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Inicio / Cuenteros Locales / jcn / La muñeca de trenzas rosas

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La muñeca de trenzas rosas es una pañalera que se cuelga de la pared para guardar muchas más cosas. Después de que la niña de nombre crespita creció y aprendió ir al baño los pañales ya no fueron necesarios y la pañalera se utilizo para guardar otras cosas, empolvada se podía ver muy triste aquella muñeca que colgaba en un cuarto que ya esta frio, solo y oscuro porque crespita se traslado a otro cuarto más adelante en su morada.
Crespita jugaba una mañana con una varita mágica de juguete que la noche anterior la media luna mágica hechizo jugando. Crespitos con su pijama y sus crespos alborotados por toda su morada corría, abrió la puerta de aquel cuarto solitario y oscuro, temerosa la niña y muy sigilosa volea su varita mágica de juguete de un lado para el otro para alejar al malvado coco que los adultos ignorantes le han creado para enseñarle a temer para poder manipular unos nuevos sueños que emergen sin cesar.
Crespitos golpeo tres veces en los pies de la muñeca pañalera queriendo hechizarla con vida para jugar con ella a la “mamacita” pero de repente alguien le llama gritando para que desayune. Crespitos salió del cuarto, cerro la puerta y la varita de juguete la dejo en el piso, y chancleteando con sus pantuflas de princesita rosa fue a la mesa para desayunar.
La varita mágica de juguete comienza a temblar en el piso, luego gira muy rápido, esta brilla y entre estrellitas que revientan quedan impregnados en la muñeca pañalera de trenzas rosas. La madre discutiendo como es de costumbre entra al cuarto, coge la varita mágica de juguete y la quiebra en dos partes y la hecha a la caneca de la basura que luego es sacada a la calle para que el carro de la basura se la lleve al gran botadero, todo esto porque estaba en el suelo.
Esa misma tarde crespitos salió de paseo queriendo llevar la muñeca de trenzas rosas que de inmediato le fue rotundamente prohibido, la niña pesarosa dejo la pañalera colgando en la pared. La muñeca trenzas rosas estira sus manos de trapo y bosteza, se rasca sus ojos, se da cuenta de que esta muy oscuro para poder ver, colgada le toca quedarse allí pero esta despreocupada se queda allí jugando con sus trenzas rosas.
Crespitos vuelve en la noche a casa con su madre cuando el teléfono sonaba en ese preciso momento, es el padre de crespitos que la invita en la mañana siguiente a jugar en el parque mágico de Envigado donde los brincos llevan a soñar, donde las nubes crean caricaturas en el cielo y se ven correr, bailar y cantar y hasta soñar, todo esto se logra sin dormir por eso los adultos también van allí.
Ya en la mañana el padre de crespitos arriba a su casa, mil veces le dijo crespitos a su padre que no demorara, el tipo entra encontrando un muro mediocre de resistencia por parte de la gritona, este no admite que su paz interior sea robada por un corazón sin pertenencia así que decide marchase, la gritona cree que le roba el sueño al padre, pero se equivoca, ultraja sin misericordia los de la niña crespitos. La gritona se arrepiente de su actitud y lo llama cuando cabizbajo tragándose la amargura vuelve y regresa y su hija tímida duce: ¿puedo llevar mi muñeca de trenzas rosas?
Para su padre no hay problema pero la gritona se manifiesta, como no va ella el padre vera si se encarta y solo dice: ¡hija te toca cargar tu muñeca todo el tiempo! Debes cuidarla de que no se caiga para que no se aporree.

