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La dulce venganza

La dulce venganza

Parece ser que mi amigo Alexandrocasals también es amigo de nuestro cuentero mexicano Yar y que éste está metido con una minita que pero mejor les paso la historia tal como me la dijo Alex.
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Con respecto a la venganza, cosa que doy por descartado y conmigo no cuente, me llamó poderosamente la atención del último comentario de Yar o Ray según como lo quiera leer. El muchacho mexicano que escribió:

"Como que nos olvidamos de la venganza...¿verdad? Y donde que es lo que más me interesaba de la secuela, hay varias cuenteras que han destrozado mi lobuno corazón... bu bu bu Cinco aullidos secunciales"

Mi curiosidad me llevó a leer "No", su último texto y confieso que me gustó, pero para mí, es autobiográfico y le digo porque.
Como no soy ni quiero ser analista literario, le comento lo que entendí y cual es la conclusión que saco de la insistencia de la venganza a la colega cuentera.

Él escribe en prosa poética mexicana y le puedo errar como a las bochas, pero mi interpretación del texto es la siguiente: Se estaba ahogando y parece ser que una mina lo ayudo a salir del río con una rama. El candidato quedo conmovido por el acto y desde ese momento cree verla por todos lados.
Por casualidad la encuentra al doblar una esquina. La mina lo reconoció, le sonrió... y al Ray se le doblaron las gambas. La cachorra, escondiendo la mano izquierda le preguntó la hora (para entrar en el chamuyo, vió). Parece ser que la habían dejado de seña... y no era la primera vez. Después de dos horas de amena charla (sin meter mano por supuesto), ella le pidió el número del celular y se tomó las de Villa Diego. ¡Claro lo dejo babeando! El muy abombado se olvidó de pedirle el número a ella.
¡Quedó rayado como disco de pasta! Encaraba las montañas con la bicicross, llamándola a gritos a los cuatro vientos. Parece ser que más de una vez se cayó de la bicicleta y se peló hasta las pestañas.

Un día la chica lo llama y concretan un encuentro. Debe haber sido a la nochecita en alguna plaza, según él, creo, la apretó contra una planta y se la comió a besos.
¡Sabe don Castillo! Este pibe Yar es un poeta y... palabras textuales:

"Junto con mi beso, te deje un rayo de sol que tenía en la palma de mi mano"

¿Un rayo de sol en la palma de la mano a la nochecita? No sé, pienso yo, que poeticamente, quiso decir que le dejó un paquete con bolas de fraile calentitas para ir a tomarse unos mates. Para mi no tranzaron
¿Se acuerda don Castillo del romance del gallego Garcia Lorca?
"Y que yo me la llevé al río creyendo que era mozuela, pero tenía marido".

Esta mina que cuenta Ray, resultó ser casada y forrada en guita. Por lo que entiendo, el pibe no anduvo montando en potra de nacar; sin bridas, sin estribos, sin bastos, sin encimera, ni bocado de tiento. No tenía ni un puto peso para comprarle un alfajor, imaginesé, regalarle un costurero de raso pajizo.

El Ray quedó enamoradaso, se alejó llorando de impotencia y herido en sus más profundos principios. Pero aunque se le escapó la corderita, dice ser un lobo y está pensando en recuperarla.

¿No será que está insistiendo con el tema de la venganza para arrimarse a Mohamed y convencerlo de dejar viuda a la muchacha?

A mí estas cosas no me van y espero que no lo haya conectado por el LDV para convencerlo que se lo presente. No se olvide que con usted el tibetano tiene confianza y es a la única persona que conoce de la página.
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¿Qué tul?
Coméntenme algo amigos...



Texto de zumm agregado el 23-08-2014.
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