La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]

Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Azul
Eventos
Enlaces
Temas
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / jcn / El tótem de la miseria

 Imprimir  Recomendar
  [C:547372]

Siete días, siete noches, siete estrellas qué descendieron del cielo, siete poderes de conocimiento, siete sufrimientos entre infinitos lamentos, siete alabanzas al cielo, siete guerreros qué destruirán la ignorancia para dar paso al eterno conocimiento.
Eterna maldita inquisición qué caerá con la fuerza del amor, en ruinas su imperio va a fenecer.
Es una época medieval, son lindas tierras donde habita una humilde familia de campesinos qué es conformada por la madre Rosalinda, el padre se llama golion, tienen una hija de nombré amada ya adulta, su hermano etique de apenas once años le fluye la mente tan luciente, sus padres no entienden lo inteligente y lo único qué piensan es en los siete demonios le poseyeron. Al chico le da muchas vueltas el pensamiento y lo que dicen sus padres le hacen sentir diferente hasta comenzar a odiar su vida en la cual fue forzado a dejar soñar por culpas qué le inculcaron, no tienen razón de ser, pero lo señalan a él como el culpable.
Una noche lluviosa con truenos agitados discutió muy fuerte con sus padres queriendo liberarse de la ignorante opresión que le ata su libre expresión, fue azotado por su padre sin discusión hasta sentir el cabalgar de unos caballos qué arribaron a su morada, es un cura escoltado por cinco cruzados, el cura se llama maligno y bendice su daga en nombre de Dios antes de entrar a la cabaña, le rocía agua bendita y sacan un par de sogas, observan las ventanas encontrándose con la mirada asustadiza del niño, golion les recibe y les invita a seguir. El niño vio en los ojos del cura algo extraño y atemorizan te qué le hace sentir sin salida.
Etique es sorprendido cuando es atado de manos y pies mientras maligno evoca a los cuatro vientos: en el nombre de Dios ¡demonio! Ese cuerpo carnal debes liberar, acompañan rezando en coro sus padres entrelazando los dedos de sus manos. Etique se estremece de miedo, se ensordece con los truenos atrayendo los cuervos qué chocan contra la cabaña y caen empapados y muertos en el lodo, el niño suda en su frente forcejeando hasta qué logra liberarse de la soga, salta por una ventana del segundo nivel de la cabaña a una rama de un árbol y por allí baja, sigiloso se escabulle a las espaldas de los inquisidores qué encienden la hoguera para quemarle pero le descubren y corre sin mirar atrás a la cima del monte, se detiene ante el abismo, toda la noche oro tras unos arbustos al oscuro y lúgubre cielo, sólo el silencio le respondió, confundido en sus pensamientos y asechado agarra una liana, la en vuelve al rededor de su cuello y la amarra a una rama de un árbol qué sobresale al abismo, se deja caer; faltando le el aire agoniza hasta qué lamentablemente muere.
Encuentran su cuerpo colgado y siendo mecido por el viento, su lengua está afuera y sus ojos hinchados, le quitan la liana de su cuello después de acostarlo en el suelo, le rodean con ramas secas y le encienden en fuego qué lento consume su cuerpo, los inquisidores sonríen dando gloria a su Dios por desterrar otro demonio qué será olvidado.

Época de Jesús.
Jesús es castigado brutalmente con el insolente látigo del poder malévolo, le amarran a la cruz y le clavan, le produce dolor en su profusa alma, esté observa a sus castigadores mientras sus pies son clavados también, atragantándose con su sangre y el agónico dolor se desmaya. Los romanos ponen vertical la cruz de tortura, al instante el cielo se oscurece siendo trazado por telarañas de rayos qué desatan temibles truenos dando paso a la lluvia humedeciendo el rostro de Jesús haciéndole despertar, observa a su madre creyendo qué es un mal sueño el dolor le hace volver a la sufrida realidad, enfoca su vista al cielo mientras escucha voces aclamando piedad a su sufrimiento interminable.
Los días transcurrían y el dolor incesante le devastaba y muy débil al cielo aclama por el alivio, el cielo rugía con furia qué hasta el más valiente estremecía. Jesús convaleciente muere, el cielo le llora, las entrañas de la tierra se pronuncian cuando un soldado romano con su lanza apuñala el costado de Jesús para cerciorarse de su muerte.
Cruces se ven en llamas, verdaderas brujas danzan alrededor, demonios evocan su manipulación con textos decadentes de su propio ingenio, brujos esclavizan almas con cuerpo y mentes inertes, infieles y paganos oran juntos, los idólatras ponen el designio de su fracaso a sus estatuas qué se desmoronan a pedazos por el paso del tiempo, persiguen a honorables personas por sus amplios pensamientos, la inquisición fue la hecatombe para la ciencia qué predestinada lo mejor y qué atrasó por mil años; niños abusados carnalmente para saciar su hambre enferma de impura fe qué su tótem de miseria representan como símbolo de su ofició, el báculo qué termina en un crucifijo el cual es de oro.

