus pertenencias sólo encontré una bolsita plástica de color azul, en su interior, una pipa para fumar pasta base. Avergonzado reconoce su adicción. -Yo no estoy para juzgarlo amigo, le respondo, mientras lo acomodo en la camilla para que espere por su turno. Sé bien que no estará entré las prioridades.


Estoico, o quizás por costumbre, aguanta el dolor. De vez en cuando alza la vista hacia las puertas batientes, con la esperanza de ser trasladado. En el servicio de urgencia hay una regla tácita, que aplica en el mundo entero; hay ciudadanos de primera, de segunda y luego está el resto, ese grupo de gente olvidada, de parias, que estorban a la sociedad.


Tras más de cuatro horas de permanencia en la sala de emergencias, el paciente cae en el turno de Manuel Salinas, destacado médico internista de no más de cuarenta años. Es atlético, piel bronceada, gracias a sus vacaciones en el caribe y a su afición por los deportes acuáticos. Fue criado en el seno de una prominente familia, también de médicos. Es en lo único que coincide con sus padres, pues es adoptado.


Sin siquiera mirarle a los ojos atiende al malogrado hombre, ordena un par de exámenes y se retira. Dentro de su dolor, el paciente lo mira con profundo asombro.


José murió a las 4.50 de la madrugada, no hubo una madre, ni un hijo, no hubo nadie para llorarlo, ni siquiera para informar de su deceso. El doctor Manuel Salinas firmó el parte de defunción de José N.N, ignorando que era su hermano.


M.D

Texto agregado el 29-04-2016, y leído por 292 visitantes. (17 votos)


Lectores Opinan
2016-05-29 19:02:59 ingenioso, crudo, melancólico. borrador
2016-05-05 05:13:03 Es sencillo pero muy potente, impactante. A veces, es muy dificil escribir en pocas lineas un fuerte sentimiento que se quiere transmitir. El texto lo ha logrado efectivamente. FELICITACIONES. 5* dfabro
2016-05-05 01:39:58 Ahhhh... brillante She, penetras profundo con tus letras. Esa dualidad que existe en el mundo, retratada de manera perfecta. ME ENCANTO. Cinco aullidos hermanados yar
2016-05-03 19:15:52 Es más frecuente de lo que se puede pensar, los niños adoptados pueden tener buena o mala suerte, a José le tocó perder.***** y estoy de acuerdo con Walker, te hubiera dado para mucho más, saludos. ome
2016-05-01 23:45:39 Es un texto bien pensado y mejor "trabajado" Lo explícito en su literalidad es estrujante, las historias que el lector puede tejer entre líneas... no tiene precio. Grato leerlo. sagitarion
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