La muñeca de trenzas rosas prácticamente es de la misma estatura de crespitos. El tipo sale tomando la pequeña y tibia mano de su hija y esta cargando la muñeca muy alegre las mariposas rosas comienzan a volar alrededor, contentos cantando una canción con los rayos del sol que los envuelve con candor se dirigen al parque mágico de Envigado, de repente una señora aparece y dice: las escaleras que llevan al parque mágico están cerradas, un suceso peligroso ocurre allí, un tuvo de gas se rompió y en el peligro inminente todos fueron desalojados.
Crespitos dijo: ¡si viste papi! Lo cerraron porque tardaste mucho.
Disculpándose el padre aborda un trasporte público y se dirigen a otra parte y llegan a la morada del padre, crespitos sienta la muñeca en un mueble, la niña no quiere dormir, lo prometido se tiene que cumplir y le dice con sus enormes ojos que parecen un sol y una luna llena. Entre la espada y la pared se encuentra el padre ¿Dónde encontrar unos brincos? Y falto de dinero para otros caros juegos, por lo menos todavía es una niña y no conocen el interés cuanto valesss, fueron a ver las palomas y a darles de comer, un buen juego puede ser que trae risas.
Al comenzar atardecer el padre no lo puede creer, le pareció ver sonreír la muñeca de trenzas rosas, este dirige su mirada para donde la enfoca la muñeca, allí hay unos brinquitos callejeros, no hay opción y muy rápido hay que andar para los brinquitos arribar.
Mucho rato estuvo saltando crespitos con su muñeca que al vueltas dar la magia de la muñeca en la calle para los ojos del padre una oportunidad de alegría le quiso dar, todas las personas alrededor parecen dormir mientras crespitos y la muñeca saltan y saltan en medio de los rayos del sol que no acaban, calurosos sonrojan las mejillas de crespitos hasta que después de tanto jugar le fatigan, crespitos se acuesta a descansar en los brinquitos abrazando su muñeca y con sus ojos apagados de sueño dormida casi esta.
El padre la toma entre sus brazos, a la casa hay que viajar y una deliciosa sopa que alimenta devorar.
Ya en la casa del padre recostado en su cama cuida de la muñeca mientras su hija se toma toda la sopa, de pronto siente el padre que le soban su cabeza, este abre sus ojos y sobresaltado del susto se cae de la cama, la muñeca se ríe y le coquetea, el tipo cree que esta soñando, pero es una total magia lo que vive en realidad, sin desperdiciar esa oportunidad se deja llevar por lo que el cree que es un sueño. La muñeca danza en la cama con mucha inocencia, el padre ríe y crespitos entra a su cuarto en ese momento, con su boca abierta poniendo las palmas de sus manos en sus mejillas sorprendida dice: ¡hay papi! ¿Estas jugando con mi muñeca?
La muñeca se acerca al oído de crespitos la cual desfoga una sonrisa, la muñeca esta enamorada de su padre. La muñeca trenzas rosas y crespitos juegan a la rueda, rueda de pan y canela invocando letras que traen números para aprender a entender. La muñeca pinta un corazón rosa en el cuarto para el padre de crespitos la cual intenta convencer a su padre de que se enamora de su muñeca y sea su novia, para que el sol vuelva a ser un corazón rosa que con crayola crespitos alguna vez dibujo en el pecho de su papi que palpito y una canción le canto.
Ya cansados de una tarde de juegos el padre llevo a su casa de nuevo, la actitud de su hija cambio y crespitos de su morada lo hecho sin razón, todo lo aprendió, cabizbajo con su corazón hecho roca volteo pero trenzas rosas las hojas de un árbol desprendió convirtiéndose en mariposas que manifiestan que el temporal algún día cesara y crespitos un día la magia de la fantasía entenderá.
Crespitos puso su muñeca con sus otros juguetes estando ya dormida pero su madre volvió a colgarla de la pared lejos del alcance de crespitos, esta vuelve a la vida en la noche y juega con crespitos como nunca tras cada amanecer, el padre con su alma allí puede aparecer y los pensamientos evocando de nuevo letras que se escriben en el cielo crespitos lee de corrido al parecer, sonríe con su muñeca que gusta de su papi que sin perder el tiempo un nuevo juego mágico ha de comenzar sin terminar.

j.c.n-24-01-2012

Texto agregado el 19-06-2012, y leído por 252 visitantes. (0 votos)


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