Es el mundo de la imaginación
Es la horrible pesadilla qué noche tras noche hace sufrir de angustia y dolor de aquellos qué han muerto a manos de los inquisidores. El mago de sus cuentos despierta sobresaltado, sudoroso y sediento; el mago ya tiene el cabello largo, es alto y en su rostro la energía del cosmos le tatuó siete estrellas en puntos estratégicos para unir las cinco puntas del pentagrama esotérico, su escondite es una cueva detrás de una larga y cristalina cascada, esté está sin camisa dejado notar símbolos mágicos de protección qué sólo se pueden ver con el resplandor de la luna, no cual quiera de malos ojos pueden ver, deben llevar la evolución espiritual y la energía macros cósmica, sus antebrazos le duelen y casi llegando a sus muñecas tiene tatuados las marcas del guerrero: una espada en la derecha entre un sol, la luna y el corazón del amor y en su izquierda un escudo el cual está acompañado por la constelación de Orión cuando de pronto descubre en su mano empuñada la degradante lanza qué le hacen llamar del destino, es pequeña y está oxidada. El mago de sus cuentos se levanta de su lecho pero cae de rodillas con un llanto incontrolable, sus ojos zarcos observan fijamente la lanza qué deja caer asustado ya deprimido hasta qué un gorrión de color púrpura le canta y le reanima, aferra de nuevo la lanza mientras el sublime viento le envuelve, los candelabros se encienden y hojas escritas salen volando, cientos de libros en los estantes caen y se abren dejando escapar los conjuros y adentrando en el corazón, se puso su gabán y botas militares para desierto.
El mago de sus cuentos sale de la cueva separando se a la mitad lentamente la cascada para mirar anonadado el despampanante horizonte, suspira y se adentra de nuevo a la cueva para apagar las llamas de los candelabros y deleitar su vista con la constelación de estrellas qué los granos de oro semejan al reflejar los candentes rayos del sol.
El mago de sus cuentos vuelve a salir de la cueva rumbo al círculo de las siete piedras para realizar los conjuros mágicos de poder, para compactarse con lo sublime espiritual, lo infinito y celestial; cada una de las piedras del círculo está marcado con el número siete dentro de un círculo qué representa un agujero negro, el mago se para en el centro cerrando sus ojos sintiendo el poder de la madre tierra, extiende sus manos hacía los lados abriendo sus pies mientras el viento sopla atrayendo una suave brizna qué deja ver un pentagrama esotérico tridimensional definido por cabeza, manos y pies. El círculo de las rocas se vuelve un espiral, una serpiente lo envuelve desde sus pies hasta pasar por todo su cuerpo, un ángel sin ojos monta un toro mientras qué el águila surca el aire, el mago levita en trance mientras de su pecho sale una enceguece dora luz qué hace terminar con el gran pactó inmortal. Vuelven sus pies a tocar tierra sabiendo a lo qué debe encaminarse.
El mago inhala, exhala el aire decido hasta qué una voz detrás le dice: la percepción de tu fortaleza no se sabe ni como es detallada mente pero lo cierto es que toda su vida la ha dedicado a entrenar para la guerra ¿tu dolor te ha vuelto más fuerte? — quiere saber el arcano al cual no se le puede ver el rostro.

—No habrá misericordia para la gran ramera, la bestia vestida de blanco.
Respondió el mago con gran respeto.

—El silencio es tu don, la magia una bendición y el cosmos impregnara con su poder a tu imaginación.
Dice pausado el arcano.

— ¡Lo mundano me asecha! Con humildad a las estrellas dejó mi voluntad, no me dejen extraviar.
Aclama el mago de sus cuentos inclinando su cabeza al suelo.

— ¡Evoluciona desde tu mente! No debes flaquear, hasta tu última gota de aliento en la batalla debes dejar. El designio de los dioses ha dejado en tu magia la gloria de la libertad.
Termino de decir el arcano mientras desaparece en una luz qué a los cielos se adentró.

El mago de sus cuentos partió en medio de una aurora incandescente. El cóndor de plumas rojas sobrevuela, el mago lo monta viajando por los cielos a velocidad descomunal creando una estela igual a la de un cometa hasta qué divisa una aldea ardiendo en llamas, todos están en pánico, corren para todos lados aterrorizados.
El cóndor de fuego desciende entre un tupido bosque, luego el mago camina por una ladera mientras los caballos pasan a su lado desbocados, la aldea histérica es un caos, sigiloso el mago se acerca al lugar, bebe de un poso con agua potable y llena su bota de piel de cordero con agua para continuar su viaje pero escucha el rumor de qué una bruja malvada ha robado el quinto niño de ese lugar.
Un grupo de hombres se una para ir tras la bruja y poder recuperar al niño, tienen escopetas, ballesteas, hachas; con antorchas se internan entre el bosque abrigado por densa niebla. El mago les sigue detrás siendo invisible hasta qué escuchan gritos desesperados del niño, pero al instante la bruja le sella la boca, sus ojos infantiles tienen tanto miedo qué sus ojos parecían salir cele de sus cuencas. La niebla se vuelve mucho más densa y fría apagando cada antorcha qué brindaba visibilidad, abrumados aun no se detienen esos valientes en busca del niño.
La bruja tiene el rostro desfigurado y lleno de llagas, no tiene pupilas, camina encorvada, sus uñas son largas y enredadas, son introducidas en la caldera para realizar conjuros de imágenes donde puede observar los movimientos del grupo de hombres. El mago de sus cuentos corre incesante entre los arboles sorteando raíces y rocas qué podrían hacer tropezar, podría terminar en un terrible final sin apenas comenzar.
La malvada bruja siente una fuerte presencia y provoca un chillido qué desorienta, el niño aprovecha a liberarse de las cuerdas respirando agitado por su nariz, no sabe para donde correr porque está atrapado. La bruja estira sus manos creando un hechizo oscuro entre los árboles del bosque para hacer extraviar a todo ser qué la quiera encontrar, el mago se siente desorientado mientras las ilusiones le hacen ver girar todo a su alrededor, invoca poder estelar en su mente abierta mientras las lianas de los árboles son embrujadas con arboles qué yacían muertos cobrando vida, se mueven tenebrosos con sus raíces, atrapan uno por uno de los valientes hombres subiendo su vida ante el mal, cada alma es apoderada por la bruja maligna dándole más poder; el mago deja de ser un invisible cuando las lianas le atrapan junto con raíces las cuales son vueltas polvo, la bruja ataca y es insospechado desde qué dirección arribará, la magia del mago implora a la madre tierra la cual hace germinar troncos de árboles formando un círculo alrededor del mago, la bruja choca y cae bruscamente al suelo quedando sin aire, reacciona intentándose poder de pie pero no le deja controlar sus movimientos, la hala del poco pelo y la arrastra el mago pero se queda con un puñado de pelo entre sus dedos, la bruja comienza o conjurar sus dialectos pero de un soberbio puñetazo en su rostro es privada, se adentra en su mente descubriendo el camino a la choza, allí la cuelga de sus pies y le despierta el mago queriendo saber a quién le da los niños los cuales son para ofrendas maligna, incisiones secretas en oscuras cata tumbas para nuevos diáconos qué aclaman sus filosóficas doctrinas; abusan carnalmente de los niños, luego les matan, sacan su corazón y se bañan con su sangre, esto lo hacen con niños nacidos en el solsticio pero ello ya acabara, su futuro será protegido lo designan las eternas estrellas. El mago libera al niño hipnotizando lo le guía por un sendero hasta su aldea, cierra la puerta de madera de guayacán, la choza es de paja y tiene cráneos humanos por todos lados.
La bruja despierta del inducido trance, se sorprende al ver el mago de sus cuentos de frente así qué desfoga gritos como loca, al instante le calla de otro puñetazo en su boca tumbando le los pocos dientes qué le quedaban, sangra de color oscuro; el mago chequea sus dedos quemando la soga qué hace colgar de sus pies, cae de cabeza y le vuelve a repetir la pregunta: ¿a quién y adonde lleva los niños?
La bruja manifiesta no saber, se ríe sintiéndose su nauseabundo aliento, el mago le aferra de su cuello y un golpe tras otro en su quijada le hace sollozar mientras vuelve a reír, después le sale cucarachas en vueltas en gusanos. El mago pone su mano derecha en los ojos de la bruja, una dimensión se evoca mostrando claro a quien llevaría el niño, ve la ruta mientras volaba en su escoba hasta arribar a un lugar qué la niebla no deja divisar pero el sujeto se puede ver, es un santo patrono de nombra acrillar qué constante hace penitencias a su Dios esperando ansioso el quinto niño para comenzar con su iniciación qué en nombre de su Dios el mismo se ha encomendado; eso dice a sus súbditos los cuales tiene velos negros ocultando su rostro.
Acrillar es muy alto, su barba es abundante y dorada, lleva gemas de oro en sus anillos su sotana es de color negro, bebe de una copa de oro la cual saborea después de los sorbos. La dimensión se desvanece y a la vista del mago vuelve la despreciable bruja la cual cae como una roca al suelo ya qué su energía fue consumida por el mago, ella observa pesarosa la mano izquierda del mago la cual es trazada por constantes rayos de energía hasta formar una espada la cual destella en su filo, con su derecha aferra la empuñadura y su mano izquierda, levanta su espada por encima de su cabeza y decapita a la bruja, la cabeza cae dando tumbos con la boca abierta al igual que sus ojos.
El mago sopla las brazas del caldero humeante las cuales se encienden en profusas llamas; la cabeza es puesta en un madero el cual es clavado en la tierra, su cuerpo es arrojado a la caldera la cual explota en una llamarada qué termina por incendiar la choza. El cóndor de fuego arriba después de ser llamado a través de la mente, el mago se fusiona con su cóndor de fuego el cual alza el vuelo en medio de la mágica noche donde decido descender para descansar y esperar el amanecer.
El mago camino hasta un árbol qué brilla lleno de capullos de mariposa, allí se sentó recostando su espalda al árbol donde quedó dormido hasta qué la energía del sol al amanecer le despertó, se puso de pie asombrado al descubrir el valle de las imágenes, los dioses de los idolatras; avistando en aquel valle imágenes gigantescas abrigadas por la maleza a lado y lado del camino, otras están derrumbadas, los altares tienen ofrendas muy antiguas; el mago continua caminando lento escuchando el cantar de la naturaleza que se apodera de sus tierras custodiadas por magníficas montañas, al pasar por una ladera ve un castillo qué en su mitad está en ruinas, las empalizadas están destruidas, el río qué rodeaba el castillo está seco, las murallas están en su totalidad derrumbadas, a lado y lado del matacán hay de querubín pero uno de ellos yace en el suelo partido a la mitad, el puente e levadizo fue quemado y por allí se adentro el mago atraído por algo misterioso mientras observa la torre principal alguien sale de lo qué pare ser un pozo; es un templario y el mago se prepara para luchar, su yelmo es cerrado, tiene cota de malla, espaldera, calzas, su túnica blanca con su cruz roja está curtida y maltrecha por el tiempo, su escudo es de forma elíptica, lleva una lanza en su mano izquierda con su espada de doble filo envainada.
El templario se quita el yelmo y se descubre un ser viejo, con barba blanca y un caminar lerdo el cual dice: ¡te he esperado por mucho tiempo! ¿Qué retraso tu llegada?

