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Inicio / Cuenteros Locales / jcn / Poeta del amor

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En mundos de perdición hay poetas que caminan con el fervor del amor que con la resonancia del corazón los caminos escogidos llevará las almas a la milagrosa conciencia que se siembra, la evolución de descubrirá y la luz del vórtice dejara a la vista el arribo a una nueva dimensión, otros se quedarán tras su infierno adorado.
El eterno caminante descubrió que la vida en el dolor es tan sólo una ilusión, no hay heridas y cicatrices que desvanecían toda sonrisa entre dos emociones existentes: amor y temor, increíble la mayoría detesta el amor y arraigaron el temor en su corazón. El poeta del amor desterró el temor y con voluntad fue al encuentro del amor lo cual proyecto en el diseño del corazón, el tacto y el poder de la vibración en su interior, le guiaron entre infinitas tinieblas para viajar hasta el vientre de la madre tierra donde las trompetas anunciaron la percepción de los sentidos y el amor del universo, la conciencia arribo como todo un cielo unificado entre una galaxia etérea y el triángulo glándulas para crear todo un puente mágico para encontrar lo que con la imaginación se mostraba y ahora es un río cristalino ascendido para dejar atrás los hilos enredados de una escuálida marioneta.
Aquél caminante es el poeta del amor; se ha encaminado entre los mismísimos infiernos y más cruentos tiempos, entre los cielos y laberintos sin salida, por más que lo digan la salida siempre ha encontrado porque no hay límites y el dominio te impone y te opone a ti mismo.
El poeta del amor camina entre laureles, se abriga por un buzo color rojo, un camuflado y botas militares, lleva un morral de directrices universales, una computadora, tres cuadernos, víveres y unos cuantos harapos. Él es un completo vago, se dedica a revelar el punto de inicio de la conciencia entre la materia y el alma entre la red de energías que emana desde el propio amor como un poderoso generador para abrir los brazos al espíritu, la eterna soledad ha sido su fiel testigo y mejor amigo, el silencio ha sido un aprendizaje para encontrar la verdad concreta e inmutable donde el misterio de la luz revelada entre la geometría de la naturaleza venerada, los versos aparecen entre la noche y el día para una visionaria perspectiva.
El astro sol, la glándula pineal del sistema solar alimenta de energía al poeta del amor, la venera; fatigado se siente debajo de un árbol que brinda una satisfactoria sombra, le reserva mil pensamientos. Escucha los pájaros cantar mientras los observa volar, las mariposas vuelan y una libélula se posa en el hombro derecho del poeta de amor quien bebe agua de su cantimplora, saca su cuaderno y escribe: el amor es el sanador del cuerpo y la vida para encontrar de nuevo el recuerdo celular para enlazar el magnetismo con lo celestial, la conciencia unificada, cobijo cálido al mendigo, de distintos mundos unidos en uno solo en la corriente fractal de la vida, átomos y células conquistadas por el poder del amor, todo es trascender entre la oscuridad de la vida para hallar la luz que no tiene que morir si se cree y decidiendo que es así no tendrá existencia la negación pero para muchos su yo se separó y murió, sus propias puertas cerraron, interior ausente y lágrimas de dolor convaleciente, triste oportunidad que dejaron pasar.
El poeta del amor deja fluir la corriente el viento en su piel de su ser trasparente para conjugar siete suspiros y descubrir el medico interior para estar saludable, mental, espiritual y físicamente. Cada parpadeo de sus ojos es asombroso entre el infinito misterioso.
Está haciendo hambre y en medio del camino se encuentra con árboles con frutos, agradecido con la naturaleza forja un corazón en su corteza. El final del atardecer se manifiesta mientras una patrulla pasa a su lado, efectúan la requisa de rutina, le piden su cédula el cual no la tiene, no tienen de otra que llevarlo a la comandancia para investigarlo y cuando llegan todo la han olvidado, no llevan a nadie aunque reportaron al operador la novedad. Ya de noche el poeta camina por un terreno rustico muy oscuro hasta que una camioneta se detiene a su lado y se ofrece a llevarlo, destino: donde el desamor este estropeando un corazón—dijo el poeta bastante serio.
Es una chica quien ofrece su ayuda y ríe de lo dicho del sujeto, un loco de sesos que habla del amor. Un neumático revienta y se orillan para cambiar de llanta, mientras baja la chica de la camioneta dice: ¿cómo es eso de que tu destino está donde se encuentre el desamor?

—El destino eres tú, tus ojos hacen un cambio abrupto cuando escuchas la palabra amor.
Dijo el poeta muy seguro.

—El amor no existe, es un mito estúpido ligado a un vago sentimiento que lastima, fisura el interior, sólo atrae torrentes de llanto que ahogan la alegría. Los hambres traicionan en medio de su perversidad.
Dijo aquella chica bastante triste.

—Ya entiendo, tu discernimiento hacia el amor es totalmente superficial, no hay raíces de entendimiento, arraigada al temor no se revelara nada con tu gran ego que no te libera y lleva al fondo del camino de los dolorosos en medio de la propia abnegación.
Dijo el poeta mientras miraba los ojos de la chica que evadieron su mirada.

— ¿Me quisiste decir estúpida? Usted es el idiota creyendo en el amor ya que paso de moda.
Respondió de mala gana la chica.

