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Inicio / Cuenteros Locales / jcn / El bosque dibujado a lápiz

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Lo que se desee se puede dibujar y así obtener la magia que con los ojos se puede observar.
Su nombre es comenzar y su apellido es sin fin, es un dibujante de dibujantes, la fortuna se ríe del al igual que cada atardecer que no le trasforma su soledad en amor. Entre sublimes libros que del cielo han provenido le enseñaron dibujar en cada hoja que su mente imaginativa evoca rodeado de hermosos laureles que con ritmo son mecidas por el viento; usa un cuaderno de hojas en blanco donde plasma su genialidad que declara respuestas a las rotundas preguntas.
El dibujante es de tez trigueña, sus lentes gruesos le hacen ver como todo un nerd, le importa un carajo porque el dibuja lo que los demás no pueden ver. Dibuja con su mano derecha en la cual sólo tiene tres dedos.

Una mujer de la sociedad iluminada de las grietas del tiempo se proclamó en cuerpo presente en un profuso sueño en una noche de luna llena que terminaba en un color púrpura. Ella concedió un deseo eterno que al no ser deseado se perderá entre poderes que se desvanecerán, ella se perdió eternamente entre el tiempo y el dibujante despertó cuando de su cama se cayó.
El dibujante tiene un ensueño que se roba su venerado palpitar de su corazón que pregunta constante por amor las veinte y cuatro horas del día.
La chica insospechada camina siempre luciente, impecable en su serio caminar pone a todos a sus pies, es la envidia de todas las chicas que la motivan más a lucir sin importar lo que puedan hablar. Tiene cabello largo como una ceda que le cambia de colores a medida que le irradian los rayos del sol.
El dibujante muy tímido la observa pasar mientras le roba una efímera sonrisa, ella también lo vio pero desapercibido pasó mientras los suspiros de desolación le maltrataban su humilde corazón.
El dibujante entre la multitud intento verla de cerca por un instante más pero ella se perdió de vita cuando a su salón de clases se adentro menándose muy sensual. El chico camina por el pasillo cuando su cuaderno de hojas en blanco abierto dibujando en su mente antes de plasmar en las hojas hasta que es estrujado por el chico más popular de la universidad, grande y fuerte y el prometido de ese ensueño de chica, tiene un grupo de amigos tan fastidiosos y abusadores que muchos prefieren no pasar por el pasillo por donde siempre están.
El chico abusador volvió a estrujar al dibujante que fue a dar contra los casilleros quebrándose sus gafas y luego terminó de rodillas, su cuaderno de hojas blancas voló lejos al igual que el lápiz que fue destrozado por una cantidad de pisotones que desfogan en mil burlas; muy enojado el dibujante se marcha cabizbajo sin mencionar malas palabras con rumbo hacia el jardín y con una pequeña punta que yace del lápiz dibujo un bosque donde se puede crear lo que se quiera y se pueden borrar con los que no se quieren estar.
Un largo camino muy rápido comenzó a plasmar bordeado a lado y lado por arboles que dejan caer sus hojas verdes a montón, muy lento de un lado para el otro son mecidos mientras el césped reverdece para cobijarle del frío. El chico pudo coger las hojas del suelo, las detalló, olió y hasta las probó, todo fue una explosión de imaginación, apoteósico cuando el esplendor del sol sus ojos encegueció.
El dibujante crea toda una magia que termina con el trozo de la punta del lápiz, ya no necesita el lápiz físico ya también se lo puede imaginar e intenta crear el mejor bosque de lápiz que alguien puede crear, diseñar, re diseñar, borrar y la sombre que con aquel lápiz le puede brindar en un silencio que no puede ser compartido; el bullicio puede ser un mal encantamiento. Pequeñas y bastas montañas que es bordeado por dos ríos caudalosos que es trazado por el rió púrpura más angosto y de una corriente más tranquila. El sol esta apaciguando las nubes que le abrigan para la noche entrante.
Dejar nota en un tupido y gigantesco árbol es un designio, una lechuza de tres ojos esta abriendo sus alas, el dibujante siente relajarse mucho más constantemente hasta que un sueño agobiante le invadió; una caricatura de aquella chica que le roba el corazón dibujo sin noción del tiempo.
¡wauuu…! Muy asombrado se manifestó cuando abrió sus manos el dibujante, estas ya delineadas a lápiz quiso buscar un espejo para verse pero no lo halló, su reflejo muy claro vio cuando la chica muy alegre se le acerco y de sus anormales manos se aferro, definitivamente le sorprendió porque todo a su alrededor de color muy sublime lo pintó, su cuerpo se libero de la gravedad dejando su hipotálamo trabajar mucho más, una maquina de magia que siempre germina entre letras dibujadas con definida imaginación.
El sol es cálido y prominente, se observo la luna un instante cuando un beso plasmo en su mejilla aquella chica, este no pudo hablar mientras la chica se alejaba por el sendero donde guían los caminos que no tienen regreso, de repente es despertado el dibujante por el vigilante quien con su pie le toco varias veces, su cuaderno con hojas dibujadas con el bosque esta a su lado.
Con su imaginación deseosa el dibujante busco aquella chica la cual no pudo encontrar. El dibujante tiene la satisfacción de crear algo más para alguien que desee imaginar.
De allí el dibujante bostezando se marcho, sonrió mientras vuelve y repara cada pincelada con su fabril lápiz que alinea las estrellas para que la chica vuelva y sea encontrada.

j.c.n-27-marzo-2013

Texto agregado el 18-07-2013, y leído por 161 visitantes. (0 votos)


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