— ¿Quién eres?
Observa el mago atento listo para contraatacar.

— ¡Soy un templario como lo ves! Pero ya deja de responder con preguntas qué estoy demasiado viejo y los siglos de los siglos han trascurrido.
Dice mientras se siente en una roca.

—No sabía qué te encontraría.
Desconcertado se ve el mago de sus cuentos.

— ¡Ho! Ya veo el arcano no te dijo nada. La vida está llena de decisiones y los artilugios pueden hacer cambiar los corazones humanos, tras continuar el tiempo lleno de pruebas se obtendrá lo qué se desea conquistar.
Se vuelve a poner de pie el templario con ayuda de su lanza.

—Mi nombre es acuario ¿y me gustaría saber el tuyo?
Se interesa el mago sin dejarse sentir confiado.

— ¡Ha! Que noble dejar saber tu nombre, el mío es walkud ¿sabes? Puedo sentir tu soledad, lo puedo manifestar porque he sentido toda una eternidad de soledad, nunca pude conquistar el poder del amor por servir a mi orden y no traicionar mis votos, sacrifique mi felicidad para proteger tesoros divinos después de ser traicionados por el papa.
Manifestaba pesaroso el templario.

—Deberías sentir vergüenza por tus infames cruzadas.
Dice el mago con ojos llenos de odio.

—Exclamo perdón a los dioses todos los días. El odio lleva a equivocaciones las cuales se deben remediar a tiempo invocando las cosmovisiones ¡que no te suceda a ti en tu cruzada! Las masas de creyentes son inocentes, sabes qué son engañados por el falso profeta.
Mirándole a los ojos fijamente casi le hipnotizo.

—Los daños colaterales son aceptables ya qué el cerebro está diseñado para hacer interactuar el raciocinio; lo mundano y el dinero son su dios, las carencias de conciencia hacia la madre tierra les hace sellar su destino qué ellos no quieren cambiar. Los dioses son los creadores y ante el poder del arquitecto del macrocosmos creo mi destino para derrotar la gran bestia y sus intermediarios.
Pronuncia el mago dictando su batalla.

—Qué sea tú voluntad la revancha y qué la gloria de los dioses te acompañen en tu eternidad.
Dice el templario mirando hacia los cielos qué desatan su brizna.

— ¿Porqué sigues con vida?
Intrigado ya el mago lo quiere saber todo.

—La vida eterna, no sé si la a mía fue una maldición o una bendición; me fue obsequiada por los dioses para esperar esté día y mostrarte los tesoros qué tú debes esconder de esté mundo para cumplir el designio de la cábala para qué los cielos manifiesten la escondida verdad en un mañana cercano, si estas consciente de entrar allí con migo Heredarás mi inmortalidad ¡ven entra ese es el destino qué construiste!
Dijo el templario mientras le invitaba con su mano a bajar por el pozo donde la brindara comida, cordero.

Los escalones del pozo son en espiral, ya abajo las antorchas encendidas dejan al descubierto algunos tesoros divinos geniales entre ellos el arca del alianza la cual dice a sus lados: anonakis. La caja es de madera qué el tiempo no deteriora, se abre; está lleno de escritos sumerios mágicos.