— ¡Ok! Como digas, tu falta de humildad te hace polvo.
Manifestó el poeta y luego no menciono más palabras.

La chica quiere responder con ira cualquier otro cometario, espera pero el extraño no acede a las provocaciones de la chica que más le enojan al escuchar sólo el silencio del poeta insolente. Comienza a llover y llegan a la morada de la chica, el poeta se baja, agradece y continúa su camino bajo la lluvia; los truenos desvarían la calma de la chica quien vuelve a la camioneta y se dirige alcanzar el poeta para brindarle posada esa lluviosa noche.
La chica se pregunta así misma porque confía en ese desconocido pero sus ojos son claros y lucidos como si conociera el amor ¡pero cómo puede ser si el amor no existe!
El poeta dormirá en la cabaña de huéspedes, la abuela de la chica le brinda una bebida valiente y pan, la chica llega con una toalla para que seque lo húmedo de su cabeza pero el poeta responde: amo la lluvia, me ayuda a recitar el amor en la indigencia del desamor.
La chica calla y traga con dificultad su saliva, dice su nombre: tina y quiere saber el del chico que le dice: worlcor el poeta del amor a su servicio, sólo soy un vagabundo entre el mundo.
Tina ríe como hace tiempo no sentía pero sus incógnitas crecen en la noche queriendo saber más del poeta loco del amor, desea saber de dónde viene y escucho de repente una voz que dice: vengo del final del sendero que condenaba el amor y reverenciaba el ego, ahora camino al lado de los puros manantiales que vuelven magia los suelos despiertos anidados.
Es una noche superficial arrasada por la imaginación, arraigada por la inmensidad del amor—escribe el poeta a la luz de una vela mientras relee en vos alta.
Tina espía ya que le despertó un hermoso sueño de amor en el espacio exterior, sentía vibrar su corazón muy intenso, ve ese extraño como una fuente de inspiración que le hace suspirar. Fueron dos horas dedicadas entre versos al amor, al propio interior para la inmensidad más allá de lo que se puede observar.
Esa noche no pudo conciliar el sueño, las maravillosas palabras de amor le desvelan y se pregunta: ¿Qué ve el poeta que yo no puede ver? ¿Qué energía emana que percibo pero no puedo de cifrar?
Así se la paso la chica hasta que amaneció, una hora después el poeta se despide pero tina le invita a desayunar, ella quiere saber por qué él cree tanto en el amor si la soledad ha sido su rotunda compañía, el poeta dice: el amor, el amor, profusa emoción que concilia el interior sin balbucear palabras vacías, con mis versos despertara el idioma del interior para los códigos de la evolución activar, la vaga promesa de un cielo nos extravía de la oportunidad, de la franqueza del porvenir espiritual, todo el amor es un bullir desde el órgano del corazón para fundir el universo con el ser en una constelación donde las revelaciones grandiosas es la luz saliente del alma al ser humano infinito, los límites son sólo un dogma y los objetivos de la proyección de la conciencia descubrirá el jardín cósmico que ante los ojos vacíos y engañados se oculta, desmienten hasta volver ficción entre la propia involución.

—Tina, ¿tú crees que el amor es arraigar la imagen de un hombre? Es sólo vició del ego, es desesperanzador para el remoto porvenir ¡no amas! Posees, te a dueñas, llegas a querer pero te engañas con cada discusión, la frustración reprimida te ansia que te maltraten para luego sentirte querida. En la mayoría de la veces ocultan el deseo de fornicar con la palabra amor, promiscuos se degradan volviéndose una enfermedad en el proceso superficial, proliferando en dolor enmascarando su propio lenguaje de tristeza, cada día se pierde el equilibrio dinámico de los sentidos, el trauma aflora en la percepción, cada cual decide. Tina muchas gracias, tengo que marchar.
Dijo el poeta sin especular.

—Tú dijiste que haces tu propio destino el cual está donde hay desamor, en mi corazón hay desamor, ayuda me a encontrar el amor, no te vallas.
Dice tina queriendo renacer.

El amor sin duda está en cada ser, escoger la coherencia es una decisión. El poeta y tina se encaminaron entre la naturaleza admirando la belleza fractal, recibiendo la química de un conjunto codificado de mensajes que luego se reenvían y siendo el ser humano una condensación luminosa del amor decodificando para un romántico exhalar de aire, cada vida procesa la luz, entrega y entrelaza el magnetismo revelando la materia.
Tina aferra la mano del poeta y sintiendo intenso la energía los murmullos de enamoramiento soplan en el poeta que al mirarla el fuego cósmico abriga, tan lucidos ojos que despojaron la oscuridad. Toda la tarde conversaron, el tacto del amor, insospechados un suave beso han plasmado, el desamor de la chica se desvaneció, siente por primera vez que comienza a querer, un gran cambio radical por la actividad céntrica de expansión irradiada desde el corazón; la sangre nutre las células cuando un segundo beso confabularon.
El trascurrir de los días afianza su vínculo, la inspiración se fortalece entre la benevolencia de sus sentidos queridos, responsables, solidarios. El amor comprende, no justa, no posee, se libera.
El obsequio de la vida es la unión, viven en grata armonía, cultivan sus verduras y frutos, los poemas son más profusos entre mil versos que desmoronó el desamor.

J.c.n-2-12-2014

Texto agregado el 06-04-2015, y leído por 74 visitantes. (0 votos)


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