La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]

Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Azul
Eventos
Enlaces
Temas
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / jcn / Un puto cuento callejero

 Imprimir  Recomendar
  [C:499074]

El nombre del tipo es jibarito y siempre lleva puestas botas militares y rodeado por un viento frio camina entre calles y esquinas de una ciudad de edificios muy altos, se puede saltar entre ellos sin pretextos.

Noche entrante y saliente que dibuja el alba entre las montañas trazando una vida por cada esquina, siempre solo, tiene un amor en secreto, su nombre es “tolita”, es fría y hasta el momento no le ha fallado y otras manos no la han tocado.
El mediocre sistema trata de enterrarlo entre pantanos llevando la balanza a su favor sin ningún control de aquel servidor, jibarito pondrá esa balanza a su favor.
Las hadariposas vuelan luminosas alrededor de jibarito que azarado entre el concreto mira atento creando bosquejos con T.H.C con nubes blancas al atardecer; puntos y rectas, ángulos, polígonos, triángulos, cuadriláteros, perímetros y medidas de superficie entre cada esquina para no ser atrapado por los polis o enemigos despiadados que asechan sin medida. Siempre con su mente lucida sin volver nada personal el negocio es su única oportunidad para sobrevivir, cuando a su guarida arriba en medio de la media luna resplandeciente un porro entre las orquídeas le relaja para el día mañana levantarse y utilizar su arma más grande, el internet, utilizando satélites para sortear un paso adelante a la ley entrante.
Jibarito como un fantasma se pasea entre pupilas zombis que quieren hablar aunque luego se destrozan y devoran sus inútiles cerebros uno a los otros otorga silencio sabiendo que es mejor callar. Muchas pistas hay que descubrir para desenterrar lo ilegal y en medio del agite un deseo al aire exclamar para de todo esa basura escapar aunque no es vasallo de su propio nombre, de pronto al presidio arribar es su segundo destino después de que la muerte siempre esta en primer lugar.
El arte de ocultarse y de no confiar en nadie ronda por los aires, los relámpagos auguran la inclemente lluvia, el frio abrazador y los disfrazados que esperan para ser guiados al tesoro enterrado, en sus caballitos de acero pasan los polis sonriendo enfocando al jibarito que continua escribiendo y el Bill metal produciendo en pesos.
Rumbos clandestinos siguen sumiendo al jibarito que observa a los malditos zombis ir y venir mientras las temperas para pintar su crepúsculo ya no se mezclan esperando su celular que no deja de timbrar, pero el pantano del vicio es maligno, la cannabis desaparece al caer al piso, el dinero se desvanece en sus bolsillos, las penumbras todo lo ocultan y sin dormirse en la avenida pasan los días, poder subsistir a toda costa hasta el otro día con una moral herida se pudo disgustar la buena comida ya que por magia divina se desvanece en una fe de mentiras.
El deseo de jibarito se cumplió y una aurora al frente se desplego después de pasar por cementerios donde no había ni una flor, huyendo de los malditos zombis saltando de edificio en edifico las cruces en cima de estas se encendían en llamas por desfogar gritos de dolor. Los truenos ensordecedores temibles se volvían, mientras las sirenas en eco se sentían. Jibarito era seguido por cuervos que lo protegían de un escuálido sistema que estudia la esclavitud para consentir su balanza que declina la virtud del trabajador.

j.c.n-9-octubre--2011

Texto agregado el 13-05-2012, y leído por 158 visitantes. (0 votos)


Lectores Opinan
2012-05-14 04:04:51 Si es cuento, no cuenta nada. Solo merodea abstracciones sin metáforas, sin el toque divino que nos lleve a aquel lugar que depara la buena prosa. BASTARÍA UNA PODA A CONSCIENCIA Y TAL VEZ REVERDEZCA Y MADURE TU ESCRITO. SORDIMAN
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! |
]