—¡Wauu..! Con esto la historia tendría qué reescribirse, el eslabón perdido está tan cerca de los ojos qué no se puede ver a simple vista, ignorancia maligna qué hace esclavos de otros destinos.
Sorprendido el mago sonríe.

—Es sorprendente. Mago de tus cuentos mira está esfera dorada la cual tiene conjuros mágicos qué acrecentaran tú poder, literatura divina. Este libro es una biblia virgen, nadie ha hacho cambios y correcciones para favorecerse y engañar el espíritu.
Muestra emocionado el templario.

—La energía es sorprendente, hace latir mi corazón, me emociona.
Manifiesta el mago de sus cuentos mientras desvanece aquellos tesoros llevándolos a una dimensión desconocida donde estarán seguros hasta el día designado.

El templario va hasta el altar donde saca un cántaro, sirve en dos copas de oro la cual una de ellas es para el mago qué pregunta: ¿qué es?

—Es jugo de fruto del árbol de la vida el cual debes beber.
Manifiesta el templario mientras bebe del jugo, ríe cuando el mago bebe el cual se marea al instante.

— ¿Qué me has hecho?
Se sentía extraño el mago, él cual se tomaba la cabeza con sus manos.

—El ritual de inmortalidad ha concluido, es tuya la inmortalidad pero en la batalla si eres herido de muerte el poder psicotrópico no podrá regenerar a tiempo y la muerte será inevitable, yo he sido liberado y la muerte no tarda en arribar. Te pido con humildad qué quemes mi mortaja en una hoguera rodeada de piedras.
Dijo el templario mientras decaía su vida.

— ¡Lo haré!
Responde el mago exhalando aire qué le reconforta.

—Antes de morir debo obsequiar te otro tesoro, la espada mágica forjada en una galaxia distante, te pertenece.
Mientras le dio la espada mágica al mago esté cayo sin vida.

El mago lleva el cuerpo para quemar lo afuera, lo rodeo de piedras y lo cubrió con palos, le encendió en llamas. El viento sopló dejando sentir el alma del templario el cual una parte del fue al infierno y la otra en un chorro de luz fue a los cielos, cuando de repente un rugido estremeció y la torre principal vuela en mil pedazos con dirección al mago, las partículas del se separan volviéndose en estrellitas luminosas en el preciso instante qué rocas con dirección al mago casi le golpean, reaparece a las afueras del castillo para observar el gran gigante del tamaño de la torre, su rostro es grotesco, con ojos en llamas hechizados por demonios, su traje es de piel de dragón, en cada mano lleva un arma letal empuñando maza de tres bolas con temibles puntas filudas, tras cada paso tiembla la tierra y es tan rápido qué el mago vuelve a separar sus partículas cuando ya era atacado y reaparece detrás del gigante al cual en micro segundos volvía hacer atacado, en está ocasión crea un campo de poder en forma de esfera el cual al contacto con la maza se rompe volando lejos el mago, aturdido es levantado por los aires cuando el gigante golpea con su maza la tierra, cuando caía esquiva las tres esferas pero es alcanzado por uno de los pies del gigante el cual lo golpea fuerte yendo a parar a un árbol. El mago lesionado en su rostro se pone de pie evocando poder.
Cada uno somos parte del otro, la energía es movimiento y puede estancarse pero nunca saturarse así qué el mago recicla la materia y la energía del gigante. El universo proporciona permanente información inteligente y ordenadora a través de rayos gamma lo cual el mago lo utiliza para cambiar la pelea a su favor, mientras los neurotransmisores se activan para las múltiples funciones celulares; el Ion calcio es el más grande transmisor qué conecta la mente del mago con la matriz, conciencia cósmica, energía primigenia qué todas sus moléculas de ADN absorben; el gigante se destina a matarle pero en está ocasión el campo de fuerza destruye la maza de tres bolas y cuando con la otra mano quería golpearle un rayo desde las manos del mago se crea tan veloz qué se interna en su pecho quedando inmóvil el gigante, comienza a resquebrajarse en su exterior haciéndole desfogar gritos de dolor hasta reventar en mil pedazos.
Los virus atacan la mente y luego la mente propone los pensamientos qué crean las realidades.

El mago de sus cuentos a dolorido crea un círculo con la misma tierra y conjura encantamientos: siete madres de los cielos, corazón de león, flor de loto, entrañas de la tierra guíen me con la fuerza del amor al paraíso del cocimiento.

El mago de sus cuentos se fusiona de nuevo con su cóndor de fuego y se encaminan a las tierras lejanas pero un fuerte viento el cual hace separar de su cóndor de fuego y caer al vacío, pero el mago activa se campo gravitacional y evita caer al suelo, queriendo saber qué fue lo qué paso, ve dos bestias volar a una velocidad descomunal; son dlacors, bestias voladoras con dientes filudos que pueden transfigurarse en guerreros muy fuertes con vestimenta de soldado romano los cuales pueden evocar hechizos desde sus manos, son creaciones de hechiceros aliados con magos negros qué crean en ceremonias ocultistas pero lo qué le asombra es un ángel de alas negras que trata de huir, es derribada en su pleno volar y cae bruscamente entre unos arbustos, el ángel desenvaino su espada y se protegió cuando la espada dlacors se dirigía a su cuello, la bestia tomo una rama y la convirtió en lanza, Esquiva el ángel pero le perfora su ala derecha lo cual le hace soltar su espada, intenta huir siendo interceptada por las otras dos bestias, uno de ellos le golpea con su escudo y el ángel cae al vacío de una cascada golpeando una roca qué la lleva río abajo donde paro en la orilla, perdió sus flechas y su arco.
El mago de sus cuentos sorprende a las bestias con su espada mágica y les pulveriza al instante, no vieron la espada mágica cuando sus cabezas fueron decapitadas. El mago se dirige río abajo donde yace aquel ángel, le ve desde arriba entre las rocas filudas, se ve seriamente herido así que baja levitando hasta tocar la orilla.
El ángel tiene un largo cabello de color rojo con una corona de pétalos de flor el cual oculta parte de su rostro, sus alas de color negro y medio cuerpo lo tiene sumergido en el agua; cuando el mago toco su herida algo le asustó, descubre el rostro con cuidado, es hermosa con sus labios definidos así qué la toma entre sus manos y la resguarda en un invernadero qué había divisado desde los aires. Se ven osos azules qué alguna vez en una noche de magia de conocimiento la luna irradió rayos ultravioleta qué volvieron los osos de color azul para armonizar la fauna de los espectaculares bosques.
El mago bajo las raíces de un gran árbol curo las heridas del ángel y en aquel lugar la resguardo hasta un nuevo día. El entorno parecía estar pacifico lo qué hace conciliar el sueño al mago reconfortan dolo y le hace olvidar de la inminente guerra.
La mujer ángel despierta un poco a dolorida pero sus heridas sanan rápido y ve a sus espaldas un aura tricolor, el ángel no se siente seguro así qué le habla al sujeto desconocido: ¿quién eres? ¿Dónde está mi arco y flechas?

—Nadie qué te importe, tus armas están allí.
Dice el mago molesto por la actitud del ángel.

El ángel tomo sus flechas y su arco, dispuso a irse pero le hacen falta la mitad de sus flechas, ella se enoja reclamándolas, el mago responde sin dar el frente: cuando te recogí sólo tenias heridas.
Se encamino para marcharse el mago pero el ángel le toma de su gabán el cual se rasga rompiéndose en dos, el mago da la vuelta levantando sus manos lo cual deja estupefacto el ángel, el mago vuelve su gabán al estado normal mientras brillaron sus tatuajes mágicos no por reconstruir sus ropas, no le es indiferente el ángel cuando siente presencias extrañas; son más ángeles los cuales vienen por ella, dispuestos a lo qué sea pero estos notan los tatuajes del mago y algo más en la palma de su mano izquierda hasta qué otro ángel grande y fornido dice: ¡oye! ¿También eres un cazador de bestias proféticas para la ignorancia?

— ¡No soy cazador! Soy un soldado qué vencerá.
Dijo el mago observando al ángel pelirrojo.

— ¡Disculpa me por mi actitud! Mi nombre es javilea. Soy un ángel de la guarda de cazadores designados y el oráculo de los dioses me han destinado a protegerte y ya qué me salvaste la vida mi corazón se ligó al tuyo, lo debes sentir como vibra en mí.
Le dice mientras le aferra la cálida mano del mago de sus cuentos.

—Te agradezco hermosa ángel pero siempre voy solo a la batalla, es mejor así, tus amigos están acá y ya estarás mejor.
Temblando en sus manos el mago dijo pero su interior con energía manifestaba lo contrario.

—No es tú decisión, no está en tus manos, son las mías las qué han sido bendecidas para resguardarte del mal y de todo peligro ¡sabemos quién eres! El cielo eterno entre la estrellas te designaron, los dioses te guiaron y por ello estas aquí. Jalfrien es mi primer comandante, su martillo es celestial, el ángel de ojos amarillos se llama distien y sus espadas invocarán a las legiones de ángeles caídos los cuales esperaban la revolución de la guerra para ser liberados de su eterna prisión que fueron condenados por guiar la humanidad con sapiencia.
Javilea dice mientras presenta otros cinco ángeles cazadores más.

El aspecto de los ángeles es puro, sus cabellos son blancos y largos, fuertes y dedicados.
La necesidad de un ángel guardián es factible, curara todas las heridas qué en el trascurrir de la vida ha dejado la existencia; casi inmóvil el mago siente qué su magia se acrecienta mientras javilea le toma de sus manos y lo lleva lentamente a ver el sol el cual le comenzara a irradiar su amor, demasiado atrayente para el mago y javilea qué es imposible resistirse. El sol en su plenitud parece dibujarse así mismo con su energía en forma de corazón dando el paso definitivo al amor, todo fluye desde los cielos incesantes para dos corazones guerreros.
Así fue qué vieron trascurrir la tarde, entre palabras fluidas se sumieron y sin darse cuenta la noche les cobijó, entre miles de estrellas las cuales les hace palpitar mucho más, de un momento a otro se quedan en silencio observándose a sus ojos los cuales encantan, hablan con más claridad y sinceridad. Es esperanzador ver el amor emerger desde lo más profundo de un corazón.

Mucho más lejos en el imperio del caos
—La ignorancia es relevante, el espíritu santo está con nosotros ¡alabado sea nuestro dogma!
Habla un obispo con un antifaz de cabeza de toro ante un grupo de frailes para dar la primicia de la llegada del santo patrono acrillar.
Acrillar despiadado, sangriento, hambrientos de un mundo unificado de conocimiento para sumirlo en su mundo sabio y pagano. Es un culto místico qué unifica su iglesia a como dé lugar mientras a través del tiempo un nuevo obispado esotérico los cuales legitiman su iglesia con su vasta ignorancia.
Sus tesoros imperiales se pueden ver por todo el lugar, el oro destella, enceguece y despampanante todos los miran mientras el juego de políticas ellos lo han ganado, uno de los principales enemigos del obispado fue envenenado.
Su castillo gótico con pilares inmensos, de nueve pisos, ventanas por todo su alrededor, tapetes rojos qué cubren el piso y donde su tótem de miseria reina destellando en todas las mentes una involución. Ese castillo se encuentra en medio del desierto y un poco más allá se pueden observar las catacumbas donde se llevan los buenos seres para torturarles dejando un mensaje de terror.
La peregrinación es de una masa creíble lo cual le da más jerarquía a la bestia qué se ríe y así designa sus diáconos los cuales deben iniciarse con la sangre de los niños, su fe ha triunfado transformando su iglesia cruenta. Su credo es impresionante e ingenioso designando penitencias y prohibiendo leer nada fuera de sus blanca murallas, nada más del cielo donde el señor reside nada más existe, sólo la oración y el flagelo cara salvación — eso dice acrillar la mente maestra de la ignorancia.
La imagen del títere no cuestionara al autoridad, la refleja con su imagen y semejanza los hilos finos atados a su fría alama.

El diácono del mal ar se dirige en su caballo acompañado de cincuenta soldados romanos a las cavernas de las estrellas a encontrarse con el santo patrono acrillar a llevarle los altares del demonio donde el primer ángel caído fue castigado y sacrificado.
Ar va acompañado de merdina una bruja maligna blanca la cual se convierte en un poderoso hechicero. En la caverna de las estrellas recorre la lava burbujean te, allí hay varios profetas momificados qué han soñado con las estrellas.
Merdina comienza a realizar sus conjuros en su inmenso caldero levantando sus manos, sus vasallas brujas de cuatro ojos le sirven y se inclinan, dos de los ojos observan detrás de su cabeza. Merdina se ha cerca a los profetas y con hiervas secas de color negro traídas desde la tierra de la muerte le hace conjuros tocándole desde sus pies hasta su cabeza los cuales desfogan sollozos en eco por el terrible dolor qué calcina sus maltrechas almas eternas, el caldero hierve a la máxima temperatura y pedazos momificados de los profetas son arrojados allí creando guerreros guerrero qué hará temblar a cualquiera quien se atreva a enfrentarlos; se continúa con los maléficos conjuros, los profetas desembocando gritos de sufrimiento donde su alma es tangible y encerradas en burbujas qué levitan alrededor de su siniestro círculo, ella toma las burbujas entre sus manos mientras las carcajadas inundan la caverna haciéndole temblar, regurgita hasta vomitar sin cesar, vomita y vomita un líquido oscuro y viscoso qué se esparce por el piso, termina esputando pero como vomito le cayó en su mano está lo lame con su fría y carrasposa lengua, camina con sus manos abiertas haciendo giros sin dejar de hechizar con malévolos conjuros convirtiendo las burbujas en bestias grandes de dos cabezas y de sus cuencas salen llamas, fuertes como la más sólida roca y sus espadas podrán destrozar lo qué se interponga sin problemas, desde las profundidades del infierno los denominan neas sirvientes fieles de la magia oscura; rugen sin parar y dejar de babear, con su salina lo qué toquen lo pueden desintegra. Merdina toca la cabeza de sus sirvientes lo cual activa sus movimientos a convicción, obedecerán la sabiduría oscura, pero los diáconos esperan al quinto niño y aunque la primera misión fracaso de otro lado fue traído el niño, el artífice el gran zeigon un poderoso arcángel qué comanda las legiones terrenales.

En el hermoso jardín de los olivos
El mago y javilea con los demás ángeles arriban y se disponen a descansar. A javilea y al mago el amor les ha de sorprender, tras unos cuantos pasos separados desean cerca volverse a sentar ya qué lo sublime entre el aire les hace revivir sus sentimientos, inerte en el amor el mago a veces se sentía sin energía, es su ángel de la guarda la cual todavía no lo puede creer; cierra sus ojos el mago para saber cómo sería imaginar un beso qué no debe ser con esa hermosa ángel cuando de pronto abrió sus ojos siente esos labios definidos de color rosa que al parecer el amor se los dibujo, acuario esa magia nunca la había sentido y aún que es una genialidad de los sentimientos hace delirar la euforia de amar. Entre los dos enamorados a sus pies germinó una orquídea qué comenzó a resplandecer cuando ya volvía a oscurecer, el corazón de cada cual comenzó alumbrar tan candente que fue irresistible no confabular otro dulce y favorecido beso qué hace revolucionar las auroras boreales en el cielo nocturno dejando a la vista el cinturón de Orión, el mago empuño su mano derecha la cual entre sus dedos escapaba una luz el cual invita a javilea para qué la tome en sus manos, curiosa quería palparlo y no dudo en tomar la luz en sus manos la cual se apago cuando el mago le dijo qué cerrara sus puños para soplarlos suave, constante para abrirle luego dedo tras dedo el cual deja al descubierto una forma de corazón qué palpita intenso, lo mejor de todo fue cuando la surgieron alas al corazón de luz, vuela a su alrededor, sutilmente el mago vuelve a soplar y el corazón se divide en otros dos qué se adentran en el bosque; javilea no se queda atrás, también tiene su humilde regalo, ella puso sus manos en el pecho de acuario el cual le durmió y despertó en un mundo sublime de libertad, es el infinito cielo en el cual abundan las hadas mágicas, detrás de una nube puede ver el valle e es de cuentos qué en el sueño le hace sentir tantas maravillas, el caballero de mil batallas sale del cuerpo del mago y vuelve adentrarse terminando en sollozos qué asustan a javilea, ella se disculpa porqué sólo quería darle más alegría, el algo vuelve en sí mismo mientras el alba sublevada les inmortaliza entre el amor verdadero.
Adorado amor qué inunda de encantos encendiendo la llama de la pasión, el alba lo atestiguo y el secreto en viento del amor forjado lo guardó para ellos dos en un templo sagrado donde se le honrara para toda la eternidad. Cansados y abrazados el sueño les venció.
El mago de sus cuentos camina por un desolado sendero rodeado de niebla hasta qué avista un trono donde la muerte está sentado con su hoz, la capucha no le deja ver su rostro, se pone de pie y se acerca al mago y su rostro cadavérico se descubre diciendo: ¡Ha! La inmortalidad anhelada por muchos y desapercibida por pocos, concebida perdurará. Debe haber un pacto entre nosotros ya qué tu alma jamás tendré, dame la gran bestia cuando tengas la oportunidad, ansioso la esperare ¡no me decepciones!
El mago de sus cuentos despierta y se encuentra con los ojos de javilea los cuales evidentes manifiestan una pregunta: ¿quién es el otro ser qué habita dentro de ti?

—Es el caballero de mil batallas. La leyenda cuenta qué es un guerrero de los tiempos qué por obra divina fue fusionado a mi alma, estamos ligados el uno al otro.
Aclaro el mago a javilea.

El mago de sus cuentos desea saber el lugar donde son llevados los niños para el sacrificio de los niños para la iniciación de los diáconos. El mapa estelar no puede rastrear el lugar, los nubarrones en el cielo todo lo abarcaron ocultando las maravillas del mundo exterior sin precedentes pero javilea le recuerda qué es un ángel guardián y a cualquier lugar le puede guiar mientras se acerca abrazarle el mago le dice: ¡callas te mi soledad!
Los ángeles qué le acompañan han sido guardianes de niños sacrificados, no pudieron protegerlos porqué la magia negra les extravío, les apreso y después de qué nada se podía hacer les liberó. Darán sus vidas por destruir la malvada ignorancia de la bestia omnipotente.

—Temo de no poder protegerte.
Abrazando al mago le manifiesta.

— No tienes por qué temer mi ángel de la guarda, de mis sueños al amor. Con fuerza interior acrecentada por lo sublime de tú divino amor estaré siempre contigo.
Dice el mago mientras rosa su nariz con la de javilea.

—Haz lo qué las estrellas designen, yo voy siempre a tu lado hasta qué lo decidas, sólo decide así como decidiste amarme y brindar me magia de vida qué en mí yacía pérdida.
Dice javilea abrasando fuerte al mago.

El avance al imperio del caos es terrestre ya qué los ángeles decidieron no volar porque pueden ser avistados, deben sorprender al enemigo recomienda alcio un ángel guerrero celestial de los multiverso, es un guardián fiel de la verdad y orador de la libertad. Todos caminan entre riscos qué dejan ver dunas desérticas mientras el sol es más inclemente, la bruma del bosque no es impedimento, el algo abre paso con su mente despejando camino y luego qué pasa el último la bruma vuelve a su estado original, pasan un riachuelo y de pronto escuchan brujas de magia negra reír como locas, los ángeles caídos se quedan quietos resguardándose para no delatar el ataque sorpresa qué lo realizara el mago de sus cuentos seguida por su hermosa ángel guardián. Es una tierra de penuria, hay cruces a lado y lado y huesos de personas por do quiera, fueron crucificadas, caparazones de huesos cuelgan de las cruces todavía.
Las risas lo guían a la caverna de las estrellas, allí la reforma protestante yace sin vida y lo aclaran los comentarios de las brujas qué se encuentran solas y cuando se percatan de la presencia gritan trastornadas conjurando a las tinieblas, la en vuelve convirtiéndose en un monstruoso hechicero sin rostro el cual en sus muñecas refulgentes llamas aparecen qué arroja al mago el cual con sus manos al frente crea su campo de poder, las llamas revotan hacia el hechicero, las esquiva y prepara su gran poder con una niebla arrojada desde su boca la cual toca las células de la piel y las desintegra al instante, pero el hechicero se vuelve hielo cuando una flecha de javilea le da en el pecho el cual luego comienza a derretirse, se evapora la alma putrefacta de merdina. Los neas aparecen furiosos, babeando, son de metro y medio de estatura, sus macabras cabezas puntiagudas qué pueden girar sus cabezas por completo, se disuelven mezclándose con la tierra suelta los cuales se vuelven enjambres de bichos qué al contacto estallan con tremenda fuerza, el mago se vuelve lava ardiente qué arroja con chorros envolviendo los enjambres los cuales son aniquilados.
El mago vuelve a su estado normal tomado de la mano por javilea quien le hace sentir mucha confianza para continuar entre unas altas cadenas montañosas donde fueron emboscados por más neas que son contrarrestados con perdidas fatales de ángeles, entre ellos murió uno de los cinco cazadores. El factor sorpresa parece qué no fuera a funcionar más; dialogan mientras descienden de la montaña para observar luego un bosque lúgubre invadido por fría niebla, el cantar de los pájaros no se escuchan, las flores están marchitas, los árboles están muertos cuando de repente las raíces podridas les atacan y una de ellas le perfora el pecho al mago amarrando le del cuello, se libera incinerándolas pero vuelven atacar y la espada de javilea le libera, el caos se apodera del momento sucumbiendo más ángeles cuando sus corazones son traspasados, es sorprendido el mago cuando una raíz le traspasa de mejilla a mejilla, esté implora a la madre tierra la erosión inclemente qué termina destruyendo todos los árboles de ese lúgubre bosque.
Todo allí queda árido, el mago yace en el piso herido por suerte no le rompieron sus dientes; el mágico poder psicotronico es evocado regenerando las células de su piel curando la herida al instante, observa hacia los lados buscando a javilea, grita pidiendo su presencia pero no hay respuesta, distien le confirma qué está desaparecida, acuario se desespera, la situación le duele en el corazón más qué sus contundentes heridas las cuales terminan por sanar, comenzando a enloquecer el mago jalfrien le afianza la calma para combatir con tranquilidad.
El cóndor de fuego sobrevuela entre el prominente cielo, la da aviso a la mente del mago qué javilea es llevada por neas rumbo a acrillar así qué el mago se fusiona con su cóndor de fuego y en una estela incandescente traza hasta la inmensidad la cual es la señal a los ancestros cósmicos para qué arriben a la batalla. Los ángeles alzaron el vuelo detrás del mago a una velocidad descomunal y descienden de nuevo a la tierra entre la bruma d la selva qué les oculta y les deja ver un panorama terrible, desolado; la mortandad allí es triste, los gritos de dolor hacen llorar el cielo. En ese lugar hay miles de soldados, por lo menos seis legiones tan malditos como su propio púlpito.
El mago de sus cuentos enfurece y el calor asedian te qué irradia siente quemar su alrededor, varios ángeles tienen qué correrse unos metros para de pronto no quemasen. De una irá infinita qué sólo puede ser contenida por la muerte de la ignorancia.
Javilea su amada ángel guardián es arrastrada de sus alas por el polvoriento suelo y es amarrada a una cruz para crucificar la luego. El mago tiene qué agilizar su musculo mental antes qué crucifiquen su corazón mágico volador, hace sentir el sol irradiar con cantos en verso; cierra sus ojos mientras estira sus brazos hacia los lados, el polvo comienza envolverle suave desde sus pies hasta qué un espiral se acrecienta bastante alto hasta volverse un letal tornado. Los ángeles tienen qué aferrarse con su alma, vida y corazón mientras el tornado recorre hacia las seis legiones qué se estremecen, corren pero son alcanzados y arrojados para todos los lados mientras el grito de guerra de los ángeles se pronuncian con trompetas en el cielo, los truenos y relámpagos hacen temblar hasta el más recóndito lugar. El tornado continúa avanzando dejando huella, provocando gritos de llanto y suplicas de piedad. El tornado desaparece al llegar acrillar quien con su poder deshizo el conjuro mientras dos diácono intentan clavarla a la cruz a javilea evocando mil bendiciones para qué el mago de sus cuentos no se acerque y como la velocidad de la luz pone su mano izquierda en cada una de las frentes, sus almas son robadas de su mortal cuerpo y sin tener control de sus funciones motoras comienzan a comerse los clavos; los mastican mientras sienten las punzadas en su boca, gargantas y entrañas. Acrillar huye donde más legiones le esperan, millares y millares de soldados de alas blancas.
A la distancia se analizan y plantean sus estrategias cuando de pronto los siete jinetes del apocalipsis arriban desde el cielo rugiendo y desprendiendo llamas. Los carruajes celestiales aterrizan pero no sin antes desprender otros carruajes más pequeños qué rondan los cielos como dragones.
De uno de los jinetes bajan los dioses: el rey yorkon, su reina dilinea y su gran linaje de treinta mil años. Adelante de las legiones de los ángeles con el cetro qué desprende rayos haciendo desatar un aguacero con vientos huracanados desafiando a la insolente desobediencia.
El mago de sus cuentos se pone delante de su amada javilea mientras esté recita con humildad al viento las legiones se encaminan a la batalla con gritos enfurecidos, el mago en carrera gira y desde su ser se desprende el caballero de mil batallas con su armadura de plata y su espada de su propio destino, sublime aferrando la espada con su derecha y su escudo en forma de estrella en su izquierda grita eufórico por sangre, con su gran energía y fortaleza rompe escudos con su espada eliminando enemigos, la sangre chispa por todos lados, el gran zeigon en su caballo le avista y cabalga asesinarlo. El caballero de mil batallas aguanta con su escudo el primer ataque y derriba a zeigon, esté ve como la espada le traspasa su corazón; aparece en un lado y en el otro dejando una estela entre el espacio y el tiempo mientras una espiral logarítmica qué descubre el eje de la gran bestia. Los neas aparecen entre miles de portales pero jalfrien golpea el martillo al piso con fuerza creándose hondas qué rompen los portales.
Los carruajes celestiales se pronuncian en los cielos iluminando todo con sus estruendosas explosiones en contra de los carruajes de la gran bestia, uno de esos carruajes lo dirige el rey yorkon.
El mago de los cuentos acrecienta los cuatro elementos qué le dan más poder en su alma y palpitante corazón; cuark, neutrones, neutrinos son arrojados desde sus manos al enemigo qué desintegra. Los ángeles caídos pelean incansables pero distien muere ante crudas hachas. El mago crea mucha más energía con antiprotón es para crear una ruptura de anti materia en el vacío absoluto, las propiedades de la motivación intrínseco es invocada con humilde magia venerada qué distorsiona el espacio, se impulsa para destruir ángeles de alas blancas.
Fuerza gravitacional descomunal qué se enlaza con el caballero de mil batallas y las legiones de ángeles de alas negras tan coordinadas destruyen legión tras legión. Los muertos inundan los campos con su sangre mientras el cielo entre las nubes continúa rugiendo.
Los malvados no son el centro de electrones del universo y su culto iluminado qué les manipula les baja la moral, cansados, sedientos de agua no tendrán oportunidad ante la revancha qué les destina la muerte. Hermosa javilea qué con su flechas abre camino al mago de sus cuentos, crea varías dimensiones qué puede interactuar con ellas despistando en todo instante.
Los pilares de oro se encuentran a la vista, se ven opacos. La longitud del plan termina por reducir el área de batalla. El corazón del mago de sus cuentos es un acelerador de partículas y la magia yace constante con la semilla de las propiedades emergentes del universo.
El caballero de mil batallas camina al lado del mago enfocando a la decrépita marioneta, su mitia destella con su casulla y alba el cual sus hilos cuelgan de un poder invisible el cual evoca oraciones en nombre de su dios: está con migo e inexpugnable es mi fortaleza de oro, me protege y te des. Fue las últimas tres letras qué pronuncio cuando la espada del caballero de mil batallas le cercenó a las mitad después de partir a la mitad su tótem de miseria, el nudo prismático se fundió al instante, de la cintura hacia arriba quedó colgando de los hilos que ya son visibles.
Los malvados comienzan a diesmarse al ser muerto acrillar por jalfrien con el martillo.
El imperio es custodiado por feroces guardianes de armadura de oro, los mitos dicen qué se devoran a quien desee derrumbar el imperio, el mago y el caballero se preparan cuando dos flechas dirigidas a los guardianes de oro les hace desaparecer en un destello de luz qué se apaga, fue javilea la cual no le desampara. El caballero de mil batallas vuelve a fusionarse con el mago.

— ¿Donde éstas titiritero?
Esperaba el mago de sus cuentos ver a la gran bestia.

— ¡Aquí estoy! Animal prehistórico. Crees qué destruirás mi matrix ¡insolente descerebrado!
Se ríe la gran bestia mientras su forma gigante se crea, rostro de lagarto con cuernos en su cabeza y entrelazados en sus manos.

— ¡Lo creo! En mi mundo inteligible las ideas son inmutables.
Dice el mago de sus cuentos concentrado.

—Ja, ja, ja... Pobre esclavo sin mañana, ser escuálido y deprimente.
Manifiesta la gran bestia iluminado.

—El ser humano es ilimitado, auténtica identidad con cambios cognitivos de un mundo dual, magnánimo favorecido por frecuencias cósmicas.

— ¡Blasfemo! Demonio, tengo inteligencia superior y exhorto tu perdida razón.
Manifiesta la gran bestia rugiendo de ira.

—Concienzudo interés me hace construir la resonancia estructural del tiempo y espacio teniendo claro la realidad del átomo, la trasmutación de los elementos declara mi libertad.
Dicto el mago de sus cuentos de nuevo.

La bestia se destina atacar y el mago se enciende en llamas, el cóndor de fuego le golpea el cual crea un gran hongo de fuego qué crece hasta el tamaño de la gran bestia, crea brazos en espiral que tumban a la bestia el cual cuando cae se hace tragar por la tierra, vuelve a emerger de la tierra arrojando hondas qué aturden al mago, su espada mágica aparece y con fuerza la dirige a la bestia la cual se protege con un escudo de almas perdidas, la espada de la bestia surge también y choca con la del mago creando chispas, de repente esté sorprende con un puñetazo que hace derrapar a la bestia, se levanta y hace resquebrajar el suelo temblando todo, los neas le atacan por la espalda, golpeado se desorienta y la bestia le destina un rayo de poder qué envía al mago a tierra, le desea rematar pero esquiva, le apresa por sus espaldas, forcejean y se desaparece, aparece de frente de nuevo cuando una voz grave se pronuncia reclamando: el pacto.
La muerte se manifiesta física y el mago de sus cuentos le entrega la lanza del destino a la muerte quien apresa a la gran bestia, con una mirada convaleciente no lo puede creer, conjuro a la muerte el mago mientras peleaba y destinaba la energía al inframundo. Omnipotente la gran bestia ve como es vencido en el campo de batalla cuando es sorprendido por la lanza traspasándole su pecho, la bestia cae moribunda mientras su matrix se vuelve escombros, su escabrosa alma es llevada al inframundo quedando allí todo en silencio.
El mago mira hacia atrás buscando su ángel guardián la cual sonríe esperando entre sus brazos al mago, esto sucede mientras el sacro imperio se lo traga la tierra.
El cielo clareo y el sol les alumbró, la ignorancia a una tierra de muerte envió.
Irreversible verdad qué entre mentiras no se dejara de manifestar, desnuda quién allí quiera acudir el porvenir una salida les mostrara.
El rey yorcon celebra con sus cosmonautas. Uno de los carruajes celestiales espera por javilea y el mago para un viaje por las estrellas donde se unirán en matrimonio por el resto de su eternidad.

J.c.n-1-12-2013

Texto agregado el 22-09-2014, y leído por 102 visitantes. (0 votos)


Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! |
]